Llegó el momento. Beso va, beso viene, es la hora de avanzar y dar un paso más hacia la intimidad total. Y justo en ese instante, que se dio sin premeditación alguna, ella se pregunta: "¿Me habré depilado?". La escena es frecuente y, por qué no, graciosa, pero algunas situaciones son bastante más dramáticas: para millones de mujeres en el mundo (y hombres también), los vellos en el cuerpo son todo un problema que, a veces, incluso trascienden lo estético.
Para esas personas, la "fotodepilación", que existe desde hace al menos una década, es, más que una solución, casi un sueño cumplido, ya que se trata de un método que elimina los vellos en forma permanente.
CUESTIÓN DE PIEL. En Uruguay, varias clínicas de medicina estética realizan técnicas de depilación definitiva, por las dos vías que existen: láser o luz pulsada intensa (IPL), y con una amplia gama de precios (ver recuadro).
Aunque diferentes, ambos métodos funcionan de manera similar y relativamente sencilla. La técnica consta en dar disparos de luz sobre la zona del cuerpo que se quiere depilar. Esa luz pasa a través de la piel y, transformada en calor, es absorbida por el folículo del pelo, debilitándolo. Con el correr de varias sesiones, termina por destruirlo y el vello no vuelve a crecer.
Los equipos láser (si bien hay varios tipos) emiten una luz que se absorbe con mayor precisión que los de IPL, por eso requieren menos sesiones para hacer el trabajo y éstas son mucho más costosas.
Ahora bien, ninguna técnica garantiza eliminación total, sino que hablan de entre 70% y 80% menos de pelo, y lo que queda es más claro y fino. "Si agarrás al vello en una etapa en la que no está unido a las células que lo generan, el tratamiento funciona muy poco o no funciona nada. Por eso no hablamos de `cero pelo` ni de una sola sesión. Se necesitan ocho sesiones como mínimo", explica María Noel Guecaimburu, encargada de Privilege, donde utilizan la depilación láser Neodimio YAG.
En realidad, tanto la cantidad de sesiones como el tiempo que debe pasar entre una y otra depende del método utilizado. Por ejemplo, mientras en Privilege la sesión se hace cada dos meses, en Ultimátum (método de IPL que opera en tres casas en Montevideo) la periodicidad varía de entre dos a cuatro semanas, ya que la luz pulsada es menos fuerte.
Las características de la piel y el pelo también inciden. Los mejores resultados se obtienen cuando hay buen contraste entre ambos -pelo negro, piel clara- porque la luz distingue mejor adónde dirigirse. Por eso, la fotodepilación no funciona con pieles muy morenas o bronceadas, ni con pelos muy rubios, pelirrojos o menos aún canas, señala Gabriela di Lorenzo, de la clínica López Garbarino.
Más allá de eso, sin contar el cuero cabelludo, no hay zona del cuerpo prohibida para la depilación permanente. Se puede aplicar en todo el rostro, espalda, pecho, brazos, piernas, entrepiernas, pies y todos los detalles que imagine. La única excepción es la parte del abdomen y el pecho para las mujeres embarazadas o en período de lactancia, y los lunares oscuros o las manchas de nacimiento. Una vez realizado el tratamiento, la recomendación básica es no tomar sol en las 24 horas posteriores.
INSTALADO. La depilación definitiva surgió en 1994 de la mano de dos médicos estadounidenses que comenzaron a utilizar un láser de alta potencia y hoy ya está plenamente instalada en el mundo.
Con un ritmo menos acelerado, pero contundente, también en Uruguay el método crece cada año, según las clínicas consultadas, debido no sólo a la comodidad que implica no tener que volver a pensar en la depilación, sino también en parte a que algunos precios se han vuelto un poco más accesibles. "La mayoría son mujeres, pero vienen un montón de hombres también, a hacerse la cara, espalda, cuello, glúteos. A muchos le cambiás la vida", asegura Marco Calache, de Ultimátum.
Para decidir
Si bien cada persona es un caso aparte, tanto por su tipo de piel y vellos como por el método que elija para depilarse en forma definitiva, existen recomendaciones generales que se deben tener en cuenta.
Antes de una sesión, la piel de la zona a depilar no debe estar bronceada, y lo mejor es no haber tomado sol o cama solar en, al menos, los 30 días previos.
Es mejor no depilarse con cera mientras transcurre el tratamiento, ya que eso extendería su duración. Los vellos a depilar deben tener de 1 a 3 mm de largo, por lo que se recomienda afeitarse unos días antes de la sesión.
En caso de estar tomando medicamentos, consultar al médico.
Luego de la sesión, la piel puede quedar enrojecida. Ese día se recomienda no bañarse con agua muy caliente, ni exponerse al sol.
Los vellos comienzan a caerse entre los 10 y 15 días posteriores a la sesión. Si se desea, se pueden quitar antes con hoja de afeitar. Luego, en la zona depilada, crecerán menos o ninguno.
Hay precios para todo tipo de bolsillos, dependiendo del método utilizado y de la clínica que lo realiza.
En Privilege se utiliza depilación láser Nedoimio YAG. El paquete de seis sesiones para pierna entera cuesta $17.000, ocho sesiones para bozo, $7.000, y ocho sesiones para axila, $8.500. Un plan que incluye rostro, piernas, axila, areola y línea del ombligo, se consigue por $23.000.
Ultimátum utiliza luz pulsada intensa (IPL). Los precios son por sesión (se calculan 10 en promedio). Mentón, bozo, patillas, pezón, pies y ombligo, cuesta $300 cada uno. Cuello, glúteos, entrepierna, $500. Rostro completo, $800 y pierna entera $1.400.
En Clínica López Garbarino están disponibles los dos métodos. Por IPL, cada sesión de axila o entrepierna cuesta $1.250; bozo, mentón y mejilla (los tres juntos) $1.400 y pierna entera, $5.700. Los precios de láser son exactamente el doble.
Se venden máquinas de depilación láser individuales. En Internet, las hay desde U$S 500 (
www.depilacionlaserpermanente.com
).