Con J. Carlos López, payador.
-¿Cuál es el secreto del payador?
-Tener un poco de sensibilidad, prestar atención al lugar en el que se mueve, y tener la mayor cantidad de conocimientos literarios.
-¿Semana Santa es la zafra de los payadores?
- Hace 40 años que ando con la guitarra y he trabajado siempre en lugares como cumpleaños, festivales...
-¿En la vida real paya mucho?
-Yo entiendo por payar crear, aunque hay veces que se usa el término como sinónimo de falsear. Si es por crear en la vida, payo todos los días.
-¿Cuál ha sido su mayor atrevimiento en la vida?
-Tener preparado para editar en dos años un libro de narrativa de cuentos, que está totalmente por fuera de la disciplina de lo que es la rima.
-¿Qué no perdonaría?
-La falsedad, que tampoco me la permito yo.
-¿Qué le hace reír?
-Las cosas de Juceca, Landriscina y también Soria.
-¿Cuál es su idea de la fidelidad?
-Tiene que ser total y absoluta, y no sólo en la pareja sino también en la amistad.
-¿Cuál es tu asignatura pendiente?
-Llegar a dominar bien la técnica de tocar la guitarra.
-Si no fuese usted mismo ¿quién le gustaría ser?
-Y... Cervantes.
-¿Cuál es el defecto propio que deplora más?
-A veces soy inconstante.
-¿Cuál es su estado mental más común?
-De paz, de meditar, de soñar e intentar realizar cosas.
-¿A qué persona viva admira?
-A mis hijas.
-¿Cuál es su idea de la felicidad perfecta?
-Yo creo que es una utopía.
-¿Cuál es su mayor miedo?
-No poder querer a alguien.
-¿Y su mayor remordimiento?
-Haber fallado en la vida alguna vez.
-¿Qué le desagrada más?
-La grosería y la vanidad de las personas.
-¿Cuál es su mayor logro?
-Dar a conocer ese sueño de la poesía improvisada..., haber sido yo mismo con lo poquito que me dio la vida.