CARINA BLIXEN
ALEXANDR Soljenitsin es tal vez el más conocido de los disidentes soviéticos. A la gran difusión internacional de su obra y sus discrepancias contribuyó el que le fuera otorgado el Premio Nobel en 1970. El Archipiélago GULAG, publicado por primera vez en 1973 en París y Alemania, tuvo durante muchos años una enorme resonancia. Con un colosal acopio de información, este libro es un testimonio personal, una denuncia colectiva, una acusación implacable al régimen soviético de funcionar gracias a la multiplicación de campos de concentración y la acción de la policía política.
Antes había alcanzado notoriedad en su país con la publicación de Un día en la vida de Iván Denisovich, su primera obra basada en su experiencia de prisionero político entre 1945 y 1953. Publicada en 1962 su novela coincidió con el esfuerzo desestalinizador de Nikita Kruschev. La apertura no duró mucho: en 1964 Kruschev fue forzado a dimitir; en 1969 Soljenitsin fue expulsado de la Unión de Escritores Soviéticos y en 1974, después de la publicación de El Archipiélago GULAG en Europa, deportado.
Nacido en Kislovodsk, en el Sur de Rusia, en 1918, Soljenitsin no conoció a su padre, que murió en la Primera Guerra Mundial. Sobre la participación de Rusia en la llamada, por un tiempo, Gran Guerra, trata Agosto 1914. Menos apremiada por la ira y el reclamo inmediato, también política, pero con una escritura diáfana y una gran orquestación de situaciones y personajes al estilo de La Guerra y la paz de Leon Tolstoi, es la primera novela de una tetralogía denominada "La rueda roja". Es un ambicioso proyecto integrado también por Octubre 1916, Marzo 1917, Abril 1917 que Alexandr Soljenitsin fue escribiendo durante años y que empieza con esta obra a circular en Montevideo.
El fracaso del zarismo en la conducción del ejército en la Gran Guerra, la presencia en las vidas de los personajes de las revueltas de 1905, el fermento de diversas concepciones revolucionarias preparan en esta novela lo que se anuncia como tema de las siguientes: la caída del zarismo y el ascenso al poder de los bolcheviques.
Agosto 1914 es una narración apasionante. Respetuosa de los datos históricos y sus protagonistas reconstruye los sucesos que llevaron a la calamidad al ejército ruso al comienzo de la Primera Guerra mundial. Uno de los personajes es el Gran Duque Nicolás, quien por lealtad a Francia movilizó al ejército ruso sin estar preparado hacia Prusia Oriental; otro el General Zhilinsky, responsable del alto mando ruso, y los generales P. K. Rennenkampf y A.V Samsónov. Como solo la literatura puede, la narración le devuelve la carne a esos personajes que son nombres en los libros de historia: el lector participa de sus emociones, sus debilidades, sus insensateces, sus cegueras, sus bajezas, sus astucias, sus grandes y pequeñas razones.
Profundamente democrática en su construcción, los personajes de esta novela no son más importantes que tantos coroneles, sargentos, tenientes, simples soldados que también tienen su momento. La dimensión interior, los sentimientos, el heroísmo y la cobardía se reparten sin observancia de jerarquías, aunque las responsabilidades en el desastre sí están bien definidas. El narrador es sutil, preciso, inteligente en el análisis del poder y sus debilidades. Se detiene una y otra vez ante las situaciones en que estos hombres, militares en el campo de batalla, se ven imposibilitados de utilizar el sentido común, porque siempre deben obedecer. Ninguno puede dejar de seguir órdenes que reconoce inconducentes, estúpidas o suicidas.
La narración se focaliza en algunos días de agosto de 1914: los que llevan al gran triunfo de los alemanes en la batalla de Tannenberg. Se produce una condensación en el tiempo y el espacio que contribuye a visualizar la dimensión trágica de la guerra. La prosa diáfana, el jugado intento de comprensión puesto en evidencia en Agosto 1914 alimenta la expectativa de las próximas que completarán la tetralogía.
Soljenitsin volvió a Rusia en 1994 y ha seguido publicando narraciones y ensayos. En el 2006 recibió del presidente Vladimir Putin un premio por su "actividad humanitaria".
AGOSTO 1914, de Alexandr Soljenitsin, Barcelona, Styria, 2007. Distribuye Océano. 573 págs.