GABRIELA VAZ
Y ahora qué?", suele preguntar un novato cuando, luego de rendirse ante la insistencia de un amigo o ante su propia curiosidad, finalmente se registra en la archifamosa página de Facebook. Pero responder a esa pregunta escuetamente es casi imposible. Según varios usuarios, una vez que se dio ese paso quedan dos caminos: perder el interés por completo o volverse adicto.
Algo así debe haber. Las estadísticas que pululan por la red aseguran que, hasta abril de este año, el sitio contaba con 69 millones de usuarios. La cifra es dinámica, pues aparecen unos 200.000 miembros nuevos cada día. De esos, se estima que la mitad se volverá habitué de la página. Los datos no son exagerados. Sólo en la red Uruguay, hasta principios de marzo pasado se contaban 8.000 usuarios. Hoy, dos meses después, son más de 14.000. No hay dudas: el crecimiento es exponencial.
El sitio está adquiriendo tal dimensión en todo el mundo, que, más allá de sus virtudes sociales y de entretenimiento, en varios países ya es incluso una fuerte herramienta política. En una encuesta reciente, el 52% de los norteamericanos dijo ser más propenso a votar a un candidato si antes vio su perfil en Facebook o (su símil previo) MySpace. En la red Uruguay del sitio, las cuentas partidarias -las hay de todos los sectores políticos- ya comienzan a reproducirse, lento pero seguro.
¿Por qué tanto revuelo? ¿Qué ofrece este sitio de Internet? ¿De qué trata todo esto? Si quiere echarle la culpa a alguien, el indicado se llama Mark Elliot Zuckerberg. En 2004, este muchacho, que por entonces tenía 20 años y estudiaba para ser programador en la Universidad de Harvard, creó una red para que utilizaran los estudiantes de la institución. La bautizó Facebook porque así se llama el boletín que varias universidades estadounidenses entregan a sus alumnos de primer año con la intención de que se conozcan más entre ellos. Allí podían entonces escribir sobre sus gustos, intercambiar fotos y abrir foros de discusión, por ejemplo.
A pedido de los estudiantes, Zuckerberg permitió que la red fuera utilizada por otras universidades y la expansión se aceleró al punto de dejar que cualquier persona con correo electrónico pudiera acceder al sitio. Entonces se desató la fiebre.
"AHORA SON AMIGOS". El gancho casi siempre son las fotos. Si un conocido colgó imágenes de sus vacaciones o su casamiento (o lo que sea) en Facebook, para verlas no queda otra que registrarse. Algunos entran después del décimo mail con la "invitación" de un amigo. Y los demás, de motu propio, para no sentirse un outsider.
Si teclea www.facebook.com desde Uruguay, automáticamente se le derivará al sitio en español (cuya versión se estrenó en febrero este año). Lo único que necesita es tener un correo electrónico. De ahí en más, los pasos a seguir para registrarse son muy simples y están claramente explicados. Es después, una vez que ya se registró, que llega la pregunta: "¿Y ahora qué?" Bien, lo primero que puede hacer es dedicarse a llenar su perfil. El sitio sólo le exige nombre, correo, fecha de nacimiento y país (si elige Uruguay, formará parte de la red con ese nombre).
El resto -una amplia ficha que incluye desde dirección, estudios cursados y estado civil hasta películas y libros favoritos- sólo lo escribe si así lo desea.
El siguiente paso, y más importante, es acrecentar su lista de "amigos". La única manera es si se invita gente vía e-mail o se aceptan invitaciones de otros. En general, sucede entre usuarios que ya se conocen personalmente. El objetivo de Facebook es in- teractuar con esas personas -"con los que te comunicás en la vida real", se apunta en la página- pero a través de la web. Y hay cientos (de hecho, cientos de miles) de aplicaciones diferentes para hacerlo. Cuando el usuario entra a la página, básicamente se topará con información de todo lo que han hecho sus contactos en las últimas horas. Por ejemplo, si aceptaron a alguien nuevo, un cartelito indicará: "Fulana y Mengano ahora son amigos". Pero también: "Fulano está en pareja", "Zutano quiere invitarte a ver sus fotos" o "Perengano agregó equis aplicación".
Entre las aplicaciones, como cualquiera puede crear una, hay de todo (tests de inteligencia, juegos, rankings, concursos).
En resumen, un miembro de Facebook puede: utilizar alguna de las aplicaciones que le envían sus amigos, mandar mensajes privados o públicos (para que lean todos sus contactos), crear foros de discusión, actualizar su perfil, ver fotos o videos, y hasta mandar regalos virtuales (es decir, íconos o dibujitos). Hay desde guitarras, paraguas, esmaltes, patines, carpas, dólares, hojas en blanco, mascotas hasta tréboles, entre otros 400 presentes para enviar.
Cada usuario puede, además, integrarse a un grupo (o varios) o crear uno (o varios). A pesar de su masificación, los estudiantes de clase media alta siguen caracterizando a Facebook y son muy comunes los grupos pertenecientes a centros educativos. En la red Uruguay, por ejemplo, aparecen la Universidad de la República, de la Empresa, de Montevideo, Católica, ORT, el Centro de Matemática y el CLAEH, entre otros.
Allí interactúan los estudiantes de cada institución, haciendo lo mismo que cualquier otro usuario, solo que todos los contactos del grupo tienen ese denominador común. Pero también los hay de compañías (Microsoft, Nokia, o en Uruguay: Artech, Tienda London París, etc.), de zonas geográficas, de creencias religiosas, de gustos musicales y de todo tipo de intereses. Algunos, insólitos (ver servicio).
CIBERACTIVISMO. Entre los intereses comunes que Facebook ofrece para crear un nuevo grupo, se encuentra el ítem "política". Y aquí sí que hay para todos los gustos y colores. Algunos se identifican bajo el nombre llano de un partido o un político, otros son de férreo rechazo hacia alguna figura, varios plantean desafíos del tipo "a qué puedo encontrar un millón de usuarios que..." (y se completa con "odien a Chávez" o "contra las FARC", por ejemplo). También hay grupos "anti" ("anti-Hillary", "anti-Bush", etc.) u otros con objetivos más específicos, como uno llamado "ayúdenos a evitar que Jacob Zuma sea presidente de Sudáfrica".
De hecho, el llamado a reunir voluntades en la red -ya lo han bautizado "ciberactivismo"- es una moda en ascenso. Y Facebook es una de sus principales vías, dado que apunta justamente a acercar personas con las mismas inquietudes, también políticas, en todo el globo.
Como muestra, esta semana el sitio fue noticia en Egipto. Opositores al presidente Hosni Mubarak crearon un grupo en la página web y desde ahí llamaron a realizar una manifestación el pasado lunes -día en que Mubarak cumplía 80 años- en contra del mandatario, hecho que dio harto material para los analistas políticos. Una activista egipcia, opositora pero no muy convencida con la convocatoria, afirmó en el portal de la cadena británica BBC: "Lo que Facebook ha mostrado es la cantidad de gente que está molesta y quiere hacer algo, pero eso no es suficiente. A mí me basta hacer un click en un botón para pertenecer a un grupo, pero eso no significa que yo vaya a tomar alguna medida o acción". Sin embargo, el gobierno egipcio no consideró la jugada tan inofensiva y detuvo a uno de los promotores de la manifestación. Claro que, acorde al dinamismo de Internet, así como apareció ese grupo, surgieron otros a favor de las autoridades, como "No al 4 de mayo" y "Salvemos a Egipto el 4 de mayo".
En Estados Unidos, en tanto, es donde el sitio tiene más fuerza política. Todos los candidatos tienen su perfil en Facebook (basta teclear "Barack Obama", por ejemplo, en el buscador de la página para acceder a él y encontrar todos los detalles de la vida del senador y su familia) y en una encuesta, el 52% de los norteamericanos (62% de ellos mayores de 30 años) dijo ser más propenso a votar a uno cuando ha leído su perfil en alguna de las populares redes.
En la red Uruguay de Facebook, los principales políticos no tienen perfil propio, pero sí existen varios grupos de tono político y/o partidario. Algunos son: "Asamblea Uruguay 2121", "Con los blancos vivimos mejor", "¡Juntemos 300 mil firmas y deroguemos el IRPF", "Frente Amplio", "Hacer futuro", "Reconquista de Montevideo 2015", "Yo no los voté" y "Yo sí los voté y los volveré a votar". Los foros de discusión son todo un adelanto de lo que se vivirá en los próximos meses.
Pero esta descripción es apenas la punta del iceberg. Dejando a un lado los manuales, como en todo ámbito, para aprender la mejor manera es meterse de lleno y comenzar a investigar, premisa que se cumple más aún en Internet, donde la mayoría de los usuarios son autodidactas. Recién entonces entenderá de qué trata Facebook, si pierde el interés por competo o se vuelve un adicto.
Las cifras
69 Millones de dólares vale hoy Facebook. La cifra surge de lo que pagó Microsoft por el 1,6% de las acciones: 170 millones de euros.
14.000 Cantidad de usuarios de la red Uruguay de Facebook registrada hasta hoy. A principios de marzo eran 8.000 miembros.
15.000 Millones de usuarios tenía Facebook en todo el mundo hasta abril. Se suman 250.000 por día. De esos, la mitad se quedan.
Negocios reales en la red
"Mercado" se llama la aplicación de Facebook (que verá apenas se registre a la izquierda de la pantalla) que permite realizar negocios de todo tipo: buscar u ofrecer empleo, también apartamentos y cuartos para alquilar, y artículos varios para comercializar.
En la red Uruguay, esta etiqueta no tiene aún muchas entradas (entre marzo y abril, se listaron 12 artículos para la venta, por ejemplo. Entre ellos: camisetas, iPods, vasos de acrílico, rifas de Arquitectura, un potrillo y un perro Bulldog), pero van aumentando cada día, junto con el número de usuarios.
La oferta de inmuebles así como de empleo es bastante escasa. Hoy se encuentra una habitación para alquilar, la venta de un garage en Ciudad Vieja, personas buscando casas en Punta del Este, y el pedido de trabajo de un guarda- espaldas o el ofrecimiento para una niñera o un director de arte, entre algunos otros.
También hay un ítem llamado "cosas gratuitas" pero, al menos en la red Uruguay, prácticamente no tiene entradas. Queda la oferta de un perrito de regalo que ya debe haber encontrado hogar, pues el anuncio fue publicado en julio.
El dilema de la privacidad
El resguardo de la privacidad es una de las principales inquietudes de los usuarios de las redes sociales de Internet. A nadie le agrada pensar que toda la información que escribe sobre sí pueda ser leída por cualquier persona. Por eso, la noticia que semanas atrás dio a conocer la BBC hizo eco en todo el globo. Según la cadena británica, Facebook tendría fallas en su sistema de seguridad.
Aunque la página solo permite que usuarios registrados accedan a los datos de otros, BBC detectó un error del sistema: lograron crear una aplicación que "roba" la información personal de un contacto sin su conocimiento.
Ante esta denuncia, Facebook aseguró que cuenta con un equipo de técnicos destinado únicamente a verificar la seguridad de su sistema continuamente.
Pero algunos analistas opinan que la empresa aún no haría lo suficiente para garantizar la confidencialidad de los datos que se suben a la red.
EL DATO
Grupos de Uruguay y el Mundo
"Erradicar de Uruguay el ruido que hacen las motos de los planchas".
"Yo juego a no pisar las líneas de las baldosas en la calle".
"Amo a Britney Spears y no temo decirlo".
"Soy nada sin Dios".
"Colecta mundial para pagarle la renta a don Ramón".
"Yo recuerdo dónde estaba a las 8.46 el 11 de septiembre de 2001".
"Una taza de té resuelve todo".
"Cómo conseguir petróleo más barato".
"Gente que no duerme lo suficiente porque se queda hasta tarde despierta sin razón".
"Soy anti Kirchner".
"Gente que siempre tiene que deletrearle su nombre a los demás".
"Q vuelvan los lentos".