MARTÍN FABLET
Qué tipo de consejos da un padre rico a su hijo? ¿Acaso son los mismos que da un padre pobre? Muchas de estas interrogantes las responde la obra del hawaiano Robert Kiyosaki, Padre rico, padre pobre. Básicamente este best seller (18 millones de copias) relata interesantes anécdotas y fantásticas alegorías del propio padre de Kiyosaki.
A partir de allí surgen algunas máximas tipo "ahorrar dinero no va a hacerte rico" o "los pobres y la clase media trabajan para obtener dinero; los ricos hacen que el dinero trabaje para ellos." Probablemente usted haya escuchado alguna vez esta particular premisa. Sin lugar a dudas, suena muy burguesa, pero lamentablemente es efectiva. No es casual que los ricos se vuelvan más ricos. Estos tipos gustan de invertir en activos, de manera que les generen intereses. De forma sucinta, sería algo así como que la guita laburaría para nosotros. De todos modos, Kiyosaki va mas allá de los conceptos vertidos en su obra.
En una reciente entrevista afirma que ser rico es una libertad y una decisión. (Kiyo, yo soy libre y estoy muy decidido).
Al parece uno llega a una edad determinada y decide ser rico, así nomás. No hay nada de frívolo en desear todos los placeres que este mundo nos ofrece. Dios no es ese miserable descrito por Al Pacino en El abogado del Diablo. Es posible ver, desear y tener.
Últimamente me he encontrado con muchos popes que hablan de la educación, pero no de la tradicional, sino de la otra. Soichiro Honda cree que los títulos universitarios son menos valiosos que una entrada de cine. Bill Gates jamás pisó una universidad. El propio Kiyosaki entiende que lo más importante son los conceptos que una generación le transmite a otra (más o menos la esencia de Padre rico, padre pobre).
Según Kiyosaki, nosotros los subdesarrollados, tenemos más hambre de riqueza que los países desarrollados. Situación que puede conducirnos a un "Uruguayan Dream."
Es que la historia se repite. Los gringos son hijos de inmigrantes que venían rajando de la pobreza, en cierta forma nos parecemos mucho, sólo nos falta el Mayflower.
¿Cómo estaría compuesto nuestro "Uruguayan Dream"? Sin temor a errarle, las casa propia es un "must have". Pero, en cambio, para Kiyosaki aspirar al rancho es cosa de pobre.
"Si tú deseas ser rico, aunque partas de la nada, debes de pensar en una ambición más grande que una casa. De hecho más que pensar en una casa, en un hogar donde invertir, debes pensar en el mercado de los bienes raíces, donde todo es susceptible de venderse. Yo aprendí eso jugando Monopolio, la regla es ir comprando varias casas hasta adquirir un pequeño pueblo. Yo soy rico porque juego Monopolio todo el tiempo." Rotundamente Kiyosaki. Es una pena que yo haya desperdiciado mi vida jugando al Ludomatic.
¿Es posible hacer mucho dinero en nuestro país en forma honesta? Algunos entienden que no es posible por culpa de ese gran socio que es el Estado. Para el pope Kiyosaki hay que dejarse de pavadas y terminar de echarle la culpa a los gobiernos. "Si son ineficientes es nuestra obligación ser eficientes. Todo es posible, a menos que los impuestos resulten draconianos o no garanticen la seguridad de las inversiones."
¿Una persona rica es más feliz que una pobre? Probablemente no sea una condición. Pero, al parecer, la guita daría la libertad, o mejor dicho proporcionaría el camino a la felicidad.
El dinero permite la trascendencia, cuando uno es pobre, las prioridades son otras. Los sueños casi no existen, porque las preocupaciones agobian- Y para hacer guita es indispensable soñar.