MIGUEL BARDESIO
Petru Valensky fue en invierno; comía en un restaurante del barrio histórico y se lo dijo a su productor: "vamos a hacer la temporada acá". Parecía una demencia, pero ya van tres fines de semana de presentación de la obra Más loca que una cabra en Colonia y todas a lleno total. Y es que el departamento más occidental del país va creciendo con su oferta cultural, de playa y turismo rural al punto de que pelea por ser el segundo atractivo de visitantes e inversiones; incluso en verano, cuando los vientos soplan hacia el Este.
Hasta el presidente lo ha sentido de cerca. Tabaré Vázquez pasó hasta el 14 de enero en la residencia de Anchorena y por allí se incrementa el número de visitantes. El sábado pasado al mediodía, 20 personas componían el grupo del recorrido guiado por el Parque y como Vázquez estaba, se omitió la parada frente a la casa. La otra diferencia es que un soldado flanqueaba el camino de entrada a la residencia y hubo que conformarse con una vista a unos 200 metros de distancia y sin detener los autos. "¿No andará por acá, caminando?", preguntan. "Respeta bastante la hora de sol, sale más a la tardecita", responde la guía sobre la estadía coloniense del mandatario.
Con patrimonio histórico, playa, río, embarcadero, un imponente parque forestal y producción agropecuaria, Anchorena bien podría ser una versión compacta de toda la oferta turística de Colonia. Eso, más la tranquilidad de una ciudad pequeña, conforman las razones de la gran afluencia de turistas, según operadores.
El intendente Walter Zimmer está sorprendido estos días con los números del verano. Según la directora de Turismo de la comuna, Andrea Schunk, los dos primeros fines de semana de enero la ocupación hotelera alcanzó el 90%, lo que significa lleno total pues el dato refleja sólo la cantidad de visitantes con reserva previa y no a los que arriban de improviso. "Rompió todos los cálculos, esperábamos un 70, 75%, como el verano pasado", dice el jefe comunal.
Para los días de semana, el promedio de ocupación de las 3.000 camas de Colonia ronda el 77%, lo que supone la gran novedad de la temporada. "Mucha gente toma el destino Colonia no sólo para pasar un fin de semana sino que se están quedando más días", considera Schunk. Y da más cifras: por los centros de información de la comuna han pasado 5.060 turistas en la primera quincena de enero contra 3.450 personas que hicieron lo mismo en 2007. La jerarca agrega que el departamento tiene afluencia a lo largo de todo el año, pero el verano siempre fue flojo.
¿Qué está pasando? Fernando Tapia, vicepresidente de la Cámara Hotelera del departamento, opina que los visitantes descubren que Colonia no es sólo un patrimonio histórico, sino que contiene 200 kilómetros de playa de agua dulce y un circuito de turismo rural. La mejora de servicios también es clave: cuatro cadenas de hoteles cinco estrellas están presentes: Sheraton, Radisson, Kempinsky y Four Point. Ellos se suman a la oferta de posadas y hoteles en la ciudad y cada vez hay más opciones de alojamiento, como casas de campo que van surgiendo y captan al turista del desenchufe.
Los inversores son los primeros en detectar movimiento y allí hacen sus apuestas. Pues bien: Colonia es hoy el segundo destino de inversiones turísticas detrás de Punta del Este. Por ejemplo, los proyectos Marinas del Sacramento y Arenas Blancas, ambos en curso de habilitación, supondrán la inyección de 32 millones de dólares y la duplicación de la población de la ciudad.
Así de gruesas pueden ser las transformaciones para un destino que sigue siendo de "fin de semana", pero que también emerge "como lugar de segunda residencia", dice Carlos Decurnex, vicepresidente de Toribio Achával, una de las principales empresas inmobiliarias de la zona. Por ejemplo, la compañía lleva adelante el Real de San Carlos Village & Golf, un complejo de residencias en las cercanías del Hotel Sheraton, cuyos lotes se han vendido casi en su totalidad y ya hay varias casas construidas. ¿La clave del crecimiento? "Tranquilidad a 50 minutos de un gran centro urbano como Buenos Aires y los precios; acá un europeo compra tierra por un costo 10 veces menor que en su país", explica.
Para Decurnex, las inversiones que llegan son en un 50% argentinas y la otra mitad de extra región, en especial europeas. De aquellos 5.060 que han visitado los centros de información, el 35% son argentinos, 21% brasileños y otro 35% de turistas europeos y norteamericanos. Una señal más de que Colonia se está internacionalizando. "Muchas agencias están incluyendo en el destino Buenos Aires uno o dos días en Colonia, va lento, pero se hace", dice Fernando Tapia, gerente de Sacramento Managment, que gerencia el Radisson y dos posadas. El resto de los visitantes llegan por el boca a boca y en el caso de los brasileños, Uruguay hizo una fuerte campaña que incluía Colonia.
La tendencia se ve todos los días, casi como una postal, con decenas de carritos de golf alquilados por familias que se lanzan por las calles empedradas del lugar. En uno de ellos anda Grace, una joven de California que llegó por recomendación de su hermano, quien estuvo el año pasado. "I love it (amo Colonia)", dice ella, aunque se queja de que no ha encontrado mucha oferta de entretenimiento nocturno, tal vez el principal debe.
Pero no faltan los personajes y las historias. Grace y su acompañante almorzaron con la atención de "Tatán, tatán", un mozo pintoresco con un sombrero en forma de cabeza de rana y cientos de pins pinchados en su delantal. Atiende en uno de los restaurantes del barrio histórico y añade al servicio un número de humor. Dice que le han hecho notas de la BBC de Londres y hasta de la televisión japonesa. "Me estoy haciendo famoso en el mundo", afirma.
PLAYA & RÍO. Santa Ana, a 22 kilómetros, es uno de los principales balnearios del departamento. Allí hay 500 casas que ahora están repletas, según el presidente de la Comisión de Fomento, Carlos Prandi.
Además del agua dulce, la deferencia con los balnearios del Este es que impera un espíritu de pueblo. Por ejemplo, se instaló un peaje voluntario que a moneditas ha recaudado unos 7.000 pesos. Y el sábado festejaron los 60 años a beneficio de la escuela y la policlínica: juntaron 40.000 pesos. Prandi cuenta que entre las 5 y 6 de la mañana cantan los pájaros como en ningún otro lado. Y por ahí se puede encontrar a Germán Gil, un hombre que está convencido de que en Santa Ana cayó un meteorito en 1962; relevó testimonios y presentó pruebas para iniciar una investigación.
En Artilleros, balneario vecino, Ester observa que todos los días a las 18 viene una ola que achica varios metros la playa. Así, ella y su grupo va retrocediendo con la reposera. "Es la naturaleza, la estamos dañando. Esto no pasaba antes", dice la mujer.
Entre los visitantes de los balnearios colonienses hay muchos argentinos. Hugo Moreira, de la inmobiliaria La Maestra, opina que vienen por la "tranquilidad" y lo "cordial de la gente". Tal vez por eso el humorista retirado Luis Landricina, eligió Santa Ana como lugar de residencia y a la vez tiene otras seis casas para alquilar. El cantante cordobés Jairo también tiene propiedad, como el folclorista argentino Horacio Guarany.
El clima de playa es familiar, con muchísimos niños. No hay guardavidas, pero tampoco serían necesarios pues nunca se ahogó nadie, dice Prandi. Hay que entrar cientos de metros en el agua para no dar pie y el oleaje es mínimo. Y para coquetas, una buena noticia: el agua dulce no deja el pelo seco. La mala, obviamente, es el color amarronado. Otras playas de Colonia son Blancarenas, Britópolis, Los Pinos y Fomento, frecuentados por locales, montevideanos y también argentinos medios.
HISTORIA & CAMPO. Pero el Río de la Plata no sólo trajo playas a Colonia. Hay por lo menos cinco puertos deportivos, que ahora registran un gran movimiento de turismo náutico. En el embarcadero Riachuelo, por ejemplo, se ha superado la ocupación de 200 embarcaciones, principalmente argentinas.
Lejos de la ciudad, la playa y los barcos, también crece una Colonia más secreta: la de las casas de campo. Wood & Wine, por ejemplo, es un complejo de cabañas con restaurante y piscina, donde si uno se lo propone no ve a un solo ser humano durante la estadía, salvo a Alicia Barthe que lo dirige. Se encuentra a 8 kilómetros del Real de San Carlos y cuenta con viñedo, plantaciones de durazno y cabalgatas diarias. "Vienen de muchos lados, hasta de Nueva Zelanda, aunque el fuerte son argentinos y uruguayos", dice. Y agrega que el lugar también se presta a "mucha trampa". "Si andás con una amante, acá nadie te va a encontrar".
Como Wood & Wine, hay por lo menos otros cinco establecimientos.
Colonia es también tierra de vinos, quesos y dulces y ahora crecen plantaciones de olivo y arándanos. La Intendencia tiene la idea de crear las rutas del queso y el dulce, con visitas a los establecimientos, como ya hace en las bodegas. Lo dice Zimmer: "Es un departamento exquisito, con playa, historia y campo".
De paseo a 200 metros del presidente
"¡Queremos ver los muebles!", pidió medio en broma una argentina. Pero la guía explicaba que la residencia de Anchorena no está incluida en el recorrido y menos con el presidente adentro. Era el sábado 12, el último fin de semana de la licencia de Tabaré Vázquez en la estancia presidencial y unas 20 personas hacían la visita al parque.
Lo que sí pudieron ver los visitantes fue el barco particular del mandatario, de nombre María Auxiliadora, que permanecía amarrado en el embarcadero del Río San Juan.
Según revelaron algunos de los funcionarios del Parque Anchorena, el mandatario sigue en sus vacaciones una rutina de mucha pesca. "Sale de mañana temprano y también de tardecita", cuenta uno de los empleados. El presidente sólo recibe visitas de familiares o amigos, pero no políticos o jerarcas de la administración.
La navegación del río San Juan fue cerrada en marzo de 2006 por razones de seguridad. Así, el María Auxiliadora y un barco de prefectura que custodia el lugar son los únicos que surcan esas aguas de Colonia. "Se pesca carpa, dorado, boga y algún pejerrey en invierno; no es mucho pero para el plato del día le alcanza", bromea otro funcionario.
Cuando Vázquez se encuentra en Anchorena, los paseos se realizan, pero con una limitación: la caravana de vehículos no se detiene frente a la casa, como sí ocurre en ausencia del presidente. Además, el personal de 35 funcionarios permanentes se refuerza con varios militares más.
El Parque, de 500 hectáreas, fue legado por el argentino Aarón de Anchorena al Estado para fines educativos y culturales y la casa, para uso presidencial, según su testamento. Él murió en 1965, pero el Parque recién abrió al público en 1990. Desde entonces, se organizan dos visitas guiadas por día (10 y 14.30 horas) de jueves a domingo. Según dicen, el ex mandatario Luis Alberto Lacalle, era el que más se acercaba a los visitantes y conversaba con ellos. Vázquez, pese a que es de los presidentes que más usa Anchorena, nunca se encontró con los grupos.
El Parque cuenta con más de 300 especies de árboles y unos 1.000 ejemplares de ciervos. Además de la casa, la torre en homenaje a Sebastián Gaboto es la joya del lugar.
Las cifras
20% Creció la ocupación hotelera en Colonia con respecto al verano pasado. La ciudad y alrededores cuentan con 3.000 camas.
5.060 Turistas entraron en los primeros días de enero a los centros de información de la ciudad. Casi un 50% más que en 2007.
Temporada continua pero con grandes picos
Colonia recibe turismo todo el año. "Mayo y junio son baja, pero después hay un tráfico constante con picos, como Semana Santa, fin de semana largo en Argentina o las vacaciones del primavera", dice la directora de Turismo de la comuna, Andrea Schunk.
El verano, en cambio, nunca fue una época fuerte por lo que causó sorpresa en operadores y autoridades la gran afluencia que tiene el destino en la actualidad.
Buquebus trae a unos 7.000 personas por día al puerto coloniense, aunque se calcula que la mayoría continúa viaje hacia el Este. Un 10%, al menos, queda en la ciudad.
Fernando Tapia, vicepresidente de la Cámara Hotelera, dice que uno de los principales debes de Colonia es la escasa oferta de entretenimiento nocturno, aunque destaca la presencia del Casino renovado en el Hotel Radisson. Más allá de esa opción, el barrio histórico cuenta con algunos restaurantes que más entrada la noche se transforman en pubs y varios con shows en vivo.
Shunck también piensa que se debe fortalecer la oferta nocturna dirigida a "toda la familia", dadas las características de los turistas.
Ayer, por ejemplo, se realizó el espectáculo "Las llamadas empiezan por Colonia", un desfile que incluyó a varias comparsas de Montevideo y locales. Fue así la apertura del carnaval en Uruguay.
Inversión que se viene con fuerza
MARINAS DEL SACRAMENTO. Inversores argentinos y australianos están detrás de un proyecto de puerto deportivo, hotel y complejo residencial que se ubicaría a un kilómetro del barrio histórico de Colonia. Sin embargo, esa cercanía ha despertado polémica y el proyecto está pendiente de aprobación. En los últimos meses, el expediente viajó a la Unesco, enviado por el Ministerio de Transporte y Obras Públicas. La inversión prevista para Marinas del Sacramento ronda los 30 millones de dólares.
Walter Zimmer, intendente de Colonia, mostró su temor de que la demora terminé ahuyentando a los inversores. "No podemos demorar más, el capital no tiene paciencia y demuestra interés pero no puede esperar toda la vida".
ARENAS BLANCAS. El grupo español Ferroman planea realizar un complejo residencial en 517 hectáreas sobre la costa que van desde la ciudad hacia el Aeropuerto Laguna de los Patos. El proyecto busca captar a europeos, principalmente, que quieran adquirir una segunda residencia en la región. Contará con cuatro canchas de golf, un hotel, parque acuático y hasta se planea la instalación de una universidad. La iniciativa está en su etapa de aprobación.
De concretarse ambos proyectos, la población con propiedades en el departamento duplicaría la de la ciudad de Colonia, de 22.000 habitantes.