VALERIA GIL
El ministro del Interior, Eduardo Bonomi, sorprendió ayer al poner en duda que efectivamente se hayan producido los robos vip denunciados en enero en Punta del Este, en especial al italiano Lapo Elkann, uno de los herederos del imperio Fiat.
En su comparecencia a la Comisión Permanente, el ministro del Interior respondió los cuestionamientos del Partido Colorado acerca de la ola de robos vip que se registraron en Punta del Este durante de enero. Luego de seis horas de debate, el llamado a sala terminó con el ministro respaldado por el Frente Amplio.
Bonomi dijo que el robo a Lapo Elkann "no se comprobó", porque "las joyas no pasaron ni por el escáner del aeropuerto de Barajas (Madrid, España), ni por el de Uruguay". Y agregó que "quizás la señora del empresario (en referencia a la millonaria kazaja Goga Ashkenazi) quería "que el tema adquiriera dimensión internacional".
Bonomi dijo que "nadie puede asegurar" que los US$ 3,5 millones de euros en joyas "ingresaron al país y tampoco se puede comprobar que salieron de España. "Se estaba haciendo una denuncia y se le dio credibilidad a algo que quizás pretendía cobrar un seguro, porque cuando los señores hacen la denuncia judicial no denuncian el robo de las joyas y no solo no lo denuncian; sino que cuando se van del país se pelean públicamente en Barajas porque ella lo acusa a él de no haberla respaldado ante la Justicia".
Respecto a los otros hurtos, el ministro sostuvo que el único hurto de entidad fue el de la joyería Brela en Punta del Este, que constituyó un "problema de seguridad pública". Señaló que el robo al empresario argentino Santiago Soldati (de holding Sociedad Comercial del Plata) tampoco puede ser catalogado como tal, ya que la víctima retiró la denuncia en la Justicia por entender que "provenía de su entorno".
El ministro también le restó trascendencia al robo al empresario argentino Alejandro Bulgheroni, porque en una entrevista que concedió a El País reconoció que no había tomado todas las precauciones con sus bienes. Por lo que el ministro aseguró que "el ruido que se hizo durante el verano, no correspondió ni con la cantidad, ni con la calidad de los delitos".
Los datos oficiales indican que en enero se contabilizaron un 28% menos robos que en el año 2005 (cuando se registró la mayor tasa con 979). Sin embargo, en enero se registraron 746 hurtos en Maldonado, 40 más que en el mismo mes de 2012.
Bonomi sostuvo que con la llamada "ola de robos" se generó una alarma pública por parte de legisladores de Vamos Uruguay, que fue amplificada por los medios de prensa. En ese marco cuestionó que con el tema de la seguridad se titulara ocho veces los diarios durante los primeros días del año. El ministro aseguró que esta forma de actuar "perjudica al turismo en forma desmedida".
En el marco de la discusión por los robos en el Este, el diputado y miembro interpelante Fernando Amado (Vamos Uruguay) cuestionó que el ministro se tomara 32 días de licencia. "Por cada día que el ministro tenía licencia, un compatriota suyo y mío se moría", aseguró el diputado. Agregó que durante esos días, Bonomi se "borró del mapa" y "nunca dio la cara ante la ola de delincuencia".
Bonomi salió al cruce de las críticas del interpelante y aseguró que lo decepcionó el llamado a sala, porque no esperaba que Amado cuestionara los días que se tomó de licencia. Dijo que debió soportar criticas de varios legisladores y de medios y "no se necesita que los que están de licencia la suspendan, porque los que quedaron trabajan bien".
Las explicaciones del Ministerio del Interior fueron insatisfactorias para el interpelante. Amado dijo que el ministro no tiene humildad para reconocer los problemas de seguridad. "Si las cosas no andan bien el ministro tiene que ver, no puede decir que todo es culpa de los legisladores colorados y los medios de comunicación", sostuvo.
Amado puso sobre la mesa el reciente hurto al vicepresidente Danilo Astori, que según dijo es el cuarto en los últimos años y señaló que decir que "es una anécdota más" constituye una "mala señal" para la ciudadanía. También opinó que los hurtos bajaron, porque la gente "no denuncia, porque piensa que la sacó barata".
Sobre el robo al vicepresidente Astori, Bonomi respondió que no fue el único a un político. Recordó que en 2004 el expresidente Luis Alberto Lacalle fue víctima de un hurto en Punta del Este y afirmó que "en las comisarías hay robos todos los días, porque nadie está libre de que le pase".
Interrogado sobre el resultado de las políticas en seguridad, el ministro indicó que no está del todo "conforme" porque para mejorar la seguridad se requiere culminar "un proceso".
ROBOS VIP DEL VERANO ESTEÑO
Entre fines de diciembre y las primeras dos semanas de enero, Punta del Este se vio sacudida por una seguidilla de denuncias de robos a algunas de las residencias más exclusivas del balneario. El más espectacular fue el denunciado por Lapo Elkann, uno de los herederos de la familia Agnelli, propietaria del imperio Fiat: 3,5 millones de euros en joyas pertenecientes de su novia (la millonaria de Kazajistán, Goga Ashkenazi, de 32 años) y 25 mil euros en efectivo. Elkann veraneaba en una chacra en la zona de La Barra. Pero también fueron víctimas de robos en sus residencias esteñas los empresarios argentinos Santiago Soldati y Alejandro Bulgheroni. Soldati es la cabeza del holding Sociedad Comercial del Plata, de los más importantes de Argentina y en su juventud fue compañero de clase del rey Juan Carlos de España en un internado suizo. Bulgheroni es presidente de Panamerican Energy y desde hace algunos años viene invirtiendo fuerte en Uruguay. A través de Panamerican Energy es dueño del 30% del gasoducto Cruz del Sur que es el concesionario de la conexión entre Buenos Aires y Montevideo.
El último de los robos vip en Punta del Este fue contra la joyería Brela, en plena Calle 20, donde están los comercios de las marcas más exclusivas. Ninguno de estos robos fueron aclarados todavía. Hernán Laffitte, propietario del local de Brela Joyas en Punta del Este, dijo que el robo fue algo "totalmente inusual debido a la seguridad" en la exclusiva calle 20.