Lincoln en la mirada de Redford

Film. El cineasta revisa el asesinato del presidente en "El conspirador", estreno del viernes

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Un drama histórico con resonancias contemporáneas. Esa puede ser la mejor definición de "El conspirador", película dirigida por Robert Redford y protagonizada por James McAvoy y Robin Wright que se estrena el próximo viernes.

Aunque el dato es irrelevante, corresponde señalar que el título castellano se equivoca: el The Conspirator original debió convertirse realmente en La conspiradora, porque alude específicamente a Mary Surratt, el personaje interpretado por Wright, única mujer condenada y ejecutada en relación con el asesinato del presidente norteamericano Abraham Lincoln. También actúan en el film el escocés James McAvoy como el abogado encargado de defender a la acusada: Evan Rachel Wood como la hija de ésta, Kevin Kline como el secretario de Guerra, Edwin Stanton; Danny Huston como el fiscal de la causa; y Tom Wilkinson.

Hagamos un poco de historia. Lincoln fue baleado por John Wilkes Booth en la noche del 14 de abril de 1865, mientras asistía en el teatro Ford de la ciudad de Washington a la representación de la pieza Nuestro primo de América. Murió a consecuencia de la herida en la madrugada del día 15.

Booth no fue (como Lee Harvey Oswald en la discutida versión oficial de la muerte de John Kennedy) un pistolero solitario. El asesinato de Lincoln formó parte de un complot más amplio, urdido por partidarios de la Confederación que se negaban a admitir la derrota de su causa en la Guerra de Secesión, para golpear en el corazón mismo del gobierno de la Unión.

AMPLITUD. El plan incluía también los asesinatos del vicepresidente Andrew Johnson y el secretario de Estado William Seward, pero estos dos no llegaron a realizarse. George Atzerodt, el hombre que debía encargarse de Johnson, ni siquiera logró acercarse a su objetivo, pescó una borrachera y anduvo vagando por Washington durante algunos días antes de ser arrestado. El secretario Seward (que estaba en su casa recobrándose de un accidente) fue atacado por otro de los complotados, Lewis Powell, pero fue defendido por su hijo y, aunque fue herido, logró sobrevivir.

En los días siguientes al crimen del teatro Ford, casi todos los involucrados fueron arrestados o muertos. El actor John Wilkes Booth, quien efectuara el tiro fatal, pereció en un enfrentamiento con el ejército.

Mary Surratt fue una de las arrestadas. Era una notoria simpatizante del Sur, su hijo John Surratt (otro de los conspiradores) era un agente al servicio de la Confederación, y en la pensión de la que ella era dueña en Washington se habían reunido varias veces los responsables del complot, reclutados por Booth.

Aquí comienzan las polémicas. Aunque algunas fuentes han querido presentarla como una víctima de las circunstancias, pocos historiadores serios discuten que la mujer estaba al tanto, por lo menos, del plan de original de los hombres de Booth, que era secuestrar al presidente, no matarlo. De hecho, todo indica que Surratt vendió la pensión que tenía en Maryland y se trasladó a Washington para proporcionar al grupo de Booth un lugar para reunirse. Resta la posibilidad de que no haya estado enterada del cambio de planes, y que no haya sido realmente cómplice del asesinato.

Ello no impidió por cierto que la prensa unionista la crucificara antes del juicio, y que el tribunal militar que la juzgó la condenara rápidamente, junto con algunos de sus cómplices, a la pena capital. El mismo tribunal recomendó en su caso clemencia, pero el presidente Johnson negó la gracia. Los cuatro condenados a la pena mayor, Surratt, Atzerodt, Powell y David Herold, fueron ahorcados el 7 de julio de 1865. Otros purgaron penas menores, y algunos fueron indultados por Johnson tiempo después.

Lo que le ha interesado a Robert Redford en El conspirador es específicamente el caso Surratt, y se concentra en él, contándolo desde el punto de vista del abogado McAvoy, que debe defender a la mujer pero comienza haciéndolo sin muchas ganas, convencido de su culpabilidad, aunque su opinión varía a lo largo del film.

Conociendo la vocación por la "corrección política" de Redford (que abarca desde su protagonismo en Todos los hombres del presidente, sobre el caso Watergate, hasta su film anterior como director, Leones por corderos, que discutía la intervención norteamericana en Medio Oriente), la opción parece comprensible. Por una parte le permitía enfocarse en un personaje femenino, notoriamente portador de menos derechos que los hombres en el siglo XIX. Por otra, discutir un tema de relevancia contemporánea: Surratt y los demás acusados fueron juzgados por un tribunal militar, pese a la opinión en contra del secretario de Marina Gideon Welles y del ex fiscal general Edward Bates, quienes entendieron que debieron serlo por una corte civil. Haciendo los ajustes del caso, la polémica llega hasta hoy, aunque se cambie el nombre del distrito Columbia por el de la base de Guantánamo.

PRODUCTORA. El conspirador es la primera producción de la empresa American Film Company, una empresa de reciente creación que ha anunciado su intención de especializarse en proyectos basados en la historia de los Estados Unidos. Actualmente están trabajando en un film (Midnight Riders) sobre el platero Paul Revere y su grupo, cuya legendaria cabalgata nocturna advirtió a los rebeldes norteamericanos de la llegada de tropas británicas durante la Guerra de la Independencia, y otro (The Arsenal) sobre la figura de John Brown, violento militante antiesclavista en los años previos a la Guerra de Secesión. Gente que quiere contar historias, y no solamente mostrar cosas que explotan.

Hombre de vuelta al ruedo

No actuaba ni dirigía desde el 2007, cuando la interesante Leones por corderos fracasó en taquilla. Luego del El conspirador, sin embargo, Robert Redford se ha puesto más activo.

Actualmente tiene en postproducción The company You Keep, un "thriller" político que dirige y protagoniza y en el que también actúan Shia LaBeouf, Julie Christie y Sam Elliot. También va a actuar en All Is Lost, un film de acción dirigido por J.C. Chandor que se anuncia para 2013.

La personalidad de Lincoln atrae la atención de los cineastas

Por razones no del todo claras, la vida y los tiempos de Abraham Lincoln se han convertido en los últimos meses en inesperado tema cinematográfico.

Lincoln, o más bien su asesinato y consecuencias, son el tema de El conspirador. Pe- ro Lincoln (interpretado por Benjamin Walker) es también, de manera bastante más bizarra, el protagonista de Abraham Lincoln, cazador de vampiros, una fantasía basada en la novela de Seth Grahame-Smith y dirigida por Timur Bekmambetov en la que, como si el presidente no tuviera suficientes problemas con la Confederación, también averigua que los No Muertos quieren apoderarse de los Estados Unidos.

Por su parte, Steven Spielberg tiene en postproducción su ambiciosa "biopic" Lincoln, protagonizada por Daniel Day-Lewis.

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