El ministro de Defensa Nacional, Eleuterio Fernández Huidobro, dijo que la presencia de algas que generaron mal olor y sabor en el agua potable pueden generar una "catástrofe". Desde OSE se afirmó que sus dichos "no tienen sustento científico".
"Yo escribí hace años sobre la importancia que tiene Aguas Corrientes, ese lugar de donde sacamos el agua potable para dos millones de habitantes. Si llega a pasar algo en ese lugar será la catástrofe imaginable más grande que el Uruguay pueda vivir", sostuvo ayer el ministro Fernández Huidobro sobre la presencia de un alga de una especie potencialmente tóxica en la cuenca del río Santa Lucía que ha provocado mal olor y sabor en el agua potable.
"Debemos tener disponible, cuanto antes, un plan B, otro lugar de donde sacar agua y otra planta purificadora. La cantidad de gente que depende de Aguas Corrientes necesita una alternativa. Hay que pensar en Montevideo sin agua potable, qué pasará con los inodoros, con la red cloacal, será una catástrofe", afirmó el ministro.
El vicepresidente de OSE, Daoiz Uriarte -lleva ocho años en el directorio de la empresa- dijo a El País que los dichos de Fernández Huidobro "no tienen ningún sustento científico".
"El ministro está acostumbrado a tirar bombas alarmistas. Tiene su derecho a pensar lo que quiera pero lo que dice sobre el agua potable no tiene ningún valor científico", afirmó Uriarte.
"No hay que generar alarmas. Las catástrofes son otra cosa. Acá debemos ajustar la reglamentación y tomar medidas, en eso estamos de acuerdo, pero hablar de catástrofe es una exageración innecesaria. Son temas que merecen mucho estudio y deben manejarse con cautela, generar una alarma en la población es gratuito. También vi a alguien que por televisión decía que el agua del río no es potable, ¡obvio que el agua del río no es potable!", afirmó el vicepresidente de OSE.
Fernández Huidobro contó que apenas asumió pidió a la Armada una batimetría del río Santa Lucía y a la Fuerza Aérea un detallado relevamiento fotográfico desde el aire.
"Con amigos que son especialistas biólogos, gente de la tierra, otra gente que sabe algo de hidráulica y cosas por el estilo, concluimos que el Santa Lucía se está aterrando, es decir, se está llenando de arena a niveles que antes no tenía. Eso se debe a que se han cortado montes y se planta soja, maíz, sorgo, casi hasta la barranca. A su vez, fertilizantes y otras sustancias que se utilizan en la agricultura van a parar a los cursos de agua y generan un exceso de nutrientes que hacen que proliferen algas. Hoy el mar Caspio tiene un color verde, es un mar muerto porque le falta oxígeno", explicó Fernández Huidobro.
Uriarte dijo a El País que los cultivos en la cuenca del Santa Lucía son un problema y por ello se está trabajando en el tema, pero que se está lejos de hablar de "alarma o catástrofe".
La presencia de algas en el río Santa Lucía fue la causante del mal olor y gusto del agua potable durante varios días de la semana pasada. La situación activó en OSE una serie de estudios que permitieron identificar las algas, que son "potencialmente" tóxicas.
OSE iniciará los pliegos para una licitación a fin de construir una planta dosificadora de carbón activado en Aguas Corrientes. La segunda etapa será estudiar a fondo la viabilidad de incorporar filtros granulados de carbón activado también en la planta de Aguas Corrientes.
La planta dosificadora podría costar entre 1 a 2 millones de dólares, mientras que la instalación de filtros implica una obra de varias decenas de millones de dólares.
Tarea de Defensa
El ministro de Defensa considera que la tarea de "prevenir" eventuales problemas logísticos o desastres naturales forma parte de la labor de Inteligencia que deben desarrollar las Fuerzas Armadas. En 2011 advirtió sobre los problemas de la represa Severino para abastecer de energía a OSE en Aguas Corrientes, lo cual podría dejar sin agua a Montevideo.