MADRID | El presidente del gobierno español descartó ayer que vaya a haber ningún rescate a la banca, justificó la nacionalización de Bankia en que la alternativa era "dejarla quebrar" y ha pedido a la Unión Europea un mensaje claro de que el euro es irreversible, en la rueda de prensa posterior a la reunión de la Ejecutiva realizada en la sede del Partido Pupular, la primera que da en España sin estar acompañado por un mandatario extranjero desde que es presidente.
Mariano Rajoy aseguró que nada tienen que ver las tensiones en los mercados con la situación de Bankia. "No influye para nada la decisión de la entidad financiera con la prima de riesgo, porque esta enorme entrada de capital público (los planes de recapitalización, conocidos en la tarde del viernes, suponen una inyección adicional de 23.400 millones de dólares, más los 5.500 ya aportados por el Estado) y las dos reestructuraciones del sistema financiero aprobadas por el gobierno suponen un ejercicio de transparencia. Es mejor saber dónde estamos, decir la verdad y tomar decisiones. España esta haciendo esfuerzos para corregir el déficit, aunque como todo el mundo sabe esto tarda su tiempo. No ayuda la situación de Grecia, pero Bankia no tiene absolutamente nada que ver con la prisma de riesgo (en máximos históricos)".
Las Bolsas europeas cerraron ayer débiles y Madrid se llevó la peor parte con una baja superior al 2% -Bankia perdió 13,4%-, mientras Londres consiguió neutralizar las pérdidas y, más lejos, Wall Street estuvo inactiva debido al "Memorial Day". Daniel Beltrán Rohr, corresponsal y ANSA