"Yo estoy con la mente abierta. No hay resistencia a considerar ninguna idea, aunque el problema es complejo", le dijo el presidente José Mujica a un grupo de tres legisladores de Vamos Uruguay que lo visitó ayer en la Torre Ejecutiva para acercarle varios proyectos de ley -uno con un año durmiendo en el Parlamento- relativos a la seguridad pública.
Casi a media luz, Mujica recibió a los diputados Germán Cardoso, Fitzgerald Cantero y Gustavo Cersósimo en su despacho del piso 11 de la sede presidencial. En los cincuenta minutos que duró la reunión no hubo llamadas que interrumpieran el diálogo, tampoco café o agua mineral, pero los diputados admitieron haber tenido un encuentro franco, abierto y donde destacaron el interés que mostró el presidente por sus propuestas, las que anotó detalladamente en una libreta.
Mujica mantuvo el hermetismo que rodea a los integrantes del gabinete de seguridad luego de la reunión del lunes 21 y a pocas horas del segundo encuentro de esta semana, al que convocó para las 8 horas de hoy.
"Es difícil saber qué piensa", reconoció Cardoso, aunque de todos modos les dijo de su preocupación por la situación y que su idea es "escuchar a todo el mundo".
Cardoso le dijo a Mujica que Vamos Uruguay es el sector que "más ha trabajado por la seguridad".
El presidente le aseguró a los legisladores colorados que todos los proyectos iban a ser discutidos en el Parlamento, lo cual conformó a los colorados.
Le dijeron, a modo de resumen del encuentro, que hay ideas "que se pueden poner en práctica rápidamente. Ese es el motivo por el cual vinimos a hablar con usted".
APOYO. También ayer, los integrantes de Unidad Nacional (UNA), Luis Alberto Heber y Gustavo Borsari, se reunieron con el ministro del Interior, Eduardo Bonomi, para plantearle la reimplantación de una norma por la cual la policía pueda pedirle documentos a aquellas personas que se considere sospechosas.
Esta norma, contenida en el decreto del Poder Ejecutivo número 690, fue derogada durante la administración del expresidente Tabaré Vázquez por decisión del entonces ministro José Díaz.
Según Heber y Borsari, el proyecto de ley que se le presentó a Bonomi fue "bien recibido" por el jerarca.