En el Edificio Libertad se iniciaron las obras para transformarlo en un hospital de trauma, pero las autoridades sanitarias dudan sobre su futuro. No saben si seguir con el proyecto original o si mudan para ahí al Hospital Filtro o al INOT.
Su nombre formal es Centro Nacional de Trauma (Cenatra), un hospital de referencia nacional para recibir y atender a personas lesionadas ya sea por accidentes de tránsito como por "violencia civil", que son los heridos de armas de fuego o de armas blancas. No hay un centro asistencial en todo el Uruguay que reúna la posibilidad de atender en forma integral a este tipo de pacientes.
La idea fue impulsada bajo el gobierno de Tabaré Vázquez, que al terminar su mandato, en el año 2009, les dejó a la Administración de los Servicios de Salud del Estado (ASSE) las llaves del Edificio Libertad (sede de la Presidencia de la República desde la recuperación de la democracia en 1985 hasta que el Frente Amplio asumió el gobierno en 2005) para que se encarguen de ejecutar el proyecto.
En este gobierno se aprobó la financiación de la obra ($ 300 millones en tres años) y se llamó a licitación para comenzar la remodelación del edificio, donde además funcionan ahora las oficinas de ASSE.
Los trabajos ya empezaron, pero en medio de las obras, del ruido incesante de las máquinas de la construcción, las autoridades de ASSE empezaron a dudar sobre el proyecto y ahora, sobre la marcha, analizan algunos cambios.
El vicepresidente del organismo, Enrique Soto, admitió a El País que la primera duda que los asaltó es sobre la conveniencia de que un centro hospitalario de estas características conviva con las oficinas de ASSE, que reúne a unos 700 funcionarios.
A partir de ahí se abrió todo un nuevo escenario de interrogantes que las autoridades buscan despejar con el asesoramiento de técnicos. Ya se encargaron informes sobre la "factibilidad" del proyecto, dijo Soto.
Si se decide mudar otra vez las oficinas de ASSE (antes estaban en el Ministerio de Salud) quedarían un par de pisos para ocupar por otras dependencias asistenciales. En ese caso, la opción sería mudar para allí al Instituto Nacional de Ortopedia y Traumatología (INOT), informó Soto.
Otra opción que se analiza es vender el edificio que actualmente ocupa el Hospital Filtro y mudar sus instalaciones para el Edificio Libertad, ubicado a solo a unas cuadras. Actualmente se está construyendo un shopping frente al Filtro, por lo cual "en cierto punto sería inadecuado" que el hospital siga en ese lugar, argumentó el vicepresidente de ASSE.
Soto no pudo precisar una fecha concreta en la que se tenga una definición clara del destino del Edificio Libertad. "No puede demorar mucho porque las obras están en curso, y si hay que hacer alguna modificación hay que hacerla a la brevedad posible", reconoció.
Mientras esto se decide, integrantes del grupo asesor del Cenatra, que delineó el proyecto original, no pueden disimular su molestia por la indefinición del directorio de ASSE. Dicen que han pedido reuniones para avanzar en el proyecto y las respuestas siempre son evasivas.
"Resulta patético que se esté generando una construcción de millones de dólares, con una posibilidad de tener que pagar una indemnización de otros millones si la obra no se concreta y ASSE no tenga una definición clara", se quejó una fuente vinculada al proyecto.
El informante recordó que a diferencia del anterior, el actual directorio le había dado un nuevo impulso al proyecto, pero ahora todo se estancó.
La fuente concluyó, molesta, que "hoy se está construyendo un centro con determinada orientación arquitectónica y funcional, pero al mismo tiempo no se tiene claro dentro de ASSE cuál es el destino que se le quiere dar. Hay una obra que va para un lado, siguiendo una necesidad asistencial, y un directorio que no define claramente qué es lo que va a pasar".
Un hospital que se necesita "urgente"
Las últimas cifras no hacen más que confirmarlo. El año pasado unas 28.399 personas fueron protagonistas de accidentes de tránsito. De ese total, 27.827 resultaron heridas y 572 personas murieron, según datos presentados la semana pasada por la Unidad Nacional de Seguridad Vial (Unasev). La importancia de contar con un centro de referencia nacional para atender a las víctimas de accidentes de tránsito no la desconoce nadie. De hecho, así lo ha manifestado el presidente de la Unasev, Gerardo Barrios, que es uno de los responsables del proyecto original del hospital de trauma junto al expresidente del Sindicato Médico, Julio Trostchansky, y al jefe de cirugía del departamento de Emergencia del Hospital Maciel, Fernando Machado.
Los médicos coinciden en que se hace "urgente" la necesidad de contar con este tipo de hospital, que tendría un helipuerto y que está ubicado además en una zona geográficamente clave de la ciudad. Los profesionales a cargo del proyecto argumentan que no sólo han aumentado los heridos por accidentes de tránsito sino por el uso de armas de fuego o armas blancas. Y sostienen que la asistencia en el sector público es de "mala calidad" con respecto a estas situaciones pues no contempla una atención integral.
Además estos pacientes significan un problema económico para el país: se gastan mil millones de dólares al año por los tratamientos, en muchos casos inadecuados, de las víctimas de esta clase de siniestros.