Gennaro Serra, de 29 años, un fotógrafo uruguayo que desde su adolescencia esta radicado en Inglaterra para estudiar, participó del concierto a mayor altura en la cordillera del Himalaya.
Corso, su padre, quién vive en Nueva Helvecia, contó a EL PAÍS digital la odisea de su hijo desde Inglaterra hasta la cima del mundo, para batir un récord mundial.
Todo comenzó con la iniciativa de la ONG Music4children que estableció el primer récord en 2005 y que con lo recaudado construyó un orfanato en Nepal. La intención del nuevo récord es obtener suficiente dinero como para sustentar el orfanato durante dos años según explican en su web.
"Yo me enteró porque mi hijo me llamó un día y me contó que estaba en viaje a Katmandú para participar de este concierto con un grupo gente de todo el mundo. Quizás por su religión (budismo) decidió emprender este viaje" contó Corso, quien todavía no sale de su asombro por la peripecia de su hijo.
Una vez en Katmandú, Gennaro conoció a resto de los músicos y dos días después estaban escalando el Himalaya para realizar el concierto. Una de las principales complicaciones que debieron afrontar en su viaje fue la aclimatación a la altura.
"Generalmente se necesita un periodo de un mes para aclimatarse. Hay una alternativa que es hacer el ascenso muy rápido en diez días y el descenso en ocho. Para esto tienen que tomar una pastilla para contrarrestar el malestar por la altura, que deber ser horrible" comentó entre risas Corso.
De los diez miembros que partieron desde Katmandú, ocho terminaron el viaje. Dos debieron abandonar por problemas de salud. "No pude comunicarme con él durante todo el viaje porque el teléfono satelital que llevaban sólo lo prendían cinco minutos al día para alguna emergencia, porque el frío y la altura descarga rápidamente las baterías", indicó Corso.
Luego de diez agotadores días de viaje, el 16 de mayo, los aventureros llegaron a los 6. 476 metros donde realizaron el concierto a mayor altura.
"El martes pasado recibí la primer comunicación con Gennaro y la foto en la cordillera con las bandera de Uruguay, así que estimo que ya llegaron a Katmandú y emprendió su regreso a Londres" finalizó el padre orgulloso de la aventura de su hijo.