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Novela

CIENCIAS MORALES, de Martín Kohan, Anagrama, Barcelona, 2007. Distribuye Gussi. 218 págs.

MARTÍN Kohan obtuvo el último Premio Herralde de Novela con esta historia sobre la disciplina y la represión durante la dictadura militar argentina en el Colegio Nacional de Buenos Aires, emblemático por su pasado -allí se educó buena parte del patriciado argentino- y por la referencia literaria de Juvenilia, el libro canónico de Miguel Cané. Ese fue el seudónimo elegido por Kohan para competir entre los doscientos manuscritos del Premio Herralde y ese fue el colegio por cuyas aulas transitó el autor durante los años ochenta. Pero a diferencia de Cané, la novela de Kohan no se ocupa de la estudiantina sino de los encargados de vigilarla, porque lo que le interesa es contar la represión.

La dictadura argentina fue motivo de sus novelas Dos veces junio (2002) y Museo de la Revolución (2006), y aquí regresa en las vicisitudes de una preceptora consustanciada con su función de vigilar y castigar las transgresiones del alumnado. María Teresa tiene una vida personal patética, se involucra con un jefe jerárquico doblemente patético, y su afán por reprimir cualquier exceso en los adolescentes la lleva a cometer infracciones más flagrantes que las que se proponía impedir.

Simple, articulada y precisa, la estructura dramática responde mejor a su plan literario que a su poder de ilusión. La escritura minuciosa del nouveau roman, mimetizada con el tono expandido de Juan José Saer, le permite a Kohan describir con solvencia la asfixia provocada por la disciplina estricta y el rigor de las normas en los tiempos en que entre la camisa de los varones y el cabello de la nuca debían mediar dos dedos. Como el rumbo de la historia deriva a la sexualidad, la represión, que todo lo abarca, se convierte en una espada de dos filos, bajo el entendido de que el censor es quien más se excita.

Ciencias Morales cabe en este diseño demasiado prolijo donde los personajes se vuelven estereotipos de una realidad ominosa y cargan con la estupidez más o menos plausible que generaciones de víctimas le adjudican a sus verdugos. Kohan ha dado sobradas muestras de talento y buena escritura, y lo hace también en esta obra, pero si la novela no conmueve ni sorprende, es porque se ha aferrado más a las ideas preconcebidas que a la oportunidad de dar vuelo a los protagonistas de su trama. Todo es deliberado, previsible y, finalmente, sórdido, como buena parte de las historias argentinas que reclaman la denuncia antes que la belleza, y el repudio antes que la complejidad. Una zarza que a menudo comprime las oportunidades del realismo.

Martín Kohan nació en Buenos Aires, en 1967, enseña Teoría Literaria en la Universidad de Buenos Aires y en la Universidad de la Patagonia. Ha escrito tres libros de ensayos y seis novelas. Integra, junto a Pablo de Santis, Guillermo Martínez y Pablo Ramos, entre otros, una nueva y prometedora generación de narradores argentinos que hoy ronda los cuarenta años.

C. M. D.

Cuentos

LA SELVA EN LLAMAS y otros cuentos, de José de la Cuadra, Ediciones de la Banda Oriental, Montevideo, 2007. 119 págs.

BANDA Oriental edita una recopilación de cuentos del escritor ecuatoriano José de la Cuadra (1903-1941), nacido en Guayaquil, profesor universitario e intelectual que llegó a ocupar importantes cargos en la administración de su país, entre ellos el de ser cónsul en Uruguay y Argentina. José de la Cuadra es considerado uno de los mejores narradores de Ecuador, contemporáneo de Jorge Icaza y perteneciente al llamado Grupo de Guayaquil, que tenía como lema la realidad y nada más que la realidad.

Para un lector uruguayo sorprende el parentesco con Quiroga: hay mucha realidad en estos cuentos ecuatorianos, donde se huele la naturaleza y los hombres que deben construir su vida en ella, pero también hay un tremendismo que lleva a los personajes a situaciones límites. José de la Cuadra utiliza para sus cuentos individuos "montubios", que son aquellos que pueblan las costas de Ecuador y cuyo componente racial es 60% indio, 30% negro y 10% blanco.

No obstante, hay también seres que provienen de lo remoto y que han llegado allí en busca de fortuna o de la forma de sobrevivir como sea, como el personaje dominicano Alonso Martínez que se jacta de ser uno de los dos oriundos de Santo Domingo en toda la costa del Ecuador, o el vasco Elizalde, a quien asesinan, y que conserva, aún como cadáver monstruoso, un sobre con una bella carta para su esposa y una moneda de oro para su hijo, en la lejanísima España. Un cuento perturbador es el que le da título a esta colección organizada por Banda Oriental, "La selva en llamas", que cuenta la historia nunca publicada escrita por un periodista fracasado sobre una yanqui que comete adulterio con un lugareño. Los otros, celosos, los cocinan vivos a ambos rodeando la carpa de una hoguera circular.

Hay entre estos nueve cuentos seres espeluznantes como el lagarto Guásinton, del primer relato, manco de una pata, cebado con carne humana, que ha destruido tantas vidas pero que finalmente perece como aquellos a quienes ha lanzado sus dentelladas.

La miseria y las estrategias de supervivencia son temas elegidos por de la Cuadra: un personaje verdaderamente curioso es el protagonista de "Cubillo, buscador de ganado", quien después de haber vivido una etapa próspera recuperando ganado robado, sufre la competencia de la policía y entra en una decadencia cuyas triquiñuelas lo llevan a ser recluido en las Galápagos, donde se convierte en un verdadero Robinson de uñas transformadas en garras.

Los diálogos de José de la Cuadra imitan fonéticamente la manera de hablar de los personajes, y sin duda utiliza localismos, pero pese a este leve obstáculo, su prosa y sus tremendas historias pueden disfrutarse por cualquier lector admirador de la literatura latinoamericana.

A.B.

Epistemología

ESCALAS DE LA REALIDAD de Dardo Bardier, Editorial Libros en Red, 2007, Buenos Aires, 434 págs.

DESDE su anterior libro De la visión al conocimiento (2001) el arquitecto Dardo Bardier (Montevideo, 1944) ha venido abordando con rigor científico y desde una estrategia transdisciplinaria las múltiples cuestiones que plantea la percepción visual. En su último libro amplía esa línea de investigación y logra alcanzar, por un lado, un notable equilibrio entre las teorías y sus consecuencias prácticas, y por otro, una escritura de intenciones didácticas que, aun en tramos con muchas implicancias filosóficas, hará algo más fácil la lectura al público general.

La noción de "escala" refiere al lado cuantitativo de la realidad, y al mismo tiempo involucra ciertos atributos cualitativos. Pero el ambicioso programa de Bardier no se limita a ciertas abstracciones que podrían quedar comprendidas en capítulos de la geometría o de la física. Las dos últimas breves secciones del libro incorporan por ejemplo la estrategia "escalar" para mostrar las ventajas de la autogestión vecinal comparada con la administración estatal, o para discutir ciertos problemas de "Los colores y las escalas humanas". El lector comprenderá que la perspectiva propuesta por Bardier constituye una metodología fecunda para resolver asuntos de muy diferente naturaleza.

El prólogo de Mauricio Langón señala que Bardier aporta "un descubrimiento de perspectiva" e incluso "una ventana desde donde ver todo".

Tal vez Bardier no se ha propuesto en forma totalmente consciente un objetivo de semejante magnitud. Pero si lo ha hecho, quizás su asistencia durante estos últimos años a congresos científicos de diversas latitudes y la presencia de su obra anterior en bibliografías sugeridas por especialistas extranjeros, indican que el autor ya ha optado, o se inclina, por el drástico acotamiento de su objeto de estudio, y por el paciente -y sólido pero con frecuencia gris- camino de la ciencia.

La obra preserva una tensión óptima entre el detalle y el alto vuelo de las consideraciones generales, y una estupenda manera de demostrar, una vez más, que cuando existe conciencia filosófica es posible producir la mejor investigación científica. Ya lo dijo Langón: Bardier se decide "a la vez por la hoja y el bosque, ya que cada uno constituye al otro".

A.C.



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