MARCELA DOBAL
En Sidney | El País en Australia
La crisis, las trabas de Argentina y el fuerte crecimiento de años anteriores hacen prever al gobierno y a privados que el sector industrial registrará una fuerte desaceleración con un aumento de su producción de solo 3% este año en volumen.
"Vamos a tener posiblemente un menor crecimiento de la industria, pero de todas formas estimamos que será en el orden de un 3%. Las cifras de los primeros meses van marcando algo ligeramente menor a eso en volumen físico", dijo a El País en Australia el ministro de Industria, Roberto Kreimerman, quien lo atribuyó a tres factores.
El primero es que "algunos mercados siguen siendo de baja demanda, como Europa, donde la crisis se está agravando". El segundo es "el efecto de Argentina", que "si bien ha ido perdiendo importancia relativa en la escala de nuestras exportaciones aún es el tercer socio comercial". Kreimerman señaló que "hasta el momento seguimos exportando en los primeros cuatro meses lo mismo que el año pasado", por lo que "es difícil decir" qué ocurrirá. El tercer factor que adujo fue el fuerte crecimiento de la industria los últimos años. "Entonces, nuevas etapas de crecimiento son cada vez más difíciles", dijo el ministro.
En 2011, según datos del Instituto Nacional de Estadística, la industria manufacturera sin tomar en cuenta la refinería de La Teja, tuvo una expansión de 5,3%.
La Cámara de Industrias también prevé un crecimiento del 3% para 2012, dijo a El País en Montevideo el asesor económico de la gremial Sebastián Pérez. No obstante, en junio se prevé hacer una revisión de las proyecciones.
"Es notorio que el escenario internacional y regional se va deteriorando, aunque habrá que esperar el desenlace de la actual inestabilidad europea para tener más información sobre el futuro y ajustar las proyecciones", dijo Pérez.
El asesor considera que la industria manufacturera "viene desacelerando su crecimiento desde inicios de 2011 a escala mundial" y que tomando en cuenta que la producción industrial en Brasil "sigue débil y las expectativas empresariales en dicho país no repuntan" y que en Argentina "la producción está cayendo y se recrudecen día a día las trabas a la importación", en Uruguay "no es posible pensar que el país quedará ajeno a esa dinámica".
No obstante, la realidad de la industria es muy heterogénea y por tanto el impacto no es el mismo para todos.
Según Pérez, las empresas que están "particularmente afectadas" son aquellas de los "sectores que exportan a la región y que sufren las trabas que despliegan principalmente Argentina pero también Brasil (automotriz, autopartes, textiles, vestimenta, papel) y cada vez se suman más sectores".
Al respecto de los controles que realiza Argentina, Kreimerman sostuvo que las licencias no automáticas de importación están siendo liberadas de forma "más fluida". "Viene disminuyendo bastante el stock de licencias y esperamos que de las conversaciones con el gobierno argentino se mantenga esa fluidez", dijo. Las perspectivas del Ministerio de Industria son que la situación "en promedio no empeore", aunque admitió que "puede haber empresas específicas que tengan dificultades que tengamos que trabajar".
Es que uno de los sectores que está siendo más vulnerable a esta situación son las pequeñas y medianas empresas. Al respecto, el ministro señaló que la aspiración de su cartera es que "sus ventas se mantengan similares a las del año pasado, pero lógicamente cuando hay detenciones se necesita más inventarios, porque hay mercadería producida y no entregada".
Señaló que una porción pequeña de las pequeñas y medianas empresas exporta (en 2008 era el 5%) y que los sectores más vinculados a Argentina son el autopartista y el textil.
Pero fuera de la región también hay sectores "cuya competitividad está basada en la exportación a extrazona y que por distintas circunstancias están teniendo problemas para colocar su producción", señaló el asesor económico de la Cámara de Industrias.
Algunas de las causas, dijo Pérez, son el "aumento de costos excesivos, precios internacionales no tan buenos, debilidad de demanda", factores que se repiten en el caso, por ejemplo, de las curtiembres y la madera.
Pérez concluyó que "por ahora el mercado interno sigue firme y eso apuntala a algunos sectores para los cuales las ventas en plaza resultan importantes aunque es conveniente decir que la competencia de importados es cada vez mayor en un escenario de tipo de cambio real muy bajo, tanto en la comparación internacional como regional".
Reflejo en acuerdos salariales
La realidad del sector comenzará a reflejarse en los acuerdos salariales que se renueven en los próximos meses, según la gremial del sector.
Es que el asesor económico de la Cámara de Industrias, Sebastián Pérez, dijo que en términos de empleo, el sector "está ocupando menos personal que hace un año y la caída se viene profundizando en los últimos meses".
De esta forma, "los convenios colectivos del sector industrial inevitablemente comenzarán a recoger esta realidad que no creemos pueda revertirse en el corto plazo".