Günter Grass
En el huevo
VIVIMOS EN un huevo.
Hemos cubierto su interior,
de dibujos obscenos
y garrapateado los nombres de nuestros
/enemigos.
Quienquiera que nos incube
incuba también nuestro lápiz.
Cuando rompamos la cáscara un día
tendremos enseguida
una imagen de quien nos incuba.
Suponemos que nos incuban.
Nos imaginamos un ave bonachona
y escribimos trabajos escolares
sobre color y raza
de la gallina que nos incuba.
¿Cuándo romperemos la cáscara?
Nuestros profetas del interior del huevo
discuten, por un sueldo medianejo,
sobre el período de incubación.
Suponen un Día X.
Por aburrimiento y necesidad auténtica
hemos inventado las incubadoras.
Nos preocupa mucho nuestra descenden-
/cia en el huevo.
Con gusto recomendaríamos nuestra
/patente
a la que nos vela.
Tenemos un techo sobre nuestras cabezas.
Pollitos seniles,
embriones que saben idiomas,
hablan el día entero
y todavía discuten sus sueños.
¿Y si no nos incubaran?
¿Si nunca se hiciera un agujero en esta
/cáscara?
¿Si nuestro horizonte fuera sólo el
/horizonte
de nuestros garabatos y no dejara de
/serlo?
Confiamos en que nos incuban.
Aunque si hablamos sólo de incubaciones,
hay que temer también que alguien,
fuera de nuestra cáscara, sienta hambre
y nos eche a la sartén, sazonándonos con
/sal…
¿Qué haremos entonces, mis hermanos
/dentro del huevo?
Decadencia
AUNQUE LOS HUEVOS frescos
/contienen aspirina,
los gallos tienen dolores de cabeza,
pero sin embargo se aparean;
qué nerviosos salen del huevo los pollitos
/en primavera.
No se vuelvan
NO VAYAS al bosque,
que en el bosque está el bosque.
Quien va al bosque
busca árboles
y no lo buscan ya en el bosque.
No tengas miedo,
que el miedo huele a miedo.
Quien huele a miedo
es olido
por héroes que huelen a héroes.
No bebas del mar,
que el mar sabe a más.
Quien bebe del mar
tendrá
nada más que sed de océanos.
No te hagas la casa,
porque si la haces,
estarás en casa.
Quien está en casa
espera
visitas tardías y abre la puerta.
No escribas cartas,
que las cartas van al Archivo.
Quien escribe cartas
suscribe
lo que de él quedará un día.
Breve sermón dominical
DIOS -SEGÚN NIETZSCHE- está
/muerto,
pero, como arma de múltiples usos,
sigue siendo operativo
y, al no estar protegido
/por patentes,
se comercializa en todo el mundo.