La Policía continúa en busca del Agente de Granaderos Pablo Giménez, de 32 años, desaparecido el jueves 8 de marzo, tras salir de su domicilio en el barrio Cordón. La investigación se lleva adelante con un hondo hermetismo.
En tanto, la familia del agente, reclama a las autoridades policiales y ministeriales y denuncian públicamente "falta de apoyo y contención".
"Nadie pudo aportar nada después de su desaparición", dijo a El País Claudia Giménez, hermana del efectivo que está desaparecido.
"La Policía no nos aportó nada. Nosotros llamamos todos los días pero nos dicen que no hay nada, que no hay pistas, que están trabajando, pero nada concreto", dijo.
Desde la 4ª Zona de la Jefatura de Policía, Claudia dice que les informaron sobre pericias técnicas que se están realizando. "Pero no sabemos de qué tipo, porque tampoco nos informan", dijo.
Respecto a su hermano, Claudia dijo que "era un hombre muy estructurado", por lo cual no se explican su desaparición.
"En el trabajo no tenía problemas, en la familia tampoco tenía grandes problemas, además tiene a su esposa y un hijo de 21 meses", expresó.
"La única hipótesis que se nos ocurre es que lo hayan secuestrado por algo relacionado con el trabajo", dijo Claudia, quien además agregó que las sospechas apuntan a un exsocio del agente en un negocio con un camión, con el que hacían fletes.
"Él dijo, a principios de año que se iba a abrir de su compañero y a la semana que se concretó el negocio, él desapareció", contó.
Con respecto al socio, Giménez dijo que eran compañeros de guardia y decidieron poner el negocio de fletes años atrás.
La Policía le dijo a la familia que se estaba investigando en torno a este hombre, aunque nunca se confirmó si se le realizó un interrogatorio. "Nunca nos confirmaron nada", expresó la hermana del Policía desaparecido.
"Interrogados pasaron todos, porque todos los que estaban alrededor de mi hermano pasaron por la Seccional 19ª y declararon", dijo.
A su vez recordó que cuando se inició la investigación se pidió a través del juez la intervención del teléfono celular. El GPS determinó que estaba en el barrio Santa Catalina, pero no se encontró ni el celular ni al agente.
A su vez, Claudia indicó que el teléfono continúa prendido. "Hemos llamado casi todos los días y el teléfono suena, no lo atiende nadie pero suena", dijo, a la vez que dijo que la última llamada la realizaron ayer.
"Nosotros a esta altura tenemos esperanzas que esté con vida, pero es difícil", dijo.
A su vez apuntó que la esposa y su hijo "la van llevando". "Están viviendo conmigo y tampoco entienden que es lo que está pasando", expresó.
Dentro de las hipótesis, no descartan que en algún procedimiento haya encarcelado a alguien y "lo hayan marcado". "Puede ser que alguien hay querido cobrarle algo", sostuvo Claudia.
"Ya hemos agotado todos los medios, queremos saber qué puede hacer el ministro del Interior. Queremos saber si tiene alguna respuesta a este caso", increpó, al tiempo que expresó que el jefe de su unidad se mantiene en total silencio al respecto.