El ministro de Trabajo, Eduardo Brenta, manifestó hoy su discrepancia con el presidente de la Cámara de Industrias del Uruguay, Washington Burghi, en cuanto a los plazos de los convenios salariales que deberán firmarse en los próximos meses en el marco de una nueva ronda de negociación colectiva.
"Es un momento de incertidumbre, tal vez no debamos negociar por plazos muy largos. Si nos extendemos mucho, cualquiera de las dos partes podemos dar un paso en falso y desequilibrar la balanza. Eso no sería bueno. Si achicamos los plazos, tal vez podemos acercarnos más. Tal vez se podría negociar por un año o por plazos de los que estábamos acostumbrados", sostuvo ayer Burghi en entrevista con El País.
Sin embargo, hoy, diálogo con Radio Carve, Brenta sostuvo que la idea del gobierno para la nueva ronda salarial es que "se firmen convenios a plazos del entorno de los tres años de forma tal que sea el próximo gobierno quien defina los lineamientos de aquí en adelante".
Para el secretario de Estado, "perfectamente se puede alcanzar" ese plazo, conteniendo cláusulas de salvaguarda que permitan renegociar los convenios ante una situación imprevista. "Negociar todos los años genera mucha incertidumbre y conflictividad. Sería casi una especie de negociación permanente y, por tanto, sería contrario al elemento que percibe el presidente de la Cámara de Industrias, que es eliminar la incertidumbre", aseveró Brenta.
Según informó El País el 11 de mayo, el gobierno aspira a que el diálogo en los Consejos de Salarios no se extienda más allá de tres meses. En caso que se superara ese plazo, el Ministerio de Trabajo podría resolver otorgar más tiempo o decretar la tabla de salarios sin acuerdo entre las partes intervinientes.
Tres grandes sectores comerciales -la salud privada, la banca privada y la bebida (transporte y fábrica)- son los que se aprestan a comenzar las negociaciones en los Consejos de Salarios en los próximos días. La idea de los gremios es que las partes sean convocadas antes de los vencimientos de los convenios, que expiran el 30 de junio.
Para Brenta, no se visualiza ningún "elemento preocupante, más allá de lo normal de cualquier sociedad democrática. Algún conflicto va a haber", afirmó el ministro y agregó que esta ronda salarial "puede ser una buena experiencia para lo que puede ser la verdadera ronda, que es la del año 2013, donde negocia una cantidad más importante de grupos".