PARÍS | AP, AFP Y ANSA
El debate final entre el presidente Nicolas Sarkozy y el socialista Francois Hollande, de cara al balotaje el próximo domingo en Francia, estuvo marcado por ofensas, acusaciones y las peores predicciones en caso de que gane el contrincante.
Sarkozy, citó la gestión del exjefe de gobierno socialista José Luis Rodríguez Zapatero como causante de la crisis en España; su adversario, en tanto, le recordó que la situación dejada en Italia por el conservador Silvio Berlusconi no era mejor.
"Zapatero es el único jefe de gobierno por el que usted ha sido recibido (...). Realmente, entre los franceses que nos están mirando, acaso hay uno solo que quiera hallarse en la situación de España", disparó Sarkozy durante el único debate que los dos candidatos sostendrán antes de la segunda vuelta electoral dentro de tan solo tres días.
"¿Cuáles son los países más golpeados por la crisis? Aquellos donde sus amigos (socialistas) estaban en el poder", como España y Grecia, agregó.
Hollande admitió que en la Unión Europea "hubo malas gestiones. Pero también hubo una Europa que no estuvo a la altura" de los desafíos de la crisis. Y le recordó que los socialistas griegos heredaron un país ya arruinado por los conservadores y que Berlusconi no había dejado una Italia en un estado envidiable.
"PEQUEÑO CALUMNIADOR". Por otro lado, Sarkozy trató de "calumniador" a su adversario, que lo había acusado de haber hecho nombramientos partidistas en ministerios, administraciones y entidades públicas.
"Usted ha nombrado allegados en todas partes. Eso es exactamente lo que usted ha hecho con los miembros de la magistratura", arremetió el candidato socialista.
Sarkozy recordó en cambio que la Comisión de Finanzas de la Asamblea Nacional (cámara de Diputados) pasó a manos de un socialista, pese a que "la mayoría (oficialista) hubiera podido conservarla". Y añadió: "Eso es una mentira, una calumnia. Usted es un pequeño calumniador al decir eso".
"NO LOGRÓ NADA". Hollande y Sarkozy también mostraron sus diferencias en lo que respecta a la situación y a la relación con Europa. El candidato socialista acusó al presidente saliente de haber cedido a Alemania durante la negociación del tratado fiscal europeo.
"Con respecto a Alemania, usted no logró nada", acusó Hollande, que quiere renegociar el tratado fiscal para agregarle medidas que favorezcan el crecimiento. Sin estas "estaríamos condenados para siempre a la austeridad", agregó.
"Decir que Francia no logró nada es falso, y la prueba de una gran incompetencia", replicó Sarkozy, citando el gobierno económico de la Eurozona.
"En Europa, no se dan órdenes ¿Usted cree que basta con llegar con su trajecito?", ironizó.
A propósito de la crisis de la zona euro, Sarkozy estimó que "Europa la superó, afortunadamente". Y Hollande replicó: "Europa no la ha superado".
"QUE NO VOTEN". Por otro lado, el socialista se dijo dispuesto a convocar un referéndum sobre el derecho de voto de los extranjeros de países exteriores a la Unión Europea en las elecciones municipales,
"Para hacer esta reforma, hará falta una mayoría de 3/5 (del Parlamento), (pues) es una reforma constitucional", pero "si no hay una mayoría, le corresponderá al pueblo francés decidir", declaró Hollande.
"Nosotros no queremos que los inmigrantes voten en Francia", respondió Sarkozy.
El tema de la inmigración fue uno de los principales de la campaña y Sarkozy insistió en él tras la primera vuelta, junto a llamamientos al electora-do de Marine Le Pen, del ultraderechista Frente Nacional, a quienes ayer le volvió a pedir los votos.
"¿Por qué usted da a entender que los inmigrantes que no son europeos son musulmanes?", interrogó Hollande.
A lo cual Sarkozy repuso: "En Francia se trata mejor a los musulmanes que a los cristianos en (Medio) Oriente (...). Negar que el derecho de voto concernirá ante todo a las comunidades norteafricanas y subsaharianas, es desconocer los flujos migratorios".
Hollande precisó que, en caso de ser elegido, impediría la instauración de horarios diferentes para hombres y mujeres en las piscinas municipales o los servicios de carne halal (de animales sacrificados según el ritual musulmán) en los restaurantes de escuelas municipales.
Apenas 6 puntos de diferencia
Nuevos sondeos indican que el presidente Nicolas Sarkozy redujo su distancia con el favorito socialista Francois Hollande, de cara a la segunda vuelta de las presidenciales, que se llevará a cabo el próximo domingo.
Un sondeo que realizó Ipsos para Le Monde redujo la diferencia entre los dos candidatos de ocho puntos a seis: 53% a 47%. En tanto, la encuesta diaria de IFOP, citada ayer por El País de Madrid, también registró un avance del presidente: 54% a 46%.
Lo que le saca Hollande a Sarkozy es poco, si se considera que el entorno del 20% de la población, según ambas encuestas, se niega a revelar quién es su favorito.
La encuesta de Ipsos también reveló que la mayoría de los votos de la izquierda irán a Hollande (80% del 11% obtenido) y que el 54% de los sufragios de la extrema derecha (18%) serán para Sarkozy.