BERLÍN | El nuevo primer ministro de Francia, Jean-Marc Ayrault, de 62 años de edad, es poco conocido del gran público, pese a que, el diputado y alcalde de Nantes, la sexta ciudad de Francia, es una personalidad del Partido Socialista, cuya bancada en la Asamblea Nacional presidió durante 15 años.
Ayrault, allegado de Francois Hollande, es un conocedor de Alemania, cualidad que sin duda contribuyó a que el presidente le confiara la jefatura del gobierno en momentos en que las relaciones franco-alemanas son un tema difícil.
Exprofesor de alemán, Ayrault hizo estudios en Wurzburgo (Baviera) y mantuvo estrechos vínculos con Alemania, donde tiene buenas relaciones tanto con socialdemócratas como con miembros del partido de la canciller Angela Merkel.
La ciudad de Nantes, que dirige desde 1989, está hermanada con Sarrebruck, cuyo alcalde fue durante mucho tiempo Oskar Lafontaine, dirigente que abandonó el Partido Social Demócrata alemán (SPD) para adherir al movimiento antiliberal Die Linke.
En su blog, Ayrault afirma su convicción de que "la relación franco-alemana no puede funcionar sin una cierta intimidad. Necesita constancia y estabilidad" y "el nuevo impulso europeo solo puede construirse alrededor de una voluntad franco-alemana refundada, fuerte y compartida".
Ayrault fue diputado desde 1986, presidente de la bancada socialista en la Asamblea Nacional, la Cámara Baja del Parlamento francés, desde 1997. AFP