MÉXICO | Para Julian Sands el reto más grande al que se enfrentó cuando aceptó participar en el espectáculo teatral A Celebration of Harold Pinter fue ofrecer una actuación digna del trabajo del dramaturgo británico laureado con el Nobel de Literatura. Los inicios del espectáculo, que combina el texto de Pinter con la presencia escénica de Sands y la dirección del estadounidense John Malkovich, tiene su origen en 2005, cuando el dramaturgo se embarcó en un proyecto en el que él recitaría sus propios poemas, pero que debido al cáncer de esófago que le diagnosticaron tres años antes le fue imposible realizarlo.
"Harold tenía muchas ganas de recitar él mismo su obra, pero su enfermedad no se lo permitió, así que me llamó y me ofreció hacerlo en su lugar. La única condición fue que me dejara entrenar por él, ya que sus poemas tienen muchas pausas y silencios muy significativos", relató Sands.
Sands, conocido también por su trabajo en películas como Gothic, Leaving Las Vegas y más recientemente La chica del dragón tatuado, aceptó ser dirigido por Pinter, cuya obra conoció en su etapa preparatoria cuando comenzó a involucrarse con el trabajo del escritor. AP