En el primer trimestre del año los movimientos que se observaron en los componentes de la balanza de pagos reflejan un conjunto de hechos característicos del período, que pautan algunas tendencias en la economía uruguaya. En primer lugar, el déficit de cuenta corriente se corresponde con el desahorro privado. Segundo, los piquetes han sido muy dañinos para la actividad económica de nuestro país a pesar de lo cual hay un saldo positivo en exportación de servicios turísticos. Tercero, la inversión extranjera directa está en un momento excepcional y agrega más de US$ 1.000 millones a lo histórico. Cuarto, persiste una carga por intereses pagados al exterior.
El saldo de la cuenta corriente de la balanza de pagos está condenado a ser visto como el saldo de caja de un negocio. Es que registra con un valor positivo los ingresos por venta de bienes y servicios y lo que se recibe como pago por los activos propiedad de residentes (por ejemplo los intereses de los depósitos en el exterior). Con un signo negativo se registran los pagos que se realizan al exterior ya sea por las importaciones como por el servicio de intereses de la deuda externa. Es así que, cuando esta diferencia da positivo se genera la impresión de que las cosas andan bien y cuando es negativo que las cosas andan mal.
Esta condena lo único que hace es oscurecer el análisis macroeconómico del mismo y la lectura de sus verdaderas causas y consecuencias. Desde el punto de vista de la economía en conjunto, el saldo negativo no necesariamente implica que la sociedad esté peor o que existan problemas estructurales que requieran de medidas para revertirlo. El saldo negativo puede reflejar la realización de una inversión que requiere fondos desde el exterior y que en el futuro existirá un flujo de ingresos que compense la inversión realizada. Incluso, si de bienestar hablamos, consumir por encima de los ingresos no es señal de un mal momento, pero hay que poner atención en el endeudamiento.
DESAHORRO. A pesar de que el saldo de cuenta corriente del primer trimestre del año fue positivo en US$ 33 millones, en el año terminado en marzo se acumula un déficit de US$ 360 millones (1,8% del PIB). Este saldo refleja la relación de pagos de la economía residente con el resto del mundo. Para proseguir en el análisis macro se puede dividir la economía residente en dos grandes actores: el sector público y el privado. Por lo tanto podemos ver en qué medida el déficit en cuenta corriente se corresponde con cada sector.
Si se toma en cuenta que el sector público registró en el mismo período un déficit de US$ 143 millones, la diferencia (US$ 217 millones) se corresponde al déficit del sector privado residente. Esto quiere decir que las familias y las empresas radicadas en el país registran un ahorro negativo o desahorro de dicha magnitud.
En el Gráfico Nº 1 se observa la tendencia del saldo en cuenta corriente y cómo desde el tercer trimestre del año pasado se profundiza un resultado negativo que está oscilando entre el 1% y el 2% del PIB. Como el resultado del sector público ha ido mejorando en el mismo período, la fuerza dominante en el saldo en cuenta corriente ha sido la conducta del sector privado que llega a la situación actual luego de registrar fuertes niveles de superávit durante la crisis del 2002 y los años subsiguientes.
TURISMO. Otro aspecto saliente del primer trimestre es la recuperación del saldo positivo en el rubro de viajes que es el que registra los movimientos correspondientes al turismo. Ya habíamos adelantado en estas páginas que el impacto de los piquetes sobre la cantidad de turistas no iba a ser menor y según estadísticas del Ministerio de Turismo procesadas por el Banco Central, la caída en turistas recibidos fue del 9% en los primeros cuatro meses.
Esta caída se produce en turistas argentinos y uruguayos que viven en el exterior (principalmente Argentina) ya que las personas provenientes de otros países registran variaciones positivas, en especial brasileños y europeos. El impacto económico negativo de este bloqueo también se atenúa porque los turistas que visitaron el país tuvieron estadías más largas y gastaron más por día. El gasto per cápita que realizaran por día aumentó 15% en relación al mismo período del año pasado y se estima en US$ 57 y la estadía crece un 20% (9,2 días).
Tal como se observa en el Gráfico Nº 2 el año pasado el bloqueo redujo los ingresos de cuenta corriente en el primer trimestre. Este año el impacto pasó desapercibido por el buen momento para recibir turistas de otros lados, con mayor estadía y principalmente más poder adquisitivo. De todas formas de no existir el bloqueo, perfectamente el ingreso de este rubro de viajes hubiera alcanzado los niveles previos a la crisis por encima de US$ 400 millones.
INVERSIÓN. La cifra de inversión directa en la economía se estima mediante una encuesta anual que se realiza una vez que termina el año; de todas formas, en forma preliminar se aportan estimaciones de los principales componentes. En el primer trimestre se volvió a registrar una cifra históricamente alta (US$ 342 millones), lo cual está sucediendo desde finales del 2005. Principalmente se trata de la obra en la planta de celulosa que realiza la empresa Botnia. También es importante el ingreso de capitales para la compra de campos y vivienda (23% del total en el trimestre).
En períodos móviles de doce meses se ha alcanzado el nivel de US$ 1.400 millones anuales. El crecimiento se ha concentrado en el último año junto con el cronograma de inversión de la mencionada planta de celulosa. De acuerdo a las cifras que se ilustran en el Gráfico Nº 3 el impacto es superior a los US$ 1.000 millones.
INTERESES. Dentro de la cuenta corriente se incluyen los flujos relativos a la remuneración del capital. Esto implica que se registre el pago de intereses al exterior por la deuda externa y la recepción de los intereses que cobran los residentes en el país.
En el Gráfico Nº 4 se presenta una evolución de mediano plazo de la salida y entrada de intereses. El punto de partida muestra cierta igualdad que se desarma durante la crisis. La pérdida de reservas internacionales del país llevó a que en el 2003 los intereses recibidos se ubicaran en un piso de US$ 240 millones. Con posterioridad al canje de deuda se comenzó a recomponer la posición de activos financieros con el resto del mundo y simultáneamente con la suba en las tasas de interés internacionales se recuperó el nivel perdido.
De todas formas la evolución reciente muestra que los intereses pagados siguen creciendo y a pesar de la recuperación del lado de los ingresos persiste un saldo negativo de aproximadamente US$ 135 millones.
La balanza de pagos sigue el criterio de registrar todo por partida doble y por lo tanto sus componentes, como lo sugiere su nombre balancean. Es usual que se utilice como criterio de agrupamiento que la suma del saldo en cuenta corriente más el saldo de flujos financieros debe igualar la variación de activos de reserva del Banco Central. En el año terminado en marzo del 2007 la cuenta corriente muestra un saldo negativo (salida de divisas) por US$ 360 millones y desde el punto de vista de la cuenta financiera ingresaron US$ 710 millones. La diferencia de US$ 350 millones se corresponde con el aumento de los activos de reserva por US$ 326 millones y el resto se considera fruto de errores de medición.