Una grafóloga española no logró determinar con certeza quién escribió las esquelas que acompañaban las botellas de vino envenenado enviadas en 1978 a dirigentes blancos, pero estableció que podría ser una expolicía que está siendo indagada desde 2010.
Luego de varios meses de espera, la jueza Gabriela Merialdo recibió el informe de la experta Teresa García Navarrete, quien analizó la caligrafía de dos expolicías (ambas mujeres) que están siendo investigadas para determinar si escribieron las notas que acompañaron las botellas de vino adulterado.
La jueza investiga la muerte de Cecilia Fontana, madre del actual senador nacionalista Luis Alberto Heber y esposa del dirigente Mario Heber, quien falleció el 5 de septiembre de 1978 tras beber un trago del vino que había llegado a su casa en forma anónima.
Los dirigentes Luis Alberto Lacalle y Carlos Julio Pereyra también recibieron botellas de vino en sus domicilios. "El jueves 31 al mediodía brindaremos por la Patria en su nueva etapa", rezaba la nota, clave en la investigación judicial que se reactivó a principios de 2007 a pedido de Pereyra.
El informe, que la jueza recibió hace pocos días, no arroja una conclusión definitiva tal como se esperaba, dijeron fuentes del caso a El País.
La grafóloga, sin emitir una opinión definitiva, tras analizar las muestras caligráficas indica que la autora de las notas podría ser la expolicía inculpada inicialmente por un perito pero que luego fue eximida en un segundo informe.
En mayo de 2010, una expolicía fue detenida y estuvo a punto de ser procesada en base a una pericia realizada por Roberto De los Santos (entonces director de Policía Técnica) que dio absoluta certeza en cuanto a que ella había escrito las esquelas que se enviaron junto con los vinos.
Sin embargo, una segunda pericia realizada por el perito Washington Curbelo (actual jefe de Policía Soriano) arrojó la conclusión opuesta y exculpó a la expolicía de toda responsabilidad.