Corte debate legalidad de conflictiva ley de Arizona

Indocumentados en la mira. Jueces decidirán si Obama puede frenar el endurecimiento de las leyes migratorias en seis estados. Estudio advierte que la crisis aleja a los ilegales de Estados Unidos

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Cuando Georgia aprobó una ley el año pasado por la cual se autoriza a la policía local a interrogar y detener a inmigrantes indocumentados, Darvin Eason sintió el impacto de inmediato en sus granjas al sur del estado.

En el punto máximo de la cosecha, muchos de los jornaleros mexicanos de quienes había dependido para recoger zarzamoras huyeron asustados. Las frutas maduras cayeron al suelo y Eason perdió 20.000 dólares; aun cuando tribunales federales habían suspendido las disposiciones de la ley que infundieron temor en los migrantes.

Así es que Eason es uno de muchas personas en todo EE.UU. que observarán muy de cerca cuando la Corte Suprema conozca hoy los argumentos sobre la ley para el control de la migración, implacablemente disputada, que se aprobó hace dos años en Arizona e inspiró el estatuto de Georgia y otros similares en Alabama, Indiana, Carolina del Sur y Utah.

Con la ley de Arizona, conocida como SB 1070, se ampliaron los poderes de los policías estatales para preguntar la situación migratoria de quien quiera al que detuvieran, y a retener a los sospechosos de ser indocumentados. El gobierno impugnó la ley, y tribunales federales suspendieron cuatro de sus disposiciones más polémicas. Después, los tribunales bloquearon otras leyes estatales, incluida la de Georgia.

EXPERTOS. Abogados constitucionalistas de ambas posiciones del debate dicen que el caso plantea interrogantes fundamentales sobre los poderes federales. Con la fuerte inclinación conservadora que ha mostrado la Corte en este período de sesiones, ha surgido una posibilidad clara de que los magistrados pudieran ratificar al menos algunas de las disposiciones impugnadas de la ley, en contra de la tendencia de los juzgados menores respecto a temas jurídicos esenciales.

El caso de Arizona, dijeron abogados, podría conducir a que la Corte Suprema vuelva a trazar los límites entre el gobierno federal y los estados cuando se trata del control de la inmigración, que se ha considerado como dominio casi exclusivamente federal.

Si la Corte aprueba cualquier parte del enfoque de Arizona, les daría un gran impulso a los organismos que hacen campaña contra la inmigración ilegal, los cuales han clamado para que los estados actúen con dureza y dicen que el gobierno federal no ha cumplido con su parte. Se podrían reavivar las batallas políticas en las legislaturas estatales, incluida la de Georgia, donde el apoyo a leyes similares a la de Arizona había empezado a desvanecerse al haber consecuencias no previstas, como las que enfrentaron Eason y otros agricultores.

El problema central en los argumentos que escuchará la Corte es la controversia planteada por el gobierno en cuanto a que las disposiciones referentes a la policía en Arizona invaden el ámbito federal.

"Arizona adoptó su propia política de migración, que se centra en el máximo control y no presta atención a las observaciones multifacéticas que proporciona la ley para que las tenga en cuenta" el poder ejecutivo, señaló el gobierno en su expediente.

Lucas Guttentag, un profesor de derecho que imparte cátedra en Stanford y quien fue uno de los principales abogados en derechos de los inmigrantes en la Unión Estadounidense por las Libertades Civiles, la cual ha participado en impugnaciones a estatutos en Arizona y otros estados, dijo que "en muchos sentidos, se trata de un momento definitorio para la Corte sobre si se infringirá una línea histórica". "¿El interés nacional seguirá rigiendo a la ley o la Corte permitirá que cada estado se inmiscuyan en la política migratoria e imponga prejuicios y predisposiciones locales?", preguntó.

Romney a un paso de ganar

El precandidato republicano Mitt Romney, que ha apoyado las leyes contra los inmigrantes ilegales, se perfilaba ayer para ganar las primarias que se realizaban en Nueva York, Connecticut, Delaware, Rhode Island y Pensilvania. Unos 209 delegados estaban en juego. Estos convertirían prácticamente a Romney en el rival seguro de Barack Obama en las elecciones.

Mexicanos dejan de cruzar

El flujo neto de emigrantes mexicanos a EE.UU. cayó a cero, según un estudio publicado ayer. El mayor control de la frontera, un incremento de las deportaciones y la mejoría de la economía en México, junto a una menor tasa de natalidad en este país, fortalecen la tendencia, señala el Pew Hispanic Center, con sede en Washington.

"Luego de cuatro décadas en las que el número de inmigrantes llegó a 12 millones -contando solo a los ilegales- el flujo neto migratorio desde México a Estados Unidos se ha detenido y podría haberse revertido", señala el documento.

El estudio de Pew analiza datos de ambos países para deducir la tendencia a largo plazo, destacando que la menor demanda de mano de obra en el sector de la construcción en EE.UU. fue una de las principales causas de la caída de la inmigración.

Durante el quinquenio 2005-2010, un total de 1,4 millones de mexicanos entró a EE.UU., contra tres millones en el período 1995-2000.

Por el contrario, el número de mexicanos y sus hijos que volvieron de EE.UU. a México entre 2005 y 2010 subió a 1,4 millones, el doble que en los 5 años anteriores.

Un 30% de los actuales inmigrantes en EE.UU. nacieron en México, según el informe, que señala que el siguiente país de origen es China que representa solamente 5% de los 40 millones de inmigrantes del país. AFP

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