Uno de los servicios importantes que obtienen los pasajeros con membresía de las salas Vip es el Fast pass. Se trata de una fila diferencial, tanto al arribo como en la partida, mediante la cual acceden a realizar todos los trámites de migración, aduana y seguridad, evitándose en muchos casos largas colas de público.
Para acceder a ese corredor deben ingresar una tarjeta magnética en una máquina de última tecnología. Esa tarjeta se les otorga en el momento que se asocian. De esa manera, inmediatamente son atendidos por dos cabinas que les otorgan preferencia.
"Se trata de pasajeros ejecutivos que viajan muy a menudo y que sólo están esperando para subir o bajar del avión. En muchos casos, son personas que todos los días vuelan en la mañana a Buenos Aires por trabajo y vuelven por la noche", explica la gerente, Florencia García, quien agrega que el perfil del pasajero Vip es, en general, el que utiliza clase ejecutiva e invitado por las aerolíneas, o clientes y funcionarios ejecutivos y directivos de empresas y compañías nacionales y multinacionales. "La de arribos tiene un perfil más corporativo", indica García.