La cotización del dólar registró la semana pasada una fuerte volatilidad en el mercado cambiario local, como resultado de la mayor inflación a la esperada.
El cierre del viernes del dólar fondo fue de $ 23,15 y de $ 23,20 en cada punta, un 1,69% menos que el final de la semana previa
Más allá de la caída del lunes de 0,21%, a partir del martes comenzaron las oscilaciones. El mercado reaccionó ante los datos inflacionarios y fue netamente vendedor, al punto de que la divisa retrocedió 20 centésimos. El miércoles continuó la tendencia netamente bajista, y el dólar cayó otros 15 centésimos.
Sin embargo, el jueves, cuando se llegó a operar incluso a través de los tubos a $ 23,00, sobre el cierre apareció el banco Central (BCU) y barrió con la oferta existente en seis niveles de precios distintos, provocando una suba de 0,85% del tipo de cambio. En estas transacciones adquirió US$ 13 millones, la cifra más alta desde diciembre de 2005.
En tanto, el viernes el mercado estuvo muy expectante ante una eventual nueva aparición del BCU, lo que finalmente no aconteció.
Esto llevó a que el dólar perdiera 0,64%, caída que pudiera haber sido más pronunciada en caso de no haber existido la expectativa.