Terrorismo vs. turismo

| Un estudio sitúa a Estados Unidos con un puntaje el doble peor que Medio Oriente en materia de recibimiento a los viajeros. Eso llevó a un descenso de visitantes, del cual se quejan los operadores.

THE ECONOMIST | NUEVA YORK

En 1980, Neil Diamond intrerpretaba una canción, que fue uno de sus éxitos, en la que narraba cómo todo el mundo quería viajar a Estados Unidos, ya fuera por barco o avión. Sin duda, ahora debería modificar la letra, teniendo en cuenta el cambio registrado después de los atentados terroristas del 11 de septiembre de 2001. El número de visitantes desde el exterior a Estados Unidos (excluyendo los canadienses y mexicanos) tuvo una disminución del 17% desde el año 2000. La cifra de personas que arribó el año pasado desde Europa Occidental tuvo una caída de 3%, pese al imán que significó un dólar más débil y al hecho que se estableció un nuevo récord mundial de turismo.

Como país agredido por el terrorismo, Estados Unidos comenzó a aplicar controles severos para el ingreso a su territorio. Los operadores turísticos culpan al tortuoso proceso de obtención de una visa y a la percepción que existe de trato hostil al ingresar al país, como elementos determinantes del descenso de viajeros.

Un relevamiento realizado a fines del año pasado, situó a Estados Unidos con un puntaje el doble peor que el Medio Oriente en materia de recibimiento amistoso a los viajeros. Quienes respondieron a la encuesta señalaron que temían más a los funcionarios de Inmigración que a los terroristas.

En Nueva York existe preocupación porque las medidas de seguridad que se aplican desde 2001 convirtieron esa ciudad en menos competitiva como centro financiero. Las compañías estadounidenses realizan más reuniones en el exterior, en tanto las universidades protestan. La "crisis de los viajes" es citada como factor decisivo de haber perdido la postulación de los Juegos Panamericanos, que fueron adjudicados a Brasil.

CAMBIOS. Situaciones de estas características siempre preocupan a los políticos. Esta no es una excepción. Legisladores hacen fila para proponer modificaciones. Hace dos semanas se realizaron audiencias en el Congreso. El senador del Partido Demócrata por Dakota del Norte, Byron Dorgan, quien preside la Subcomisión de Turismo del Senado, sostiene que es necesario aprobar una nueva legislación. Se espera una ley , que probablemente recoja elementos del "Plan para el Cambio", diseñado en fecha reciente por Discover America Partnership, un grupo de presión del sector de viajes y turismo, que contó con la ayuda del ex director del Departamento de Seguridad Territorial, Tom Ridge.

El documento plantea la necesidad de contratar más funcionarios consulares, con la finalidad de reducir el tiempo de otorgamiento de visas, de tres meses como ocurre en algunos países, a menos de 30 días. Asimismo, propone la creación de equipos de respuesta rápida cuando los tiempos de otorgamiento de visas crecen en exceso. Un equipo fue enviado a India el año pasado y logró abatir un retraso de seis meses a menos de una semana, luego de un trabajo eficaz de pocos días.

También se propone extender el programa de exoneración de visas a más países -en la actualidad el beneficio llega a 27 países- a cambio de más información sobre los viajeros. Sugiere terminar con el requisito de que todos los solicitantes de visas deban asistir a una entrevista en el Consulado de Estados Unidos.

La otra vertiente de las propuesta está dirigida a realzar los servicios. El director ejecutivo de Discover America, Geoff Freeman, afirma que el verdadero problema en los aeropuertos, al igual que en las embajadas, es la falta de personal. Estima que en la mitad de los 20 aeropuertos con mayor tráfico, el servicio de Aduanas tiene 20% menos de los funcionarios necesarios. La administración de las filas de viajeros es caótica.

El Departamento de Estado insiste en destacar que mejoró la situación. Los científicos extranjeros contratados no tienen que esperar varios meses para ser admitidos. Se otorgó 12% más visas de negocios en 2006 que en 2005, en tanto se estabilizó el número anual de visas para estudiantes.

Sin embargo, se requerirá de sonrisas más amplias y filas más pequeñas para volver a conquistar a los viajeros del mundo.

RECHAZADOS. Ello es cierto no sólo para turistas, sino también para especialistas de las industrias de alta tecnología. Según estimaciones, 3.000 de las empresas creadas en Silicon Valley desde 1980 -más del 30% del total- fueron fundadas por emprendedores con raíces indias y chinas. Los departamentos de ingeniería y ciencia de las principales universidades atrajeron brillantes estudiantes de posgrado. Muchos se han quedado y creado riqueza para ellos y para Estados Unidos.

Pero, el temor por la seguridad nacional y las preocupaciones sobre la inseguridad económica significan que se está en peligro de cortar el flujo. En 2001, se autorizaron 200 mil visas del tipo H-1B para trabajadores altamente especializados. En 2004, esa cifra se redujo a sólo 65 mil.

En una carta que envió al Congreso el año pasado, y en una aparición en el Senado, Bill Gates advirtió que la falta de visas y de tarjetas de residencia para trabajadores está amenazando la competitividad, debido a que "otros países se benefician del talento internacional". Lo que no dijo es que las grandes empresas pueden eludir las largas esperas para el otorgamiento de visas. Por ejemplo, Microsoft tiene cuatro grandes centros de investigación, de los cuales sólo uno está en Estados Unidos. Los otros se ubican en Bangalore, Beijing y Cambridge.

Otros países han actuado con diligencia. Australia, Canadá y Suiza han tenido éxito para atraer talento, mediante la adopción de un sistema de inmigración basado en puntaje, que favorece a las personas con alta especialización. La Unión Europea no fue tan exitosa, pero se está poniendo al día.

Expertos señalan que si se discute el tema en términos de amenazas y competencia, se pierde perspectiva. Las principales universidades e industrias de tecnología de Estados Unidos, constituyen un imán para el talento mundial. El planeta se benefició de los resultados. Está en el interés de todos que ese país adopte la correcta política de inmigración.

Nombres que confunden al más prevenido

En 1990, un paquistaní llamado Mir Almal Kansi utilizó una transliteración alternativa de su apellido en idioma urdu (Kasi) para obtener una visa en el Consulado de Estados Unidos, en Karachi. Ingresó a ese país, permaneció un mes más del período autorizado por la visa y se dirigió a la Embajada de Pakistán en Washington D.C., donde logró un nuevo pasaporte en el que el apellido volvió a figurar con la letra "n". Mediante su nueva identidad, obtuvo la documentación que lo habilitó a trabajar, la licencia de conductor, y compró un arma de fuego con la que atacó a cinco funcionarios de la CIA, y mató a dos de ellos, en las cercanías de la sede la agencia. Kansi apareció durante cuatro años en la lista de más buscados por el FBI, antes de ser detenido. Fue ejecutado en 2002.

El caso muestra cómo el proceso de transliterar -representar los signos de un sistema de escritura o idioma mediante los signos o sonidos de otro- puede ser explotado por delincuentes. De acuerdo con lo que indicó el FBI, Kansi también utilizó los nombres Mir Aimal Kanci, Mir Aman Qazi, Amial Khan y Mohammed Alam Kasi.

Hay más de 15 maneras de transliterar el nombre Mohammed del árabe al inglés, y si se cuentan las formas en que ese nombre puede ser escrito en otros 160 idiomas, la cifra total supera los 200. No se trata de una ciencia inexacta.

Ese tipo de ambigüedad causa enormes problemas a los analistas de los servicios de inteligencia que intentan monitorear y prevenir las acciones terroristas. En un esfuerzo por evitar ser detectados a través de listas de seguimiento, muchos terroristas usan transliteraciones alternativas de sus nombres. "Es una práctica común, especialmente con nombres islámicos", sostuvo Dennis Lormel, quien se desempeñó en uno de los cargos de dirección del FBI y ahora es consultor de inteligencia en Corporate Risk Internacional. "Hay tantas maneras de escribir un nombre y las aprovechan al máximo".

Pero, en un sector de rápido crecimiento de la industria de software, aciertas empresas desarrollaron programas de seguimiento y comparación de nombres que toman en cuenta las posibilidades de transliteración. Las dificultades para comparar nombres crecieron cuando comenzó la actividad antiterrorista a fines de 2001.

Las cifras

27 Son los pocos países que tienen el beneficio de un programa de exoneración de visas. Operadores proponen extenderlo.

17% Porcentaje de disminución de número de visitantes desde el exterior, desde 2000, excluidos mexicanos y canadienses.

3% Es lo que descendió el turismo de Europa Occidental el año pasado, pese al imán de un dólar bastante más débil.

6 Meses se tardaba en conseguir una visa en India, hasta que fue un equipo el año pasado, y logró abatir el atraso a una semana.

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