La granja no importa

JUAN ANDRÉS ELHORDOY

Dios Todopoderoso primero plantó un jardín y, en verdad, es la más antigua y pura de las distracciones humanas. Este jardín será el decorado del primer acto de una tragedia sobre la cual aún no ha caído el telón". Francis Bacon (1605)

La escena del último año es terrorífica para los consumidores de zapallitos, acelgas, zanahorias, zapallos, morrones y papas. Porque crecieron más del doble. Junto a otros productos como carnes, aceites, harina y sus derivados, incidieron fuertemente en el aumento general de precios que se registra hoy día.

Ahora, para calmar las ansiedades, el gobierno anunció que "habilitará" la importación de papa para atender la demanda insatisfecha.

En efecto, en unos diez días comenzará a llegar desde Brasil. Paralelamente, en el Mercado Modelo estiman que a finales de año se registrará "un gran descenso" de los precios, lo que repercutirá positivamente en el IPC.

De todas formas, esta semana el gobierno aceptó que no alcanzará la meta inflacionaria prevista para finales de año, superando el máximo planificado de 6,5% anual.

El presidente del Banco Central reconoció que la cifra de 9,03% que hoy registra el Uruguay "es impresentable", aunque relativizó la situación al afirmar que muchas economías del mundo están sufriendo desvíos de sus metas, producto de la inflación mundial que afecta a importantes productores de materias primas.

Es para preocupar, aunque no para alarmar. Pero explicar que el aumento de la inflación es fundamentalmente producto de factores externos, no alivia ni tranquiliza a consumidores, trabajadores y empresarios. Es sólo una parte de la realidad que no cambia la cuestión de fondo. Existe una pérdida del poder de compra del dinero que, entre otras cosas, motiva el reclamo de los gremios estatales que piden un aumento semestral de sus salarios, retroactivo a julio.

Los altos precios de las verduras se explican fundamentalmente por el clima, que poco ayudó a la producción. De la mano de los excesos de agua y de las históricas heladas, la oferta de productos básicos fue escaseando y en consecuencia, sus precios aumentando. Era de esperar que aparecieran partidas de productos importados para satisfacer la demanda por artículos más baratos. Pero eso no ocurrió. Las importaciones de hortalizas de los primeros ocho meses de 2007 resultan ser muy similares a las de años anteriores. Por ahora se destacan las llegadas de zanahorias y en menor medida, las compras de tomate y morrón.

Cuatro factores explican esta situación. Los precios en la región están por las nubes. Por otro lado, los productos muy perecederos son difíciles de importar cuando las zonas productoras están alejadas.

Además, en productos como el zapallo, hay factores sanitarios que no aconsejan la compra en algunas zonas brasileñas que tienen tradición exportadora.

Sin perder la perspectiva, es justo mencionar que el Ministerio de Ganadería sigue controlando las importaciones de productos granjeros por vía administrativa. Lo hace a través del sistema nacional de protección fitosanitaria que verifica que los productos alimenticios de extra muros cumplen con los requisitos sanitarios exigidos acá. Los importadores deben tramitar una Acreditación Fitosanitaria de Importación, conocido como los Afidi.

Como desde hace años, este sistema es funcional al objetivo de proteger a la producción nacional de importaciones que pueden afectar la viabilidad del sector granjero. Y como en todos los órdenes de la vida, alguien sigue pagando los costos de ese blindaje. ¿Se siente aludido?

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