NUEVA YORK | THE NEW YORK TIMES
¿Qué tipo de infidelidad puede perdonarse en el matrimonio? ¿Qué desencadena una estrategia de salida?
Esos fueron los acuciantes elementos de tensión que hipnotizaron las charlas entre mujeres en las últimas semanas, especialmente ¿en Nueva York, mientras vieron a otra pálida y ojerosa mujer -en este caso la señora del gobernador dimitente de Nueva York, Eliot Spitzer- junto a su marido, intentando resistir los vientos huracanados de un escándalo sexual.
¿Qué hará ella ahora? ¿Se irá? ¿Se quedará? ¿Por cuánto tiempo?
"¿Si mi marido contrata a una prostituta?", se escuchaba a las mujeres. "Terrible. Pero, podría redimirse".
"¿Y si tuviera una relación? ¿Quieres decir, como de amor? Estamos terminadas".
A la inversa: "¿Una aventura amorosa? ¡Estuvimos casados durante 19 años y tenemos hijos! Horrible. Mucha terapia y tiempo. Lo superamos".
"¿Un servicio de acompañantes? ¿Sexo extravagante? Olvídalo, porque eso sería el final de todo".
Los traumas de la vida hogareña, surgen con fuerza cuando golpean a familias que están ante la mira pública y de manera inevitable se convierten en ejemplos hacia los cuales los ciudadanos comunes relacionan sus ansiedades. El resurgimiento del cáncer de mama de Elizabeth Edward, mientras su marido buscaba la candidatura por el Partido Demócrata, se convirtió en una luz referente para familias que luchan con la enfermedad y buscan esperanza.
El embarazo de Jamie Lynn Spears, la hermana de 16 años de Britney Spears, provocó conmoción en los hogares de sus fans, debido a que los padres expusieron sobre la abstinencia, el aborto y la adopción.
El caso más reciente es la crisis familiar que enfrenta Silda Wall Spitzer, abogada de corporaciones, madre de tres chicas y, lo más notorio, esposa del gobernador Spitzer, quien tuvo que renunciar después de las revelaciones sobre los pagos que hizo a prostitutas. En conversaciones y a lo largo de la blogosfera, las mujeres han imaginado lo que harían si estuvieran en la situación de la señora Wall Spitzer, aunque se apresuraron a puntualizar que esos zapatos, nunca jamás les quedarían bien.
Por supuesto, con excepción de las Cenicientas arrepentidas, que saben lo que es bueno.
INCÓGNITA. Muchas mujeres casadas desde hace años, partiendo de la base de que la señora Wall Spitzer fue devastada por la noticia, se sintieron desconcertadas ante la posibilidad de que la persona que han conocido desde siempre -ese rostro, familiar y seguro- podría, en los hechos, ser Dorian Gray.
"El marido duerme, y una mira al otro lado de la cama y piensa: ¿Realmente conozco a esta persona?", comentó Regina Brab, consultora de recursos humanos de Nueva Jersey, casada hace 17 años. "Pero, estoy 100% segura que mi marido nunca salió con una prostituta. ¿Una relación amorosa? ¿Si estoy 100% segura? No. Pero, sinceramente, lo dudo".
La muletilla fue: mi marido, no. Mi marido, no. Aunque, la mayoría de las mujeres entrevistadas tienen una amiga o un pariente que sabe de alguien que… "He escuchado miles de historias de mujeres que han quedado condicionadas por una versión del tema", dijo Leslie Bennetts, autora de El error femenino, libro en el que analiza el papel de las mujeres que trabajan y las madres. Esposos que eran homosexuales, tenían una segunda familia o frecuentaban prostitutas.
Si bien muchas mujeres creyeron que la señora Wall Spitzer debe haber tenido un pálpito, Bennetts sostiene que no tiene por qué haber sido así. "Existe una fuerte tendencia a la negación", indicó. "Las mujeres que se permiten a sí mismas pensar sobre esa acuciante duda son menos frecuentes que las que quieren darse seguridad a sí mismas.
DILEMA. Muchas se mostraron perplejas ante la decisión de la señora Spitzer de estar junto al gobernador. La naturaleza pública de la afrenta las indignó tanto como los detalles.
William D. Zabel, abogado experto, sostuvo que la naturaleza pública o privada de la transgresión puede ser un factor decisivo para determinar si un casamiento venerable puede sobrevivir. "La mayoría de las mujeres que llevan mucho tiempo casadas y tienen hijos y quizás nietos, en un momento u otro han intentado superar una transgresión privada", dijo Zabel, quien ha actuado en los divorcios de la estrella radial Howard Stern, y del financista George Soros.
Pero, una mujer, a la que se le roba su dignidad delante de su comunidad, puede estar menos inclinada a perdonar, señaló Zabel, y agregó: "¿Por qué las figuras políticas no le dicen a sus esposas que ellos asumen la culpa, pero que ellas no tienen por qué aparecer junto a ellos ni ser humilladas en público?¿"
Muchas mujeres enfocaron el dilema de la señora Wall Spitzer como madre. "¿Qué mensaje le envía a sus hijas si sigue junto a él? ¿Eso significa que las chicas deben crecer para ser tratadas así, y deben hacer que no vieron nada? Es complicado. Lo que ella hace, así como lo que él hizo, afectará las futuras relaciones de sus hijas", dijo Wendy Belzberg, productora de tevé, quien tiene tres hijos.
LADO OSCURO. Mientras innumerables mujeres hablaron de la debacle de los Spitzer como si un caso de esas características sólo ocurriera en alguna galaxia lejana, un grupo más tranquilo miró la actitud de la señora Spitzer y se estremeció en reconocimiento. Una mujer que tuvo esa reacción, y pidió que su nombre se mantuviera en reserva, estuvo casada más de una década con un ejecutivo de Wall Street cuando supo que él utilizaba servicio de acompañantes. Quedó quebrada por la traición y por un hombre que se había convertido en un extraño. "Ir a un servicio de acompañantes es una actitud de un misógino y de falta de respeto a las mujeres. Además, están las enfermedades que pudo haber traído".
Siguió casada otro año porque razonó que, al menos, su marido no se había enamorado de otra. Él le dijo que la amaba y quería que el matrimonio funcionara. Ella dudó en irse porque no quería que la vieran como la responsable de disolver un hogar. Pero, ella vio que él tenía una arrogancia desafiante y enfermiza. "Estaba convencido que podía hacer lo que quisiera. Una vez que se alimenta el lado oscuro, el monstruo crece".
Ella terminó el matrimonio hace algunos años, con hijos chicos. Ellos no conocen la versión oscura de por qué el matrimonio colapsó.
Pero, los hechos referidos a Spitzer hicieron resurgir el dolor que ella sintió en otros tiempos. Ha estado llorando por la señora Wall Spitzer y sus hijas, por ella y por sus propias hijas, por lo que fue su matrimonio y lo que no fue. "Mi hija volvió del colegio después que se difundió la historia de Spitzer y me dijo: `Mami, ¿puedes creer lo que pasó? Siento lástima por sus hijas` Y, me quedé pensando: deberías saberlo".