Las conclusiones de una investigación poblacional realizada por Duke University Medical Center, en Estados Unidos, asocian el uso habitual de Aspirina y otros antiinflamatorios con la reducción del riesgo de desarrollar cáncer de ovario.
El estudio, publicado en la revista Epidemiology concluye que las mujeres que consumieron antiinflamatorios durante un período de cinco años tuvieron 28% menos de probabilidades de sufrir cáncer de ovario que las que no los tomaron. Esta reducción resultó incluso mayor en el caso de Aspirina, con un 38%. El estudio se realizó sobre 586 mujeres con cáncer de ovario y 627, como grupo de control.
Existían investigaciones que reflejaban resultados similares.