La Organización Mundial de la Salud (OMS) aceptó que la circuncisión puede ayudar a frenar la expansión del sida. La decisión se ha tomado después de analizar los últimos ensayos realizados en África, que indican que los hombres circuncidados tienen un 60% menos de probabilidades de infectarse por el VIH cuando mantienen relaciones sexuales sin protección con una mujer infectada. El acuerdo, sin embargo, está lleno de advertencias. Se insiste en que la circuncisión no debe ser considerada como una solución, sino como parte de un paquete de medidas. Los expertos de la OMS temen que si se transmite el mensaje a secas, los hombres abandonen otras prácticas más seguras, como el uso del preservativo. EL PAIS DE MADRID.