JOHN M. BERRY / BLOOMBERG
Los beneficios de las empresas estadounidenses, tras caer en el segundo semestre de 2007, están subiendo otra vez, señal de que las compañías están ajustándose a la desaceleración económica.
Los beneficios obtenidos con la producción actual subieron en el primer trimestre a US$ 1,57 billones, un diminuto aumento del 0,3 por ciento con respecto al trimestre previo, según la Oficina de Análisis Económico (BEA, por sus siglas en inglés).
Aunque eso no es un gran beneficio, bajo las actuales circunstancias no es del todo malo. Además, hay otros indicadores positivos de buena salud empresarial en los datos sobre resultados. Todos apuntan a una economía mucho mejor dotada que en el pasado para hacer frente a los "golpes" al sistema, ya sea un repunte de los precios del crudo o una crisis en los mercados crediticios.
Con el añadido beneficio de una reducción de impuestos incluida en el paquete de estímulo fiscal, las ganancias de las empresas después de impuestos alcanzaron un máximo de US$ 1,57 billones. Los dividendos netos también alcanzaron un récord anual de US$ 846.000 millones, y los flujos de caja netos estaban cerca de un máximo de US$ 1,340 billones.
Lo notorio del caso es que los resultados se lograron en un contexto de crecimiento económico anémico.
Desde que comenzó la tormenta en los mercados financieros de Estados Unidos en agosto pasado y el crecimiento se frenó, la mayoría de las empresas han reducido los costos controlando el gasto en personal y manteniendo las existencias próximas a los niveles deseados.
Ese esfuerzo ha contribuido a una caída acumulada de 260.000 empleos en el sector no agrario desde diciembre. Es probable que el empleo haya disminuido en otros 60.000 puestos el mes pasado, según la mediana de estimaciones de economistas sondeados por Bloomberg News antes del informe del Departamento de Trabajo, que se conoció el 6 de junio.
Por otra parte, el empleo ha bajado solo un 0,2 por ciento, y economistas de Deutsche Bank AG dijeron a los clientes que no esperan grandes reducciones laborales en los próximos meses "porque las empresas no contrataron en exceso en el actual ciclo económico".
PRODUCTIVIDAD. Normalmente, cuando el crecimiento se desacelera las ganancias de productividad desaparecen. El Producto Interno Bruto creció solo un 0,6 por ciento anualizado en el cuarto trimestre de 2007 y un 0,9 por ciento en el primero de este ejercicio.
Pero no en esta ocasión. La producción no agrícola por hora trabajada subió a una tasa de 1,8 por ciento en el cuarto trimestre del año pasado y de 2,2 por ciento en el primero de 2008.
Una estricta gestión del personal y de las horas trabajadas permitió que las empresas no agrícolas mantuvieran los incrementos de los costos por unidad de trabajo en los doce meses hasta marzo pasado en un escaso 0,2 por ciento.
Las cifras de beneficios empresariales fueron dadas a conocer el 29 de mayo por BEA como parte de una estimación actualizada del PIB del primer trimestre. Así como el comercio de bienes y servicios ha ayudado a la economía a evitar una recesión, las ganancias procedentes del exterior han engrosado los resultados empresariales.
ESTÍMULOS. El informe dijo que el beneficio neto del resto del mundo alcanzó un récord de US$ 402.000 millones, mientras que los beneficios de los sectores nacionales, de US$ 1,172 billones, apenas si cambiaron con respecto al cuarto trimestre. La última cifra estuvo más baja que sus niveles en 2006 y 2007.
Los resultados en los próximos trimestres se verán favorecidos por la Ley de Estímulo Económico de 2008, que proporcionó una bonificación fiscal del 50 por ciento por depreciación en determinados inmuebles adquiridos este año. También elevó el límite de gastos deducibles de las pequeñas empresas a US$ 250.000 desde US$ 128.000.
Otros datos dados a conocer por la Federal Deposit Insurance Corp. (FDIC), también a fines del mes de mayo, mostraron que los beneficios en los 8.494 bancos comerciales e instituciones financieras cubiertos por la FDIC rebotaron a US$ 19.300 millones en el primer trimestre del año en curso después de caer a menos de US$ 1.000 millones en el cuarto trimestre del 2007.
Sin embargo, los beneficios apenas recuperaron la normalidad. En el segundo trimestre del año pasado, las instituciones ganaron US$ 36.800 millones. El principal lastre de los resultados del primer trimestre fue un aumento de US$ 28.000 millones en provisiones por pérdidas crediticias, dijo la FDIC.
PRECIOS DEL CRUDO. No obstante, a otras partes del sector financiero no les fue tan bien. La mejora de las instituciones aseguradas se compensó por pérdidas o caídas de beneficios en otras instituciones, como financieras hipotecarias o sociedades de valores, por lo que el conjunto de las ganancias del sector financiero cayeron ligeramente en el trimestre, dijo BEA.
Por supuesto que otros sectores también registraron pérdidas, como el automovilístico y el aéreo, ambos en parte por el aumento de los precios de la gasolina, Los beneficios de las petroleras naturalmente que se han disparado junto con el precio del crudo.
También lo ha hecho la renta agraria por el alza de los precios del trigo, la soja y el maíz, el último en parte por el aumento de uso amparado a nivel federal de los biocombustibles, como el etanol.
Según el Departamento de Agricultura de Estados Unidos, el beneficio neto del sector agrícola se prevé alcance los US$ 92.300 millones, por encima del récord del año pasado de US$ 88.700 millones.
Y, como es habitual, el precio de las mejores tierras de cultivo está subiendo junto con el de las cosechas. El banco de la Reserva Federal de Chicago dijo el mes pasado que en Iowa y partes de Michigan, Wisconsin, Illinois e Indiana en su distrito, los precios de las tierras de cultivo aumentaron un catorce por ciento en el ejercicio terminado en abril, según banqueros de la zona, de acuerdo al boletín AgLetter de la institución del mes de mayo.
Esta mezcla de buena y mala suerte ante la desaceleración del crecimiento es un tributo a la flexibilidad de la economía estadounidense. Los acontecimientos que en el pasado podrían haber precipitado el país a una recesión y llevado lasas de desempleo al diez por ciento están teniendo un menor impacto esta vez.