Nuevos libros viejos
To` pa` na`
FELIPE POLLERI
ACABO de comprar y leer una pintoresca traducción de los Cuentos Completos de Flannery O`Connor. Resulta que en este volumen Debolsillo los negros, los blancos pobres y los blancos de clase media baja hablan en una lengua tal vez muy conocida en Madrid o Barcelona o Santiago de Compostela, pero totalmente ignorada en América del Sur. Por ejemplo: un muchacho pobre no dice que alguien se fue sino que se ha "largao"; no dice que comió algo sino "me lo he comío"; no dice todo sino "to" o nada sino "na". Y a bailar la jota "d`allá" "pa" "`cá" y "d`allí" "par`qui". Emplean esta lengua o dialecto en los momentos supremos: cuando los atormentados personajes de O`Connor lanzan una de esas frases reveladoras que en una buena traducción nos ponen los pelos de punta.
Se me ha ocurrío, me ha parecío, he pensao que una ajustada traducción como la de Lumen (donde leí por primera vez los cuentos completos de O`Connor), una traducción neutra es lo menos que se merece el lector, para no hablar de la pobre Flannery, la gran O`Connor.
Lo extraño del asunto es que la edición de Debolsillo no fue publicada en Madrid o Barcelona sino en Buenos Aires y en 2007. Sí. Misteriosamente, este libro fue publicado en la vecina orilla, en la república hermana, donde hasta ayer al menos se hablaba en rioplatense. ¿No podrían haber disimulado, se me ha ocurrío, en busca de un aparente decoro, la hispanísima fuente ibérica y, además, española de este horror? Porque este horror linda con el engaño, el fraude, la tomada de pelo y la estafa al lector. ¡Qué patanes, tío! ¡Vaya unos gilipollas!
En fin: la españolada en cuestión tiene letra razonablemente grande y es relativamente barata: unos $300 en los comercios del ramo. No la compren. No acepten que les den un 50 por ciento de Flannery O`Connor o un 30 por ciento o un 80 por ciento. Para decirlo en palabras de los tres traductores: o to o na, que d`Espania a B`aires he creío q`ay to un mar pero le he errao q`es to la misma ca.
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