El transporte carretero de cargas es una actividad de riesgo cada vez mayor en la región. Los asaltos a los camiones son moneda común en las rutas de Argentina y Brasil desde hace muchos años y, lentamente, esta modalidad ha empezado a aparecer en Uruguay a partir de la crisis de 2002. Esta inseguridad provoca perjuicios crecientes y encarece los costos de las transportadoras y aseguradoras. Hay dos alternativas para disminuir este tipo de riesgo. Una es contratar un vehículo acompañante con custodia armada, pero su elevado costo no lo hace viable para el transporte de mercaderías, salvo para las transportadoras de caudales. Aun así, ese servicio tampoco garantiza que no se produzca un asalto en la vía pública. La otra opción es utilizar un sistema de rastreo satelital de vehículos en tiempo real que, si bien no impide los robos porque fue creado con fines logísticos, dificulta enormemente que los ladrones cumplan sus propósitos.
Entre las pocas empresas que operan servicios de rastreo vía satélite por GPS (Global Positioning System) en Uruguay, se destaca la firma nacional MobilTrack, que desarrolló el sistema FleetControl. Este consiste en un software especializado y un dispositivo rastreador de última generación que se coloca en cada móvil. El dispositivo rastreador diseñado especialmente para adecuarse a los constantes cambios de la tecnología incluye un firmware (software almacenado) que funciona según las distintas necesidades del cliente. "Si bien este sistema incrementa la seguridad de los vehículos, nuestros clientes lo contratan para mejorar su logística ya que ellos mismos pueden controlar desde su computadora en tiempo real y a través de Internet los movimientos, el estado y el recorrido que efectúa la carga transportada, siendo los camiones monitoreados constantemente, desde que salen del depósito hasta que llegan a destino, por lo cual todo desvío del trayecto original es informado automáticamente", explicó su director y fundador Fermín Pieri.
ORÍGENES. Hasta 1999 Pieri trabajó en el departamento de informática de una empresa de transporte nacional, a la cual le ofrecían desde Brasil sistemas de rastreo de camiones, cuyo alcance estaba limitado al país norteño. Esta situación lo llevó a interiorizarse sobre las posibilidades de desarrollar un sistema similar en Uruguay, utilizando la información gratuita que proveen 24 satélites controlados por el Departamento de Defensa de los Estados Unidos. Estos se encuentren en diferentes órbitas a 36.000 kilómetros de altura y conforman el Global Positioning System (sistema de posicionamiento global) y los receptores GPS ubicados en la Tierra, mediante la recepción de señales de al menos tres de ellos, realizan cálculos que les permiten deducir las coordenadas de su ubicación con un error de pocos metros. Utilizado en la industria naval y aeronáutica y, desde hace algunos años, vehículos de transporte terrestre, el GPS permite conocer permanentemente la ubicación, la velocidad y el rumbo de un móvil.
HARDWARE. Un rastreador de vehículos es un dispositivo incorporado al coche o camión que transmite, por vía inalámbrica, la ubicación y el estado del mismo a intervalos regulares y/o de acuerdo al movimiento del mismo. Dicha información, llega en pocos instantes al centro del control y/o oficinas del cliente para que un software especializado pueda representar gráficamente dicha información. Según Pieri, "identificamos dentro de los sistemas de rastreo que se vendían en Norte América y Europa los que podían tener mayor vida útil y, a lo sumo, duraban dos años. Eso no servía para nuestro país porque las empresas de transporte uruguayas no están dispuestas a cambiar de equipos en tan poco tiempo. Por esa razón nos decidimos a desarrollar en Uruguay un rastreador que tuviera una flexibilidad tal que, llegado el caso, bastara con cambiarle un módulo para poder utilizarlo durante cinco o diez años más. Varios técnicos uruguayos participaron en el proceso de desarrollo, que nos llevó cerca de un año y medio. Finalmente, logramos diseñar un dispositivo del tamaño de un videocassette, que se puede ocultar fácilmente en la cabina del vehículo. Si bien el aparato rastreador de MobilTrack se arma en nuestro país, el volumen de producción no justifica fabricar varios de sus componentes y, por tanto, se los adquiere a varios proveedores de primer nivel de la región.
El rastreador consta de un receptor GPS, un módulo especial de comunicaciones inalámbricas, un microprocesador y un circuito electrónico con sensores y actuadores que le permite funcionar adecuadamente en un ambiente automotor y conectarse a diferentes módulos disponibles en los vehículos más modernos. Asimismo, incluye un dispositivo para intercambiar mensajes de texto entre el chofer y la central que procesa los datos. La información generada por el rastreador en base a eventos, incluye la ubicación, velocidad y rumbo, pero también el estado del motor, estado del trailer, etc. Esa información llega a la computadora del gerente de la flota de camiones e incluso al dueño de la mercadería que se distribuye.
REDES. Para que dicha información pueda llegar en forma inalámbrica al centro del control y/o oficinas del cliente, es necesario utilizar redes de comunicación por satélite y/o celular. Dentro de los equipos ofrecidos por MobilTrack se encuentra el dispositivo híbrido que utiliza principalmente redes celulares y una red satelital en forma secundaria como respaldo para las zonas sin cobertura celular.
La primera etapa de este emprendimiento iniciado en el año 2000 consistió en trabajar con una red de satélites de órbita baja Orbcomm, que permitía rastrear a los camiones en cualquier parte del mundo. Ese sistema, que se le vendió a varias empresas de transporte carretero uruguayas, presentaba tiempos de inactividad variables y en algunas ocasiones muy altos, lo cual representaba un problema.
En 2001 el interés de los clientes para poder rastrear sus flotas de camiones dentro del territorio uruguayo hizo que MobilTrack negociara con Antel el uso de la infraestructura de la red de telefonía celular, que cubre prácticamente todas las áreas del país, para transmitir los datos del dispositivo rastreador. "La finalización del desarrollo de nuestro equipo —rememora Pieri— coincidió con el momento en que Ancel decidió instalar una nueva red de transmisión de datos, lo que resultó muy ventajoso para nuestro nuevo servicio de ubicación y control de flotas de vehículos porque las tecnologías de la empresa estatal se adecuan perfectamente a la transmisión de datos. Sus tarifas van de acuerdo a la cantidad de información transmitida y no a la cantidad de tiempo en el aire utilizado. Eso abarató sensiblemente nuestros costos operativos porque, si bien los vehículos de los clientes están conectados on line a la central las 24 horas, sólo transmiten información cuando están en movimiento o a pedido del usuario".
SOFTWARE. "A partir del año 2001 seguimos adecuando el equipo de localización y paralelamente fuimos perfeccionando el software, que está desarrollado íntegramente en Uruguay. Los dueños y los gerentes de las empresas de transporte, por lo general, no son expertos en informática y necesitan que el software sea amigable y fácil de usar. Además, es fundamental que el sistema contemple una amplia gama de actividades, ya que no es lo mismo rastrear a una flota de camiones que hace un trayecto predefinido que el recorrido impredecible de un taxi. A solicitud de cada cliente hemos ido incorporando nuevas funciones al software, de las que también se benefician los restantes usuarios que están abonados a nuestro servicio", dijo el empresario.
SERVICIOS. Si bien el sistema de localización automática de vehículos es utilizado mayoritariamente por las transportadoras de carga internacional, también están abonadas muchas industrias nacionales como las empresas tabacaleras, de transporte de granos, distribución de alimentos y bebidas, empresas forestales, empresas de seguridad, de transporte de mercaderías muy valiosas y/o peligrosas, etc. El sistema de MobilTrack contribuye a maximizar la eficiencia de las operaciones de distribución y mejorar la atención al cliente ya que asegura el cumplimiento de los recorridos y adherencia a lo planificado mediante el control de la velocidad del móvil, su posición, las paradas o desvíos del trayecto, etc., lo que también permite evaluar el desempeño del chofer. Asimismo, cualquier problema mecánico que suceda durante el viaje puede ser comunicado inmediatamente a la central del cliente, de modo que se puede definir una estrategia —por ejemplo, detenerse para arreglarlo en un lugar previamente definido, cambiar la carga del camión, etc.— causando el menor impacto posible en el cronograma de la entrega. "Actualmente estamos haciendo una experiencia para controlar en tiempo real la carga y descarga de mercadería mediante una cámara de video ya que las redes de telefonía celular actuales habilitan la transmisión en video, o sea que el cliente va a poder visualizar en tiempo real todo el proceso de carga y descarga desde su PC", señaló Pieri.
En casos muy especiales, MobilTrack, que cuenta con un personal de sólo cinco personas, proporciona el servicio de monitoreo, es decir la tarea de controlar al vehículo por todas las rutas y de abrirle las puertas del compartimento de carga en los lugares donde debe descargar la mercadería. Ese trabajo suelen hacerlo los propios clientes ya que se les proporciona el software necesario. En algunos casos, esa labor la cumplen las compañías de seguridad. Así como vigilan las alarmas que instalan en las viviendas de sus abonados, también monitorean a una flota de camiones y acuden ante un aviso de siniestro o llaman a la comisaría más cercana en caso de que el incidente se produzca en el Interior. A las empresas de seguridad el servicio de rastreo no sólo les da una herramienta para controlar sus propios móviles y despachar el vehículo que está más cerca del sitio donde suena una alarma, sino que también pueden reconstruir sobre planos digitalizados todo lo acontecido en la emergencia para demostrar al cliente cuánto tardaron los vigilantes en llegar al lugar del incidente.
NEGOCIO. El capital invertido para crear MobilTrack fue relativamente pequeño, destinado básicamente a la compra de algunos equipos de computación y de telecomunicaciones, pero Fermín Pieri invirtió miles de horas de trabajo desde 1999 hasta la fecha en el diseño del aparato rastreador y el programa de software.
Cuando se contratan los servicios de su empresa, el precio del hardware básico instalado en el vehículo, o sea del equipo rastreador, equivale aproximadamente al valor de dos cubiertas de camión, estimándose que el mismo tiene una vida útil de varios años. "Ese valor es muy pequeño comparado con los gastos de mantenimiento que tiene un vehículo de transporte grande o mediano. Como la relación entre el precio del rastreador y el de un automóvil ya es más ajustado, MobilTrack va a ofrecer a principios del año próximo un equipo rastreador orientado para autos, que será más económico porque no va a incluir todas las funciones que proporciona un dispositivo para camiones", dijo el entrevistado.
El abono mensual otorga el derecho de usar el software de la empresa con actualizaciones periódicas, la cartografía digital de Montevideo y el resto de Uruguay, Argentina y Brasil y la transmisión de los datos sin restricciones durante las 24 horas del día, lo que permite el monitoreo permanente del móvil.
Actualmente unos 250 vehículos (camiones, camionetas, motocicletas y algunos barcos) están abonados al servicio de MobilTrack, siendo su principal competidora en el segmento de transporte internacional la empresa argentina Sitrack, cuya casa matriz está en Mendoza. "El negocio de los servicios de rastreo satelital se inició en momentos difíciles para las empresas uruguayas de transporte carretero porque, luego de haber sido afectadas por la devaluación del real en 1999, la crisis de 2002 les asestó un golpe muy duro. Durante ese período la mayoría de las transportadoras no pudieron hacer inversiones, teniendo que postergar la adquisición de tecnologías de punta como los rastreadores. Recién en el segundo semestre de 2004 se empezó a advertir una reactivación interesante de este sector, existiendo muy buenas perspectivas de incrementar las ventas de los paquetes para abonados en la segunda mitad de 2005 así como en el próximo año", concluyó Pieri.
Ha aumentado el riesgo de asaltos en las rutas
Mientras que en Norteamérica y Europa los sistemas de rastreo se utilizan como una herramienta de información para controlar el buen uso de los recursos móviles y detectar cualquier percance que altere el recorrido previsto, estos servicios se contratan cada vez más por motivos de seguridad en los países del Mercosur.
La experiencia de MobilTrack es que sus clientes han sufrido cuatro asaltos en Brasil y dos en Argentina, pero nunca han tenido un robo en las carreteras nacionales. "Después de la crisis ha aumentado el riesgo en Uruguay, pero la cantidad de delitos que se registra es muy baja en comparación con lo que sucede en los países vecinos. Por esa razón muchas empresas uruguayas solicitan el rastreo de sus flotas de vehículos para vigilarlas en las rutas de los países vecinos. Por lo general, los delincuentes intentan asaltar vehículos que transportan cargas de cubiertas, cigarrillos, etc. porque es un tipo de mercadería que se vende fácilmente en el mercado ilegal", explicó Pieri.
De todos modos, los sistemas de localización automática de vehículos no evitan los asaltos en un 100%. Lo que se consigue es minimizar las pérdidas porque en caso de un asalto, el chofer puede accionar un botón de pánico que habilita a la oficina central que monitorea la carga a manejar por control remoto dispositivos conectados a diversos sensores, tales como bloqueo del motor, corte de inyección de combustible, traba de desenganche del remolque, cierre de las puertas del camión, etc. Esto dificulta el accionar de los ladrones ya que existe una alta probabilidad de que la policía llegue antes de que puedan forzar las pesadas puertas del compartimento de carga.
Las compañías de seguros otorgan descuentos que giran en el entorno del 10% en la póliza de los camiones que cuentan con un sistema de localización automática. Este beneficio también se aplica a los autos, camionetas, etc. Incluso las aseguradoras exigen que para determinadas cargas el camión cuente con el sistema de rastreo.