Zaragoza es universal

| Habrá más de 5.000 espectáculos y Bob Dylan regaló un tema para himno oficial. Se presentaron 15.000 voluntarios. Un pabellón imitará sensación de un tsunami.

JULIO MARRA

La llaman la ciudad de las cuatro culturas: romana, musulmana, judía y cristiana. A partir del 14 de junio hasta el 14 de septiembre pondrá el escenario para la primera exposición temática de la historia, a la que llegarán siete millones de visitantes

Zaragoza es un andamio. Toda la ciudad está en obras. Frenética, durante tres turnos diarios. Con más de 2.000 años, a medio camino entre Madrid y Barcelona, la capital de la comunidad de Aragón se prepara como una novia para recibir a 7 millones de visitantes durante 93 días.

El tema es el agua, asociada al desarrollo. Una exposición internacional que pretende desembarcar información, formación y soluciones al problema. Es la primera expo temática de la historia, que se abre el 14 de junio hasta el 14 de septiembre y a la que comparecerán 106 países -Uruguay entre ellos- todas las comunidades autónomas de España, además de la Unión Europea, la ONU, y muy pocas empresas. Las patrocinadoras y las de punta en el tratamiento de la cuestión del agua.

A orillas del río Ebro, todos los días desde las 10 hasta las tres de la madrugada, un recinto de 25 hectáreas será el escenario para la fiesta que ofrecerá más de 5.000 espectáculos, exposiciones y conferencias.

Cada uno de los países invitados también organizará su fiesta temática en las salas de un largo pabellón -la de Uruguay será el 27 de julio- en una muestra costumbrista adonde marcarán su relación con el agua y sumarán a la reflexión. No es un foro político, ni una feria. "No se vende nada y en modo alguno es un foro político. Es un lugar de acogida", resume el responsable del emprendimiento, Roque Gistau, un aragonés que trabajó en Chile y en la Argentina de la crisis de 2001, integrando el directorio de Aguas Argentinas.

Gistau, en una conversación con El País y cuatro medios de prensa de Argentina y Chile, justifica la elección de Zaragoza como espacio para impulsar el debate: dice que está en el eje del Ebro -el río más caudaloso de España, alivio en un país de tierra seca y pedregosa- y que asoma desde el cuadrilátero del norte del mapa peninsular, sobre el Mediterráneo, que construye el 70% de la riqueza del país.

"El agua es la cabeza de este territorio desde el origen. La población española era básicamente rural y el riego ha sido una tarea desde siempre", dice.

En Zaragoza llueve muy poco: apenas 400 mm. por año (en Uruguay, 1.300 mm.). Y ese promedio puede extenderse a varias zonas del horizonte español. Por eso, dice Gistau, España fue el país elegido por el Buró Internacional de Exposiciones de París, a fines de 2004. Con indisimulado entusiasmo sentencia que toda la experiencia española acumulada en territorio hostil es el mejor escenario para provocar un cambio cultural. Dice que tiene todo para tensar un arco que tiene una flecha dirigida a despertar un espíritu misionero, crítico y amable para abordar el problema.

La información, subraya, estará soportada en los 140 pabellones: cada país debe contar sus vicisitudes y cómo las piensan resolver. La línea de la formación recaerá en la llamada Tribuna del Agua, una percha para colgar todos los debates, con más de 2.000 expertos interactuando.

"Queremos que la discusión sea un llamado de advertencia", insiste Gistau, que no cree en los movimientos apocalípticos sobre el destino del agua en el mundo. Así, confía en el empuje tecnológico: dice que más del 80% del agua salada del mundo se podría transformar en agua dulce. Pero el tema son los costos. De todas maneras, descree del alerta extremo que se levanta sobre el cambio climático. "Es una realidad, pero no de hoy. La historia del mundo está llena de calentamiento y enfriamiento del planeta. De nada vale suicidarse, claro, y por eso hay que gestionar los cambios".

La inversión en la expo es de 700 millones de euros. Apenas por debajo de la de Botnia. En la construcción trabajan 5.000 empleados. Cuando abra, serán más de 2.000 trabajadores que ganarán como mínimo 1.200 euros. En Uruguay, el pasado fin de semana salió un aviso convocando a parrilleros, cocineros, mozas y recepcionistas para ocupar un lugar en un restaurante de carnes que se instalará durante los tres meses.

GIGANTES. Las edificaciones son faraónicas. La joya de la corona es el Pabellón Puente, obra de la arquitecta iraquí, Zaha Hadid, de 7.000 metros cuadrados, 270 metros de longitud, con un viaducto peatonal que tiene una forma que simula un gladiolo que se abre y se cierra. No hay en España ningún otro edificio cuyos pilotes centrales alcancen tanta profundidad: 73 metros bajo la superficie del río.

También está la Torre del Agua, de 76 metros de altura, que representa una gota y es el elemento más vertical de la expo; otro puente con una característica singular (no tiene pilotes en el medio); el Acuario Fluvial, que será el recinto de agua dulce más grande de Europa (contará con 5.000 ejemplares de 300 especies de fauna, de cinco grandes ríos del planeta: Nilo, Amazonas, Mekong, Darling y Ebro); el Palacio de Congresos; plazas temáticas; los pabellones nacionales; el Faro (un pabellón sin precedentes de paja y barro para recoger las iniciativas ciudadanas); los pabellones de Aragón y de España; y la plaza temática Agua Extrema que está llamada a convertirse en una sensación. Es un espacio sensorial adonde el visitante puede vivir dos de las más dramáticas manifestaciones del agua: un tsunami y un huracán. Y para experimentar lo que padecen las millones de personas que no tienen agua, otra sensación, en otra plaza: la sed.

Según se calcula, recorrer la expo a plenitud insumirá tres días. Habrá 10.000 plazas de estacionamiento y se podrá llegar a pie o por aire, en una telecabina que transporta 3.000 pasajeros por hora. Los precios estarán en sintonía con lo que se puede ver en cualquier calle de Zaragoza. Un refresco costará 2,30 euros, un cortado 1,30 euros, un bocadillo de jamón 3 euros y una botella de agua de medio litro, 1,50 euros. Se podrá contratar una bicicleta por 5 euros. Las entradas: por un día, 35 euros, y por tres, 70 euros.

Cien informadores turísticos andarán por las calles desde el 7 de junio. Son historiadores, antropólogos y estudiantes que cobrarán 620 euros por mes. Habrá 15.000 periodistas acreditados y 15.000 ciudadanos voluntarios. Algunos singulares. Como el caso de Guillermo Herrera, que tiene 104 años. "Tengo unas ganas inmensas de que se inaugure la exposición. Ya queda menos. Cuando he ido a ver las obras, me han sorprendido muchísimo. Después de verla, creo que ya me puedo morir tranquilo", resume, en un diálogo que dedicó a El País de Madrid.

Las autoridades no dejan de repetir que la post expo será diferente a la muestra de Sevilla de 1992. En contraposición, marcan que los pabellones se reconvertirán en oficinas de servicios y empresas de ocio.

En Zaragoza hay 10.405 camas disponibles de la oferta hotelera. Pero son muchísimas las casas que ofrecen cuartos de hospedaje. La ciudad cuenta con 700.000 habitantes (la mitad de la comunidad de Aragón) y en muchos hogares no quieren dejar pasar la oportunidad que abre la fiesta. Por habitación, los precios oscilan entre 40 y 70 euros.

ESPECTÁCULOS. La figura de Bob Dylan tiene un lugar destacado en la muestra. Tocará el 25 de junio, pero el dato fundamental es que entregó su tema "A hard rain`s gonna fall" para promocionar la expo. "Llegará la tormenta" del genial músico norteamericano será interpretada por los españoles de Amaral, una adaptación al tema que sonará como el himno oficial de la convocatoria. Dylan compuso la canción hace 40 años y habla de la muerte de bosques y mares, la proliferación de armas, el hambre y la falta de diálogo entre los hombres.

Grupos de teatro callejeros, de flamenco y bandas de rock animarán el recinto día y noche.

La expo traerá también a Zubin Metha, Daniel Barenboim, Monteserrat Caballé, el ballet Bolshoi y un desfile diario del Cirque du Soleil que se llamará "El despertar de la serpiente". Otro de los espectáculos estrella será "Iceberg", una sinfonía pirotécnica acompañada por 450 tambores, que atronarán diariamente.

LA OTRA RONDA. Pero toda Zaragoza está envuelta del espíritu de la expo y ese aire invade desde el casco antiguo hasta los principales patrimonios. Venciendo al cierzo -el viento local tan característico, cruel en invierno- la visita a la Basílica del Pilar, ícono de la devoción mariana y peregrina de España, es un episodio ineludible. El santuario barroco, el más grande de la nación, conserva la custodia del "pilar", una pequeña columna adonde se apoya una imagen de María. La tradición oral dice que en el año 40 DC la Virgen llegó a España y cuenta que animó al Apóstol Santiago en su cruzada de cristianización. Santiago protegió el pilar y se encomendó la construcción de un edificio para ampararlo. La imagen de la Virgen tiene un manto y todos los días lleva uno distinto, salvo el 2, 12 y 20 de cada mes. Se reza misa cada hora, desde las 7 hasta las 19. En las fiestas del Pilar (12 de octubre), se reúnen 400.000 personas y las ofrendas de flores son interminables. El pilar nunca se movió y todos los días pasan miles a tocarlo. Aquellos que no creen, que se casan por civil y que no han bautizado a sus niños, igual comparecen frente a la Virgen, en un rastro popular que atraviesa generaciones. Francisco de Goya, aragonés, pintó una de las cúpulas, una pincelada espesa de un pintor joven y aventurero. Ante la ocasión de la expo, grupos de teatro recorren los sitios donde actuó Goya para dramatizar, con coplas y picaresca, los principales hitos del itinerario vital del "reportero de la guerra". La catedral de la SEO es parte también de la ruta religiosa de la ciudad, con un retablo de alabastro (hermano pobre del mármol) policromado. En el casco antiguo también está el Teatro Romano (del siglo I al III), descubierto por un vecino que alertó sobre su existencia en 1972. Fue cementerio, basurero, barrio musulmán, barrio judío y una casa palaciega.

Otro lugar singular es el Palacio de La Aljafería, puzzle de todas las épocas, sede de las Cortes de Aragón, y adonde hoy funciona el Parlamento. Y un momento para la historia. Los 200 años de los sitios de Zaragoza, en las batallas contra el ejército de Napoleón, llaman también a la memoria. Zaragoza tenía 80.000 habitantes y sobrevivieron 12.000. Las historias de heroísmo -con un capítulo especial para las mujeres en la defensa- se suceden y recrean, en una atmósfera de orgullo.

i Más información en la página oficial: www.expozaragoza2008.es

El mudéjar, los amantes y Albarracín

Zaragoza lleva en las entrañas de su arquitectura estilos románicos, barrocos, góticos y mudéjares. El mudéjar, producto de 800 años de ocupación musulmana, es aquel que fue aceptado por los cristianos, pero no llegó al bautismo. Morisco es el converso. En el arte mudéjar el ladrillo es rey. Los artesanos supieron convertir los enormes paños de monólogo ladrillo en singulares obras de decoración con formas geométricas repetitivas, arquillos entrecruzados, lacerías y estrellas.

Al sur, la ciudad de Teruel es fiel testigo del mudéjar, cuya arquitectura fue declarada Patrimonio de la Humanidad en 1986. Las torres de San Pedro, de San Martín, de El Salvador y la de la Iglesia de la Merced son vivo ejemplo. La ciudad se reconoce además en la historia de los amantes de Teruel, adonde la tradición oral recoge el amor inconcluso del joven Juan Martínez de Marcilla e Isabel Segura que termina en una suerte de Romeo y Julieta hispánico. Existe un mausoleo (están las momias bien conservadas de los amantes) y cada año, los hijos de Teruel representan el episodio que concita la atención de toda la región.

Albarracín, cerca de Teruel, es un encanto perpetuo. Encaramada a un viejo peñasco, se descubre detrás de una muralla una pequeña ciudad, de 1.000 habitantes, adonde las casas de nobles se apilan en cuestas, unas sobre otras. Sus habitantes no ocultan su orgullo de pertenencia. Como los dueños de la Casa de Santiago, una vieja casona rehabilitada como hotel familiar. Tiene nueve habitaciones y una cocina que prepara, según dicen, el mejor ternasco de Aragón (cordero recién nacido), típica comida regional. El matrimonio, Jesús y María Jesús, hace 16 años que pusieron la casa. Y hace poco tiempo tuvieron un premio inesperado. En la luna de miel, los príncipes de Asturias, sin comentarlo, llegaron a comer. "No lo podíamos creer. Les preguntamos qué querían y respondieron: `Lo que sea típico`. Pudimos salir del paso, teníamos sólo guisos por la mitad...".

Las cifras

700 mil Son los habitantes de la ciudad de Zaragoza, la quinta de España. Su población representa la mitad de toda la comunidad de Aragón.

1.200 Es la cifra, en promedio y en euros, que ganarán los empleados de la expo una vez que se ponga en marcha el 14 de junio.

400 mil Es la cantidad de personas que llegan a Zaragoza en la fiesta del Pilar en octubre. Para la expo esperan 7 millones de visitantes.

60 mil El puente de ingreso en la expo está habilitado para soportar el peso diario de esa cantidad de personas que lo atraviesen.

25 Son los años que hace que se instaló la fábrica General Motors en Zaragoza, que duplicó la población y cambió el tejido industrial.

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