Podemos pensar que aproximadamente retornó uno de cada cuatro migrantes uruguayos, lo cual es una relación significativa, afirmó el politólogo Martín Koolhaas, quien realizó un trabajo sobre "Magnitud y características de la migración de retorno en Uruguay (1986-2006)". El principal motivo de su regreso se concentra en "razones familiares", siendo de importancia secundaria otras causas, como que el retornante "extrañaba el Uruguay", que era "familiar dependiente del migrante y que "no tenía intenciones de quedarse" en el extranjero, según se desprende del "Informe sobre migraciones internacionales en base a los datos recogidos en el módulo migración" preparado por la demógrafa Adela Pellegrino, junto con Daniel Macadar, en 2007. A continuación se publica un resumen de la entrevista con la Dra. Pellegrino y el Lic. Koolhaas.
-¿Qué dimensiones tiene la "diáspora" uruguaya, según las estimaciones más recientes? Adela Pellegrino-Es muy complejo para los demógrafos cuantificar con precisión el número de migrantes uruguayos. En un trabajo hecho con la antropóloga Wanda Cabella, estimamos la cantidad de compatriotas en el exterior refiriéndonos a los censos de población realizados entre 1963 y 1996 más un recuento nacional en 2004 que se basa en la combinación de los datos de dichos censos y las estadísticas de nacimientos y defunciones sobre un período que ya lleva más de cuatro décadas. Según se desprende de ese análisis, la población que permanecía residiendo en el exterior en 1996 era de unos 477.000, a los que deben sumarse otros 120.000 aproximadamente que emigraron entre 1996 y 2004, según el saldo residual que arroja el conteo censal del 2004 realizado por el Instituto Nacional de Estadística (INE). Con respecto a los años 2005 y 2006, no hay datos que permitan estimar su volumen en forma precisa.
-¿Cuáles son las principales comunidades de uruguayos en el exterior?
AP-La colonia más importante está concentrada en Buenos Aires, estimándose que viven unos 120.000 uruguayos en toda la Argentina. Sin embargo, la última ola migratoria externa que se ubica entre los años 2000 y 2006 indica que los uruguayos se dirigieron principalmente a España, que absorbió un 42%, y Estados Unidos un 26%. Lamentablemente, no sabemos con exactitud el stock de migrantes de la ola más reciente, porque las últimas cifras disponibles corresponden a la ronda de censos realizados en el año 2000 en esos países. Incluso es difícil conocer a ciencia cierta la cantidad de uruguayos radicados en Estados Unidos. Al ser su número muy pequeño para las dimensiones de la población de ese país, la encuesta de hogares anual que realiza el Bureau de Censos no puede confirmar los datos por ser sólo una muestra.
-¿Cuál es el nivel educativo de los migrantes uruguayos de la última ola?
AP-En general, el nivel educativo de los migrantes externos es superior al promedio del país, pero el nivel de educación formal de los integrantes de la última ola es inferior al observado en los censos anteriores de los países donde residen. El porcentaje de personas que culminaron estudios universitarios es de 14,9% comparado con el 10,5% de la población residente, sin embargo este porcentaje es menor al que observábamos en los censos de los países de la OCDE realizados en el año 2000. Esto estaría implicando un cambio de tendencia con respecto a flujos migratorios de Uruguay de décadas anteriores.
-¿Prosiguen los uruguayos su educación formal en el exterior?
AP-Sí. El 22% de los emigrantes mayores de 15 años están estudiando en los países donde residen actualmente. Además, hay un pequeño segmento de emigrantes, equivalente a casi el 4% del total, cuyo principal motivo de salida es cursar estudios en el exterior. Aunque la presencia de uruguayos en Brasil es de menor cuantía, el mayor porcentaje de compatriotas que estudian en el extranjero está en ese país. Lo sigue Estados Unidos como destino de uruguayos que salen con esos fines. Luego de finalizados sus cursos y becas, muchos de estos estudiantes se radican en el exterior porque hoy los países desarrollados están buscando gente joven muy calificada de todo el mundo.
-¿Qué porcentaje de los migrantes uruguayos se ha podido insertar en el mercado laboral del país de destino?
AP-Los emigrantes recientes se caracterizan por haber partido por razones económicas, especialmente por dificultades en el mercado de trabajo, de acuerdo con lo señalado por familiares que se quedaron en Uruguay. Aproximadamente el 50% estaba ocupado en el momento de emigrar, casi el 40% buscaba trabajo, de los cuales una fracción pequeña lo hacía por primera vez, y el 11% restante no eran económicamente activos.
La ocupación laboral de los emigrantes uruguayos es muy alta. El 81% de los adultos consiguieron empleos y menos del 5% de los considerados activos buscaba trabajo, lo que denota que la gran mayoría tuvo éxito en el exterior. El 14% restante está compuesto por jóvenes que están cursando estudios, jubilados, amas de casa, etc.
-¿Tienen las tareas que desempeñan en el exterior mejor o peor prestigio social que las que cumplían en Uruguay?
AP-Teníamos la hipótesis de que la emigración suponía un descenso en la escala social. Sin embargo, la encuesta señala que la mayoría de los uruguayos está trabajando en sus oficios y profesiones originales. Son prácticamente iguales las sumas de los porcentajes de las categorías personal directivo, profesionales y técnicos, incluso los de nivel medio, antes de partir y en el nuevo país de residencia. Esto nos permite concluir que se cumplieron los objetivos de la inmensa mayoría de quienes emigraron.
Martín Koolhaas-El mito de que los profesionales universitarios que emigraron están manejando taxis en el exterior ha quedado desvirtuado. Las encuestas realizadas señalan que los migrantes mantienen trabajos muy similares a los que realizaban en Uruguay.
Magnitud del retorno
-¿De qué magnitud ha sido la migración de retorno en Uruguay?
MK-En todo proceso migratorio, siempre existe una corriente de retornos. Según se desprende de la Encuesta Nacional de Hogares Ampliada del año 2006 del INE, los migrantes de retorno constituyen el 3.7% del total de la población uruguaya, es decir que el stock es de 122.000 personas. Si tomamos en cuenta que el stock de emigrantes uruguayos en 1996 representaba el 14% de la población, podemos pensar que aproximadamente retornó uno de cada cuatro uruguayos, lo cual es una relación significativa.
-¿Ha sido parejo el flujo de retornantes en los últimos treinta años?
AP-El flujo de la migración de retorno tiene relación directa con el volumen de la emigración de los años previos y, además, está expuesta a los efectos de la mortalidad. Por eso, los flujos de retornantes anteriores a 1970 son prácticamente insignificantes hoy día. Es a partir de la década del ochenta cuando se observa claramente el mayor retorno.
MK-Hubo un porcentaje más elevado de retornos en los años inmediatamente posteriores a la dictadura, lo cual es lógico porque existieron razones económicas pero, sobre todo, políticas. Incluso se creó un programa para promover el traslado y para apoyar la reinserción de los uruguayos exiliados durante los primeros años. Si bien el retorno verificado en el período de la restauración democrática fue significativo, no permitió revertir el saldo migratorio negativo.
Del stock de retornantes que había en 1990, el 44% había retornado en los cinco años anteriores. Este porcentaje desciende en los años siguientes: en 1995 es el 39%, en el año 2000 el 30% y en 2006 el 29%.
Perfil del retornante
-¿Cuál es el perfil del migrante que retorna a Uruguay?
MK-La gran mayoría de uruguayos que retornan se encuentra en una etapa activa de su vida laboral. En 2006 el tramo de edad que concentra más proporción de retornantes está entre 35 y 64 años. Sin embargo, el perfil por edad va envejeciendo a medida que pasan los años de las sucesivas migraciones. Mientras que después de la dictadura (1986) la edad mediana de los retornantes era de 33 años, en el año 2000 la edad mediana era de 44 años. De todos modos, la proporción de adultos mayores (65 años y más) y de niños (de 0 a 14 años) entre los retornantes tiende a ser más baja que entre la población residente en Uruguay.
-¿Es el retorno en la mayoría de los casos el producto del fracaso de insertarse en otra sociedad?
AP-No. Los datos que recabamos indican que regresa un porcentaje alto de profesionales y técnicos con un estatus social elevado y, por tanto, no se puede concluir que el retorno está vinculado con el fracaso. Uno podría imaginar que los retornantes son las personas menos calificadas, pero no es así. Por lo tanto, el retorno puede aportar mucho a la sociedad uruguaya y contrarrestar los efectos negativos de la emigración. Es un tema sobre el que hemos encontrado la forma de cuantificarlo a través de la Encuesta Continua de Hogares (ECH) y habrá que continuar trabajando para describir su perfil con mayor precisión.
-¿Qué niveles educativos presentan los retornantes?
MK-Su perfil educativo es muy similar a la de la población emigrante. Por ejemplo, los retornantes de Argentina tienen un bajo estatus ocupacional, ya que sólo el 10% es profesional o técnico, pero los emigrantes censados en ese país durante las décadas del ochenta y noventa presentan una cifra casi igual, 9%.
Las personas que retornan de la "diáspora" tienden a poseer una mayor calificación educativa que la población residente de Uruguay. En los tres grandes períodos de las mediciones de la ECH -1986, 1996 y 2006-, hay un porcentaje mayoritario de retornantes con estudios terciarios que el de los uruguayos residentes. Mientras que la proporción de retornantes con un nivel universitario en 1986 registra casi seis puntos por encima de la de los residentes, la diferencia a favor de aquellos es diez puntos superior en 1996 y 2006.
-Entonces, ¿cuales son los motivos del retorno?
MK-Este aspecto recién se ha podido aclarar a partir de 2006 cuando la ECH incluyó, por primera vez, una pregunta que apunta a conocer las razones del retorno. Del estudio de Macadar y Pellegrino se desprende que el principal motivo se concentra en "razones familiares", con un 37%. Son de importancia secundaria otras causas mencionadas, como que el retornante "extrañaba el Uruguay", con un 18%, que era "familiar dependiente del migrante", con 14%, y que "no tenía intenciones de quedarse" en el extranjero, con 12%.
Al analizar las razones del retorno se destaca el alto peso de las estadías por tiempo limitado en el grupo de retornantes con estudios terciarios. En cambio, la mayoría de quienes retornaron por motivos laborales pertenecen a los sectores de más bajos ingresos. Si se observa el retorno según la época de llegada a Uruguay, la categoría "familiares dependientes del migrante" tiene una mayor participación en el período 1985-1996 que en decenios anteriores debido, probablemente, al exilio del jefe y sus familiares. A su vez, la categoría de "extrañaba el Uruguay" tiene una tasa más baja dentro del flujo de los retornantes recientes.
-¿De qué países retorna el grueso de migrantes?
MK-Ocurre algo parecido a lo que sucede con la migración al exterior. El perfil es muy similar al de los emigrados. En 2006, si tomamos las personas que retornaron en los últimos cinco años, empieza a notarse una mayor participación de la gente que emigró a España y Estados Unidos. Este fenómeno coincide con el cambio en los principales países de destino de los flujos de emigrantes recientes. De todas maneras, en 2006 seguía existiendo un alto porcentaje -34%- que procede de Argentina, mientras que de España y Estados Unidos tomados en conjunto vuelve más de un 38%. Pero en años anteriores, la mitad de los retornos correspondían a Argentina y los otros dos países nombrados tenían un 10%. Para el futuro, cabe esperar que se acentúe esta tendencia de retornantes de España y Estados Unidos, dado que los flujos recientes de emigrantes se han reorientado más hacia esos países.
AP-No hay selección mayor de retornantes de un país a otro. Aunque algún país podría tener mayor rechazo que otro, eso no lo encontramos en nuestros estudios.
-¿Existen diferencias en el perfil del retornante según el país de residencia anterior?
MK-Las personas que retornan de los países limítrofes, especialmente de Argentina, tienden a tener un perfil socioeconómico inferior a los retornados de otros continentes y de ciertos países latinoamericanos como Venezuela y México. Desde los países vecinos retorna un porcentaje mayor de personas en estado de pobreza, gente con un ingreso medio del hogar significativamente más bajo que el de los otros retornantes y una menor cantidad de personal calificado. Asimismo, se detecta una presencia importante de migrantes de retorno pertenecientes a la categoría de ocupación "cuentapropistas", con lo cual se tiende a corroborar la hipótesis de que los retornantes intentan encontrar su sustento como trabajadores independientes.
En las décadas del ochenta y noventa, existe una mayor presencia de personal calificado en los flujos de retornados que en el período más reciente. En el caso de los años ochenta, ese diferencial se asocia a la mayor presencia de exiliados políticos.
No existen políticas para facilitar el retorno
-¿Cuál es el mayor aporte que hacen a la sociedad uruguaya quienes retornan del exterior?
Martín Koolhaas-Retomando las conclusiones de un estudio pionero realizado a mediados de los ochenta por César Aguiar y otros investigadores, podemos decir que la mayor parte de los retornantes han traído al país una experiencia y una formación significativamente mayores que las que tenían en el momento de emigrar. Por lo tanto, pueden aportar a la sociedad conocimientos técnicos de importancia.
-¿Puede esperarse un flujo mayor de migrantes retornantes en el mediano plazo?
Adela Pellegrino-No es de esperar que se produzca un aumento del flujo de retornantes, aunque esta corriente, de alguna manera, contrarresta los efectos de la migración externa. También hay un aporte de jóvenes que lo observamos en forma indirecta. Como las personas se clasifican por el lugar de nacimiento, los hijos de los retornantes figuran como inmigrantes en los registros del Servicio de Migración del Ministerio del Interior, pero en realidad son retornantes.
-¿Qué políticas oficiales existen para promover el retorno de emigrantes calificados?
MK-Las políticas que ha implementado el Ministerio de Relaciones Exteriores a través del Departamento 20, encargado de los uruguayos radicados en el extranjero, están enfocadas hacia la vinculación como estrategia para lograr recuperar los costos que tiene la emigración, pero no existe una política especial para facilitar el retorno de los uruguayos. Cabe destacar la tarea de la Comisión Sectorial de Investigación Científica de la Universidad de la República que ha implementado un programa de apoyo a profesores universitarios que desean retornar así como otros programas para traer a profesores uruguayos residentes en el exterior a realizar actividades académicas. Actualmente, la única manera para que retornen más compatriotas sería que cambiaran las condiciones económicas del país o que se endurecieran las condiciones de residencia para los inmigrantes en los principales países que captan migrantes uruguayos.
Ficha técnica
Adela Pellegrino es licenciada en Historia de la UdelaR y posee un doctorado en Demografía Histórica de l`Ecole des Hautes Etudes en Sciences Sociales de París. Es profesora titular y coordinadora del Programa de Población de la Facultad de Ciencias Sociales (FCS) de la UdelaR.
Martín Koolhaas es licenciado en Ciencia Política de la FCS de la UdelaR, donde hizo una especialización en Análisis Sociodemográfico. Es ayudante de investigación del Programa de Población en dicha casa de estudios.