THE NEW YORK TIMES | LOS ANGELES
Una noche, hace cuatro años, cinco soldados estadounidenses que habían retornado después de tres meses en Irak, fueron a beber al restaurante Hooters y luego a un centro nocturno topless, en las cercanías del Fuerte Benning, en Georgia. Antes de que terminara la noche, el soldado Richard R. Davis había muerto de por lo menos 33 puñaladas y su cuerpo fue rociado con combustible de encendedor y quemado. Dos de los cinco soldados fueron procesados por homicidio, en tanto otro se declaró culpable de homicidio ultraintencional y el restante confesó que había encubierto el crimen.
Ahora, algunos en Hollywood quieren que el público que concurre al cine decida si el asesinato es emblemático de una guerra que tiene malos resultados, como parte de una nueva y quizás riesgosa voluntad del negocio del espectáculo de impulsar hasta los debates más sensibles sobre la seguridad posterior a los ataques terroristas del 11 de septiembre, Irak y la situación de las tropas, recorriendo desde los confines de documentales hasta el drama político.
El 14 de septiembre, Warner Independent Pictures tiene el propósito de estrenar In the Valley of Elah, un drama inspirado en el asesinato del soldado Davis, escrito y dirigido por Paul Haggis, cuya producción Vidas cruzadas obtuvo el Oscar a Mejor Película de 2006. El filme tiene como estrellas a Tommy Lee Jones en el papel de un veterano de guerra, quien desafía a los burócratas del Ejército y autoridades, cuando busca a los asesinos de su hijo, y Susan Sarandon como su señora. Una de las imágenes definitorias de la película muestra a la bandera de Estados Unidos invertida como señal de extrema desesperación.
Otras películas que se acercan también utilizan a veteranos de Irak damnificados para suscitar preguntas sobre la continuación de la guerra. En Grace is Gone, dirigida por James C. Strouse, con estreno previsto para octubre por Weinstein Company, John Cusak y dos hijas luchan ante la pérdida de la esposa y madre, quien fue abatida en cumplimiento de su misión militar. Stop-Loss, de Kimberly Peirce -Paramount fijó el estreno para marzo de 2008- tiene a Ryan Phillippe como un veterano de guerra que desafía una orden que podría enviarlo de retorno a Irak.
SIN PAUSA. En el pasado, Hollywood habitualmente dio un respiro a las historias belícas. Los mejores años de nuestra vida de William Wyler, que relata las dificultades que enfrentaron quienes retornaron de la Segunda Guerra Mundial, fue estrenada más de un año después del final de la guerra. Regreso sin gloria de Hal Ashby, y Nacido el 4 de julio de Oliver Stone -las dos son historias de soldados que combatieron en Vietnam- fueron presentadas mucho después de la caída de Saigón.
"Los medios de comunicación, en general, responden con mayor rapidez que nunca", dijo Scott Rudin, uno de los productores de Stop-Loss. "¿Por qué el cine no puede hacer lo mismo?" Indicó que su película fue programada, de manera deliberada, para que el lanzamiento se lleve a cabo a mediados de la campaña para las próximas elecciones presidenciales en Estados Unidos.
Ese ímpetu por la inmediatez también impulsa a otros realizadores y a los estudios de Hollywood. Por ejemplo, en octubre, New Line Cinema presentará Rendition, película en la cual Reese Witherspoon interpreta a una mujer cuyo marido oriundo de Egipto es tomado por una unidad de contraterrorismo que se ha desviado de su acción. Paul Greengrass, el director de The Bourne Ultimatum, en la que los malos pertenecen a una unidad renegada similar, está adaptando el libro de Rajiv Chandrasekaran sobre la Zona Verde de Bagdad, La vida en la ciudad esmeralda, para Universal Pictures.
Redacted, de Brian De Palma, que enfoca a una unidad del Ejército que persigue a una familia iraquí, será estrenada en diciembre por Magnolia Pictures. Y, Sony Pictures está desarrollando una película sobre la base de la historia de Richard A. Clarke, un ex jerarca de seguridad nacional y crítico del gobierno de Bush.Entre las películas, no hay duda que Valley of Elah será una de las que se examinarán con más detalle, debido a las credenciales de Paul Haggis -compartió un Oscar por escribir Million Dollar Baby y fue postulado a otro como co-escritor de Cartas desde Iwo Jima- y a su oposición a la política de Estados Unidos en Irak.
DUDAS. "Estados Unidos no está en uno de sus momentos más brillantes", sostuvo Haggis desde Londres, donde trabaja en la música del filme. "No debimos habernos involucrado".
Sin embargo, insistió en que Valley of Elah -el título se refiere al lugar donde David peleó con Goliat- no busca imponer su punto de vista, sino suscitar preguntas sobre "qué le hace a esos chicos" estar en una situación, en la cual los enemigos con frecuencia no pueden distinguirse de los civiles neutrales y las normas de combate pueden forzar decisiones con las que es difícil vivir.
Historia bélica con algo de ficción y algo de realidad
Pese a que In the Valley of Elah tiene obvios aspectos de ficción, - el caso del Fuerte Benning no involucró a una detective y madre soltera que desafió a la autoridad, como es el papel interpretado por Charlize Theron- se acerca lo suficiente a un hecho real y por ello Haggis considera la posibilidad de dedicársela al soldado Davis.
Si realmente refleja una situación que pueden vivir quienes retornan de la guerra, no será fácil de dilucidar, pese al apoyo de Warner Independent, que complementará algunas funciones con discusiones sobre el estrés postraumático.
"Los temas son similares a los que enfrentamos muchos de nosotros", sostuvo Garet Reppenhagen, quien combatió en Irak, vio la película y es miembro de una organización contraria a la guerra.
El director Paul Haggis filmó la mayoría de las escenas de Valley of Elah en el estado de Nuevo México y realizó su tarea sin la aprobación militar que hubiera sido requerida en el Fuerte Benning.
Originalmente, hizo el libreto para Warner Brothers, que estuvo de acuerdo que la película fuera financiada por Summit International y NALA Films, con un presupuesto de U$S 23 millones.
MGM sólo recibió U$S 44.000 por ventas de entradas en Estados Unidos con Home of the Brave, de Irwin Winkler, otra película sobre soldados que retornan, estrenada en 2006. "No logramos que nadie la viera, pese a la exhibición de adelantos con resultados positivos", dijo Winkler. Teorizó que el público podría preferir un intervalo más extenso antes de ver hechos tan inquietantes.
Polly Cohen, presidenta de Warner Independent, enfoca la película de Haggis con perspectiva más amplia. "Es una historia de padre e hijo". Sin embargo, Haggis enfrenta complicaciones al promover esa historia. Su película no ve al hijo de la manera en que el padre ve al protagonista, el soldado Richard R. Davis. "Mi hijo vio atrocidades de la guerra en Irak y tuvieron que asesinarlo para ocultarlas", indicó Lanny Davis, un sargento retirado, quien promovió la investigación del caso, ocurrido cuando se suponía que su hijo estaba ausente sin licencia. El tema de la atrocidad no figuró de manera significativa en el juicio de la vida real, pero el filme pone un giro propio a ese aspecto
La cifra
23 Millones de dólares es el presupuesto total de In the Valley of Elah, con Tommy Lee Jones y Susan Sarandon como estrellas.