¿Cambia tendencia industrial?

PEDRO BARRENECHEA

En mis últimas notas llegaba a conclusiones que indicaban que el ritmo de crecimiento industrial presentaba una clara tendencia a desacelerarse, luego de la fuerte recuperación ocurrida a principios del año 2007. Este proceso de crecimiento puede observarse en general, con algunas oscilaciones, en los últimos cuatro años y presenta algunas características específicas.

EL CRECIMIENTO. En la mayor parte de ese período se aprecian tasas de crecimiento anual históricamente elevadas. Tasas de más de 10% anual han sido habituales para la actividad industrial en estos últimos años, luego de la gran caída de la actividad manufacturera como resultado de la crisis del 2002, lo cual ha permitido recuperar dicha retracción.

Detrás de ello, se observa una concentración del crecimiento en unos pocos sectores industriales, los cuales en varios casos correspondían a una sola empresa y en otros a unas pocas empresas de carácter oligopólico.

Otra característica esencial del proceso era que la dinámica de los sectores líderes provenía de su alta participación en la exportación, atendiendo a diferentes mercados, tanto regionales como extrarregionales, junto a la excelente situación que experimentaron los mercados internacionales en esos años.

Algunos sectores líderes producen commodities tradicionales, como las curtiembres, mientras que otros se dirigen a atender mercados regionales, como las industrias plástica y metalmecánica. Cabe aquí mencionar a la empresa Pepsi en Zona Franca Colonia, principal líder del crecimiento en estos últimos años, hoy con una disminución de su dinámica.

Detrás de estos escasos sectores líderes, se desempeña un número importante de ramas de actividad con crecimientos positivos en general, aunque con tasas bastante menores a las experimentadas por los primeros, que fluctúan por debajo del 10% anual, aunque podría ubicárselos en un crecimiento medio del orden del 5% anual, dependiendo de las performances de algunos grandes sectores tradicionales, con alta presencia exportadora y también en el mercado interno como las carnes, los lácteos y los textiles.

Por último, cabe agregar que la desaceleración del ritmo de crecimiento obedece a diversos motivos, tales como saturación de la demanda externa en algunos casos o simples retracciones en otros por motivos específicos de mercados y dificultades en la demanda interna por el nivel de ingresos de la población o su menor crecimiento relativo a la evolución de la actividad económica nacional hasta hace muy poco tiempo. Por otra parte, un leve aumento en el empleo permitió bajar el desempleo por debajo de los dos dígitos, pero a menor ritmo que el esperado ante la fuerte recuperación de la actividad nacional. En abril-junio de este año, la tasa de desempleo se redujo al 9,5% de la Población Económicamente Activa (anterior 9,9%) con una caída de más de dos puntos en el año.

ALGUNOS RESULTADOS. Las tasas de crecimiento anuales de la industria mostraban en forma bastante clara la tendencia de largo plazo comentada, aunque con oscilaciones, cayendo en los segundos semestres de cada año, para recuperarse en los primeros trimestres pero a tasas menores a las observadas para dichos períodos del año anterior. Los resultados del 2007 no escaparon a esa constante, ya que en el primer trimestre la actividad manufacturera creció un 13,8% anual y en el segundo trimestre la tasa cayó al 9,5% anual, según lo informado por el Instituto Nacional de Estadística (INE) para el Índice de Volumen Físico de la Actividad Manufacturera.

Por su parte, la gran mayoría de los sectores presentaban tasas menores al promedio, pero positivas en ambos trimestres de 2007 y también en la mayoría de los trimestres del año anterior.

Los sectores que superaban al promedio de crecimiento en el período analizado fueron casi siempre sólo 7 de 36 (según la Clasificación Internacional Industrial Uniforme a tres dígitos), al igual que en este segundo trimestre del año 2007 (en el primer trimestre eran 11 sectores, pero 4 de menor importancia relativa), constituidos por: otros productos alimenticios (básicamente concentrados), cueros, caucho, plástico, aparatos eléctricos, buques y motos y bicicletas, que fueron los líderes del significativo crecimiento experimentado por la industria en los últimos dos años, al menos.

Si se observa la evolución en el acumulado a mayo del año 2007 de las exportaciones por sectores respecto a igual lapso del año anterior, se identifican casi los mismos sectores con crecimientos por encima del promedio del país. Las diferencias se encuentran en que esas estadísticas aún no registran los movimientos en zonas francas de la exportación de concentrados, con sólo un bajo crecimiento de estas ventas, mientras que se observan altas exportaciones de lácteos, arroz, químicos y productos metálicos, que no alcanzan a afectar los crecimientos sectoriales comentados. Los destinos corresponden en primer lugar a Brasil que ha recuperado su posición de privilegio por la menor exportación de carnes a Estados Unidos, segundo lugar de destino, mientras que Argentina junto con los países asiáticos disputan el tercer lugar, lo que muestra la diversidad comentada.

Por tanto, las características del crecimiento industrial de los últimos años continúa en estos meses del 2007, reafirmando las conclusiones anteriores sobre la desaceleración de la actividad industrial, atada a su vez a las fluctuaciones de unos pocos mercados que corresponden a los escasos sectores líderes, arrojando un fuerte componente de incertidumbre sobre el crecimiento industrial futuro.

La gran mayoría de sectores con crecimientos positivos pero más bajos hacían de freno a la desaceleración, constituyendo un piso que permitía pensar en un crecimiento sostenido a mediano plazo a tasas menores a las actuales pero probablemente no inferiores al 5% anual.

Los resultados de este primer semestre sólo reafirmaban lo comentado en mis notas anteriores, a la vez que tenían un cierto grado de coherencia con los resultados de las encuestas de expectativas y de uso de la capacidad instalada elaboradas por la Cámara de Industrias.

ALGUNAS INCÓGNITAS. Sin embargo, no debería obviarse un resultado no menor que se desprende de datos del mes de junio del Índice, donde más de la mitad de los sectores considerados a tres dígitos de la CIIU presentan un crecimiento anual superior al del total del trimestre y, a su vez, casi la mitad también supera al total del semestre. Además, la mayoría de los sectores que han liderado el proceso de crecimiento hasta el momento no muestran este resultado, ubicándose sus tasas por debajo de las del segundo trimestre y el acumulado del semestre. Ello podría estar indicando algún tipo de reversión en las dinámicas de crecimiento, con un cambio en la performance de la mayoría de los sectores que hasta hoy no habían mostrado una dinámica ascendente clara.

Esta nueva situación se resume en el crecimiento anual del Índice observado a junio de 2007, que supera a las tasas anuales del segundo trimestre y acumulado del semestre, siendo sólo ligeramente menor al primer trimestre. Algunos elementos podrían estar contribuyendo a que esta situación no fuese una casualidad estadística, o sea un resultado sólo circunstancial que casi inmediatamente desaparece. Ellos serían el aumento del empleo, aunque leve por el momento, más los ingresos de la población que en este año sí están adquiriendo una dinámica similar a la de la actividad, centrados en el aumento de los salarios reales y del ingreso patronal (que se contrarresta parcialmente con la caída en el ingreso de los cuentapropistas). A ello se agrega la continua estabilidad macroeconómica y sus efectos, ciertos cambios que está generando, aún incipientes, la reforma tributaria, una corriente inversora que empieza a manifestarse, la influencia de los grades emprendimientos y en cierto sentido el mayor gasto público con fines económicos y sociales.

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