Llantos desconsolados, ramos de flores, santiguamientos: cada uno rendía a su manera ayer el último homenaje a Melissa, la estudiante de 16 años muerta en un atentado perpetrado el sábado en un liceo de Brindisi, en el sur de Italia.
"Estoy triste, muy triste, Melissa tenía mi edad", lamentaba Giada Zammillo, alumna de otro centro de enseñanza secundaria del mismo barrio, habitualmente tranquilo. "Escuché la explosión cuando me encontraba en el autobús, tuve mucho miedo", explica esta chica, de apariencia débil, con los ojos llorosos, antes de poner una rosa blanca ante un muro aún ennegrecido por la explosión. El cruento ataque también dejó a cinco personas heridas de gravedad.
Desde primera hora de la mañana de ayer, un desfile incesante de personas anónimas acudieron para expresar su solidaridad con las víctimas y sus familiares. Los ramos de flores se apilan, convenientemente alineados por un miembro de Protección Civil que permite el acceso a los visitantes de a uno.
"Yo también tengo una hija de la misma edad. Sólo una madre puede comprender el dolor de perder a un hijo", confesó Carla Saponaro, de 44 años, completamente enlutada, con los ojos cubiertos detrás de unas enormes gafas de sol. "Para mí, era imposible no venir aquí", añadió. Detrás de esta mujer, un adolescente esperaba para colocar un lirio blanco, la flor que simboliza la pureza y la inocencia.
"Debemos continuar yendo a la escuela sin tener miedo, no podemos dejar de vivir por un loco", dijo, por otro lado, Paolo Ostuni, un joven de 16 años, que asistió al funeral.
Al mismo tiempo, los inspectores continuaban ayer sin descanso su labor, inspeccionando toda la zona que rodea al instituto educativo, para localizar el lugar desde donde el autor del atentado habría provocado la explosión de tres bombas.
"De aquí a 48 horas, estoy convencido de que conoceremos la razones de esta tragedia", aseguró el director del instituto Morvillo-Falcone, Angelo Rampino, aún en estado de shock.
El fiscal general de Brindisi, Marco Di Napoli, anunció por su parte ayer que se privilegia la pista de un "acto aislado", y piensan que es poco probable que se trate de la mafia.
"Se trataría de un desequilibrado", precisó la autoridad.
INDIGNACIÓN. El papa Benedicto XVI condenó el "vil atentado" y oró por las víctimas de la "violencia brutal", dijo durante la oración del domingo en el Vaticano.
"Tengo que recordar desgraciadamente a los chicos y chicas de la escuela de Brindisi, afectados ayer por un atentado", dijo el Papa tras recordar a "los heridos, algunos graves, en particular a Melissa, víctima de una brutal violencia", comentó.
El atentado fue realizado con un artefacto casero compuesto de tres bombas de gas conectadas entre ellas y ocultadas en mochilas colocadas junto al liceo profesional.
La explosión se produjo el sábado hacia las ocho de la mañana, cuando los alumnos entraban en el liceo profesional Morvillo-Falcone, que lleva el nombre de la esposa del juez antimafia Giovanni Falcone, Francesca Morvillo-Falcone, los dos asesinados hace veinte años en un atentado de la mafia siciliana.