MARTÍN FABLET
Un lindo meteorito ingresó en nuestra atmósfera el pasado domingo incrustándose en suelo entrerriano, causando un flor de agujero y un tremendo estruendo.
El episodio no hizo más que traer a la memoria lo que puede ser un inminente Armagedón. Desde hace algunos años, sabihondos de todo tipo están pronosticando, por cuanto medio hay en la vuelta, que un asteroide chocaría contra la Tierra en el 2036. Tan solo dentro de 28 años.
El asteroide 99942, también conocido entre sus amigotes como Apophis, "el de los pies ligeros" (ya que viaja a unos 12 km. por segundo), es uno de los 127 objetos que la NASA tiene registrados como potencialmente peligrosos. Mide de 150 a 500 metros de diámetro y se calcula que pesa más de 20 millones de toneladas.
¿Hay razones genuinas para temer? La órbita del bólido alrededor del Sol es muy parecida a la de la Tierra y goza de lo que en náutica se conoce como rumbos encontrados. Los astrónomos han calculado que los próximos acercamientos se producirán en los años 2013, 2021, 2029 y 2036. Los dos primeros no implican peligro porque Apophis pasará lo suficientemente lejos como para estar tranquilos, pero en el año 2029 el asteroide estará a menos de 38.000 kilómetros de la Tierra, algo más de una décima parte de la distancia que nos separa de la Luna (atentti, que a por ahí hay mucho satélite y en una de esas se lleva uno puesto).
Pero lo que mata es la gravedad. La fuerza de atracción de la Tierra podría modificar la trayectoria del asteroide acercándolo a nosotros, y esto lo volvería mucho más peligroso. El próximo encuentro riesgoso se producirá exactamente dentro de 28 años, o sea el 13 de abril de 2036.
¿Que pasaría si esta piedrota colisiona la Tierra? Señores expertos del Near Earth Objects (NEO) de la NASA han calculado que el asteroide podría caer sobre nuestro planeta en algún lugar a lo largo de una extensa franja que cruza en diagonal el Océano Pacífico y se prolonga hasta los bordes de África.
Hay mucha agua y lo más probable que caiga allí. Aunque usted crea que esto sería lo mejor en caso de impacto, lamento informarle que no. La colisión del Apophis es comparable a la energía de miles de bombas atómicas y generaría tsunamis con olas de cientos de metros.
Según los señores de NEO, está en aumento el numero de objetos potencialmente peligrosos que procuran hacerle finitos a la Tierra y se cree que serán más con el paso de las décadas.
Aunque las probabilidades de que el amigo Apophis nos reviente son escasas (1 en 5.000), ya existe un proyecto para intentar desviar su trayectoria y cuyo nombre quiero acordarme: "Quijote". Quizás sea el superhéroe de Cervantes quien salve a la humanidad, al menos por unos años más.