Dos plazas más de Montevideo tienen guardaparques desde Turismo: la Independencia y la de Cagancha. Algunos vecinos los apoyan y otros están molestos porque los cuidadores les marcan lo que no pueden hacer en los espacios públicos.
"Estoy asombrada de las contestaciones de los vecinos de la Plaza de Cagancha. No comprenden que tenemos que cumplir un estatuto. En general al principio se resisten, pero en la Plaza de Cagancha hemos recibido más insultos de lo normal", aseguró Amalia Almeyra, presidente de la cooperativa "A pesar de todo", a cargo del servicio de guardaparques de esa plaza. Esto ocurre pese a que la propia Comisión de Amigos de la Plaza de Cagancha había reivindicado la presencia de los guardaparques, indicó Daniel Espósito, director de la División Espacios Públicos de la Intendencia de Montevideo. Los guardaparques fueron dispuestos por la comuna. "Una noche una vecina de la Plaza de Cagancha llegó con cuatro perros, le pedí que junte lo que el perro hizo y me insultó", contó Almeyra. Espósito anunció que este año la comuna hará arreglos florales en las plazas de Cagancha e Independencia y colocará nuevas luminarias por $ 2.500.000. "Es una iluminación de carácter artístico. Se va a iluminar la puerta de la Ciudadela y los monumentos en forma delicada y armoniosa", explicó.
El director considera que, si bien los guardaparques tienen un costo para la Intendencia (en la Plaza de Cagancha por siete meses invierte $ 1.903.089), también representan un mantenimiento de la inversión efectuada, ya que evitan que los usuarios de los espacios públicos rompan los canteros y el ornato público: árboles, flores, muebles, estatuas, bancos. "Nuestro trabajo es el de hacer respetar las normas municipales, vigilar que no se destruyan los monumentos, el ornato público, de prevenir. Se trata de tener mucho diálogo con los vecinos", dijo Almeyra, cuya cooperativa también se hace cargo del servicio en el parque Líber Seregni y en la Plaza de los Treinta y Tres. Esta cooperativa trabaja en esos espacios públicos las 24 horas durante los 365 días del año, 8 horas por turno.
En las cabinas de los guardaparques, instaladas en la plaza de Cagancha, están pegadas las normativas municipales que establecen que está prohibido colocar publicidad en árboles, columnas y pavimento de espacios públicos y que los dueños de perros tienen que llevarlos con collar y correa o bozal y deben retirar el excremento o los residuos que deja la mascota.
La multa, en el caso de las publicidades, es de 5 Unidades Reajustables ($ 2.900) Y para quienes tengan su perro sin collar, correa o bozal: 3 UR ($ 1.740). "Los guardaparques no ponen multas, lo que hacen es acercarse al vecino y lo intentan persuadir y les explican la disposición municipal.
El grueso de la gente comprende las observaciones que les realizan, pero siempre hay excepciones. Hay gente que sale a pasear con el perro atado y no lo suelta en donde hay arreglos florales o canteros", afirmó Espósito. El director indicó se está en una etapa educativa y que por ahora no se aplican multas.
Son testigos de robos y penurias
Tres robos en dos semanas hubo en la plaza de Cagancha, los guardaparques fueron testigos. Si bien ellos no son vigilantes y su función no es atrapar ladrones, suelen ayudar a las víctimas. En estos casos llaman al 911.
Amalia Almeyra, directora de la cooperativa "A pesar de todo", a cargo del servicio de guardaparques de la plaza de Cagancha, explicó que también hacen "una tarea de tipo social, hay muchos indigentes que no pueden estar durmiendo en los bancos y acampar en la plaza y prácticamente no queda nadie durmiendo. Si queda alguien nos acercamos y le pedimos que se retire. Si alguien se niega recurrimos a inspección general. Pero a veces les damos información de los refugios para que sepan donde ir. Y si vemos un niño abandonado llamamos al INAU".
Almeyra también indicó que ven casos de ancianos que están toda la tarde en la plaza esperando a que abra el refugio nocturno, ya que no tienen adonde ir. "A veces les sugerimos que vayan a recorrer un museo o porqué no van a hacer algún curso gratis para pasar el tiempo y no estar a la intemperie", agregó. En la Plaza de los Treinta y Tres son unas 16 personas que están en esa situación, dijo.