MARTÍN FABLET
Allá por 1515, el padre Francisco Álvarez, alias "Pancho el Devoto", escribió una interesante reseña en un informe titulado A verdadeira informacao das terras do Preste Joao das Indias. Allí narraba algo que había visto en Etiopía cuando era secretario de la embajada de Portugal en ese país. En un austero monasterio situado en las montañas de Bidjian, supo toparse con una capilla más que santa, en cuyo centro, debajo de una precaria cúpula, flotaba una vara dorada, de un metro y medio de largo. Sin dudas, aquella vara era milagrosa. Flotaba tranquilamente desde centurias. La gente de la zona se desvivía por rendir pleitesía al colgante objeto. El padre Álvarez, misionero y explorador, varón tan serio como virtuoso, incapaz de inventar una historia así, afirmó a su regreso a Lisboa que no vio ningún tipo de truchada para mantener en el aire la vara en cuestión.
Ha pasado mucho tiempo, desde la constatación de aquel fenómeno propio de la telekinesia y del poder de la mente y, gracias a Dios, la ciencia ha podido explicar en parte lo presenciado por el clérigo portugués.
Resulta curioso ver cómo la tecnología aplicada migra de un origen netamente científico a una aplicación puramente lúdica. Me refiero a las aplicaciones que llegan de la industria médica. Básicamente se trata de videojuegos diseñados para ser controlados por la mente. Esta tecnología derivada de la medicina neurológica, es capaz de interpretar las ondas cerebrales y transformarlas en órdenes de movimiento.
La empresa californiana NeuroSky, después de años de investigación, dice estar en condiciones de ofrecer un novedoso producto telekinético. Se trata del Mindset, un gadget que permite mover objetos con la mente (qué pena que Tu-Sam no lo pudo ver). A la empresa no le ha ido nada mal con su comercialización: el año pasado facturó 12 millones de dólares con esta tecnología que pretende mejorar la interactividad entre la cabecita y el mundo que nos rodea.
¿Quiénes son estos pibes? NeuroSky Inc. es líder en tecnologías de interfaz cerebro-ordenador. Sus principales clientes son desarrolladores de software e instituciones académicas y de investigación. Tiene su sede en San José, California. La empresa cuenta con 40 empleados entre los que hay cinco neurocientíficos y 23 ingenieros.
David Westendorf, vicepresidente de NeuroSky, afirma que "la medicina trabajó en este campo durante años y creó un hardware capaz de medir las ondas cerebrales, el movimiento de los ojos o la reacción de los músculos (...) Esas emociones se pueden traducir en movimientos tanto en la pantalla de la computadora como en un juego de mesa".
Los MindSet son auriculares multimedia que se conectan a ordenadores y dispositivos móviles (incluido el iPhone) a través de bluetooth. Están disponibles en los escaparates norteamericanos desde el verano de 2009. De la vincha con auricular sale un biosensor con el aspecto de un pequeño micrófono a la altura de la frente del usuario.
El dispositivo mide la concentración y el estado de relajación o ansiedad. La idea es procesar estos impulsos y traducirlos en acciones. Por ejemplo, en el juego Las aventuras de Neuroboy, el personaje tiene que mantener la concentración sobre ciertos objetos para hacerlos estallar. Otra posibilidad es mover una pelotita de un lado para otro. Su precio es de 99 dólares.
Si no anda con muchas ganas de gastar dinero en una vincha telekinética, le puedo enviar de forma gratuita los planos para construir una Psiwheel. Este sencillo aparatejo lo iniciará en las artes de mover las cosas con el poder de la mente. También, si estoy de buen humor, le puedo enviar en las mismas condiciones, Técnicas de la telekinesis por Radikal_likid, y así tendrá el kit completo.
No espere resultados inmediatos. Creo difícil que pueda sacar una cerveza de la heladera con solo pensarlo. Pero con algo de paciencia, conseguirá dejar atónito al envidioso de su vecino. ¡Mucha suerte!
mfq1962@yahoo.com