El mes que viene se reúne en Corea el grupo técnico que está trabajando en el análisis de riesgo previo al ingreso de carne bovina uruguaya desosada y madurada.
La apertura del mercado requiere unos siete pasos, de los cuales prácticamente se cumplieron cinco y entre esas etapas que faltan hay una especie de consulta pública, donde al menos se abre un espacio para el comentario de los importadores, consumidores y productores de carne coreanos.
Uruguay envió un primer documento con información técnica a los servicios sanitarios coreanos que tiene más de 600 páginas y debió ser traducido del inglés al coreano, lo que demandó bastante trabajo.
Posteriormente, a requerimiento de los coreanos, la Dirección General de Servicios Ganaderos (MGAP) respondió un pedido de ampliación de información y no se descarta que puedan darse nuevas solicitudes una vez que se abra la consulta pública con operadores y productores.
El gobierno uruguayo aspira a entrar con carne bovina fresca, desosada y madurada en el mercado coreano este año y los pasos van cumpliéndose de acuerdo con lo previsto. Corea del Sur fue un importante comprador de carne bovina hasta el 2001 y dejó de importar cuando Uruguay padeció la última epidemia de fiebre aftosa en su ganadería.