Cambia el financiamiento de la economía

| Disminuyen los préstamos al sector privado, finaliza la construcción de Botnia y aumentan la deuda pública y depósitos de no residentes

HORACIO BAFICO Y GUSTAVO MICHELIN

La Balanza de Pagos, que es el registro de todas las transacciones entre la economía y el resto del mundo, arrojó un saldo positivo en el primer trimestre del presente año por US$ 681 millones. En otras palabras, ese es el monto en el que se incrementaron las reservas del BCU en el período analizado.

Tal como era dable esperar, cuando el país comenzó a salir de la crisis hacia el año 2003, las reservas empezaron a recomponerse. Cabe recordar que durante la corrida bancaria el BCU prácticamente se quedó sin respaldo, lo que obligó a abandonar el sistema de bandas cambiarias por la flotación actual.

Desde entonces, y tal cual se muestra en el Gráfico Nº 1, el incremento acumulado de reservas asciende a US$ 6.152 millones, lo que responde a una serie de factores, entre los que cabe destacar un manejo muy profesional de la deuda externa. En tal sentido, la política llevada a cabo por la presente administración apuntó al aprovechamiento al máximo de las oportunidades de financiamiento que ofrecía una coyuntura excepcionalmente favorable, en aras de mejorar el perfil de vencimientos de los compromisos externos (el canje que realizara la anterior administración en el año 2003 fue el primer paso), y de obtener un mayor respaldo para cuando se revierta el ciclo.

Las transacciones de la economía con el resto del mundo son de dos tipos, reales y financieras. De las primeras da información la cuenta corriente y de la segundas la cuenta capital y financiera. Las partidas de las que no se dispone de información suficiente se incluyen en lo que se denomina errores y omisiones. De hecho las cuentas financieras constituyen el financiamiento global de la cuenta corriente, y en la medida que ese financiamiento sea superior al necesario es que aumentan las reservas de la autoridad monetaria, lo que ha acontecido en los últimos años en nuestro país.

CUENTA CORRIENTE. En el primer trimestre del año la cuenta corriente mostró un superávit de US$ 116 millones, superior en un 32% al registrado en 2007, tal cual se aprecia en el cuadro que acompaña la nota. La mejora es el resultado de un déficit comercial similar en magnitud al registrado en igual período de 2007, un importante superávit en materia de servicios, un relativo empeoramiento en materia de rentas y prácticamente el mismo resultado en materia de transferencias.

El resultado comercial se explica por comportamientos muy parecidos tanto de las exportaciones como las importaciones, que aumentaron más de un 40%.

La buena temporada turística es el factor que explica el crecimiento en materia de servicios. Los turistas que arribaron a nuestras costas gastaron US$ 444 millones en el primer trimestre del año, un 23,7% más que en el mismo lapso del año anterior.

De hecho, el resultado de la cuenta corriente tiende a ser positivo en el primer trimestre de cada año precisamente por el turismo veraniego, revirtiéndose en los trimestres sucesivos hasta resultar deficitario al cabo del año (ver Gráfico Nº 2).

Dentro de las exportaciones de servicios se incluyen también las de software. La información al respecto no es tan exacta como la de los restantes bienes, ya que dada la modalidad del producto en cuestión es posible comercializarlo internacionalmente sin necesidad de pasar físicamente por la aduana, por lo que se estima. Por año el país exporta servicios de informática por US$ 130 millones.

En materia de rentas o de retribución de factores productivos pertenecientes a residentes de la economía pero cuya fuente es externa, o viceversa, esto es factores pertenecientes a extranjeros pero de fuente local pesan mucho los intereses, tanto los que deben abonarse al exterior (retribución por el capital prestado) como los que reciben los residentes por sus colocaciones en el exterior. El resultado negativo es un signo elocuente de que los pagos que realizan los residentes superan a los ingresos.

Dentro de los intereses pagados están los que corresponden al gobierno. En el primer trimestre efectuó pagos de intereses por US$ 153 millones. Como contrapartida, el BCU obtuvo ingresos por casi US$ 45 millones por el manejo de sus activos.

En las transferencias, el componente que más pesa es el de las remesas que realizan uruguayos residentes en el exterior. En el último año ingresaron al país por tal concepto casi US$ 100 millones, estimándose que en el primer trimestre del 2008 entraron US$ 23 millones.

En definitiva, la cuenta corriente al cabo del primer trimestre del presente año no presenta cambios trascendentes con respecto al año anterior, reflejando la evolución de la economía. Es a nivel de la cuenta financiera donde surgen las modificaciones respecto al ejercicio anterior.

FINANCIAMIENTO PRIVADO. Tal cual se muestra en el cuadro, disminuye la participación relativa del sector privado en el financiamiento global, aumentando de manera significativa la del sector público.

Durante 2007 el financiamiento a través del sector privado fue muy importante, destacándose sobremanera la inversión extranjera directa (IED). Esta incluye varios conceptos, como ser aportes de capital, reinversión de utilidades, financiamiento neto entre casas matrices y sucursales, como así también la compra de inmuebles.

En los últimos años Uruguay vivió una situación inédita en materia de inversión extranjera directa, destacándose especialmente el financiamiento de la planta de celulosa.

En el Gráfico Nº 3 se presenta la evolución de la IED en períodos de doce meses móviles. Se distingue allí la variable global, y otra que denominamos permanente, que no es más que la total depurada de ciertas partidas excepcionales asociadas básicamente, aunque no exclusivamente, a la construcción de la planta de Botnia.

Se observa que la IED global se distancia de la "permanente" en el año 2005, alcanza un pico en el 2007, y luego tiende a converger, siguiendo la evolución de la construcción de la planta.

Pero la finalización de las obras no debe hacernos concluir que cesó el ingreso de capitales a la economía por esta vía. Por el contrario, si se observa la evolución de las inversiones que denominamos permanentes, se constata que en el año 2006 pegan un salto muy importante, pasando de niveles anuales promedio del orden de los US$ 300 millones a guarismos en el entorno de los US$ 700 millones.

Ese salto refleja el otro boom que vive la inversión extranjera en el país, que se manifiesta en la adquisición de empresas locales por firmas extranjeras, las compras de campos por parte de los argentinos que huyen de las restricciones en su país, y las inversiones en Punta del Este.

Pero así como la IED mantiene el dinamismo, disminuyen otros componentes del financiamiento del sector privado, en relación a lo acontecido en el año 2007. Concretamente los préstamos que recibió de la banca extranjera.

De hecho, 2007 fue un año particular en el que el sector privado obtuvo préstamos bancarios externos importantes que no están presentes en el actual, al menos en el primer trimestre. En tal sentido, cabe recordar la trabajosa aprobación del préstamo que otorgara el año pasado la Corporación Financiera Internacional a la empresa Botnia.

Otro cambio interesante que se produjo en el presente año tiene que ver con los depósitos de no residentes. En el primer trimestre de 2008 aumentaron en US$ 211 millones, cuando en todo el 2007 se incrementaron en un monto similar (US$ 216 millones). Es importante aclarar que los datos del año en curso no incorporan todavía el impacto de la situación argentina, que comenzó a manifestarse en el segundo trimestre.

El menor financiamiento proveniente del sector privado se compensa por una mayor presencia del sector público, que en términos netos prácticamente triplica al primero. En particular se destacan las colocaciones externas de títulos públicos por casi US$ 200 millones.

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