El mercado local del dólar se mantuvo vendedor durante la semana, lo que determinó que el precio de la divisa cayera 0,81% entre el lunes y el viernes, cerrando a $ 24,30 a la compra y $ 24,35 a la venta.
Los organismos públicos tuvieron una presencia compradora en el circuito interbancario durante la semana, lo que contribuyó a dar cierta estabilidad al precio del dólar, pero no alcanzó a contrarrestar plenamente la tendencia vendedora.
La jornada en que el dólar registró la baja más pronunciada fue la del jueves, cuando descendió 0,4%, que habría sido mayor de no haberse registrado compras de organismos públicos en la última media hora. De todas formas, la caída de las primeras horas de negocios fue tan pronunciada que inhibió la realización de negocios. Esto se tradujo en una reducción de los volúmenes operados, que ese día sumaron apenas U$S 5 millones, contra los niveles superiores a los U$S 8 millones de los días previos.
La baja del jueves situó el dólar en un precio lo bastante bajo como para evitar que los operadores vendieran más que lo que estrictamente necesitaban. Además, las bajas cotizaciones permitieron que el viernes aparecieran algunos compradores privados, que se sumaron a la demanda de los organismos públicos. En este contexto, el tipo de cambio se mantuvo estable el último día de la semana en relación al anterior.
Desde que empezó el año la cotización interbancaria de la moneda estadounidense acumula un descenso de 7,76%.
El precio del dólar en las pizarras del Banco República y las casas de cambio, en tanto, bajó 0,8% en la semana tras cerrar el viernes a $ 23,60 a la compra y $ 25,10 a la venta, acumulando una merma de 7% desde principios de año. La tasa call money de préstamos entre bancos finalizó el viernes a 1,25%, en un contexto de menor liquidez debido a la emisión neta de letras en pesos.