La fortuna acompañó anoche a un policía de particular que ingresó a un bar ubicado en Avenida Millán y Grito de Asencio. No solo evitó que el local fuera asaltado, sino que detuvo a uno de los delincuentes y salvó milagrosamente su vida en dos oportunidades.
Sobre las 23:05 horas, el local funcionaba con normalidad. En determinado momento una persona ingresó al negocio y se dirigió hacia el telefonista, a quien apuntó en la cabeza con un arma de fuego, informó hoy la Jefatura de Policía de Montevideo.
Justo en ese momento el policía ingresa al local para realizar una compra. Se percata de lo que está ocurriendo y le grita al delincuente para que se detenga.
Pero el ladrón decide disparar contra el agente. Sin embargo, la bala nunca sale del arma. Instantes después, ambos se traban en lucha.
Otra persona ingresó al local; para pesar del policía era otro delincuente que lo apuntaba con un arma, tapándose con una persona a quien usaba como escudo. También disparó, pero como ocurrió con su cómplice, la bala no salió.
El segundo delincuente no pierde tiempo y se da a la fuga. Rápidamente el policía lo persigue luego de haber reducido al ladrón con quien se enfrentó al principio.
El que pudo huir alcanzó a un tercer cómplice que lo esperaba en un auto, cubriendo su escape con varios disparos que esta vez sí salieron de las armas.
Al detenido, de 21 años, se le incautó un revólver calibre 38 y una pistola 9 milímetros.