Los sindicatos españoles convocaron este viernes una huelga general para el 29 de marzo en protesta contra la reforma laboral y la política de rigor del gobierno conservador de Mariano Rajoy, en una nueva etapa del descontento social que no deja de crecer.
"Es la reforma más regresiva de la historia de la democracia en España", reaccionó Ignacio Fernández Toxo, secretario general de uno de los principales sindicatos españoles, Comisiones Obreras (CCOO).
Frente a una gran pancarta roja en la que podía leerse "quieren acabar con todo, con los derechos laborales y sociales", fustigó una reforma que instala "el despido libre y gratuito".
Junto a él, Cándido Méndez, dirigente del otro gran sindicato español, UGT, denunció: "No hay precedente en la historia de nuestro país de una decisión tan brutal que nos introduce en un camino desconocido sin medir las consecuencias".
La huelga tendrá lugar la víspera de la presentación de los presupuestos para el año 2012, marcados por la austeridad, y coincide con los cien días del gobierno del conservador Partido Popular, investido el 21 de diciembre.
El nuevo ejecutivo adoptó el 11 de febrero una nueva reforma para flexibilizar el mercado laboral, que incluye una reducción de las indemnizaciones por desempleo y medidas para estimular el empleo entre los jóvenes.
El objetivo es reactivar la creación de empleo, en un país con una tasa de desempleo récord entre los países industrializados (22,85%) y especialmente dramática entre los menores de 25 años (48,6%), pero los sindicatos estiman que la medida tendrá sobre todo como efecto el facilitar los despidos.
"No se puede afirmar que esta reforma va a crear empleo. El propio presidente del gobierno afirma que se pueden destruir en España del orden de 650.000 empleos en el 2012", afirmó Fernández Toxo.
El gobierno español anunció la semana pasada que prevé un 24,3% de desempleo para 2012.
Pero mantiene su política de rigor y prevé adoptar el 30 de marzo un proyecto de presupuesto de austeridad, para cumplir con su compromiso de reducir el déficit público del 8,51% del PIB, a finales de 2011, al 5,8% a finales de 2012.
"La huelga no es un fin, es un medio para conseguir lo que hasta ahora no hemos logrado, que el gobierno se siente a negociar", agregó Fernández Toxo.
El líder sindical lamentó la falta de concertación antes de la adopción de la reforma laboral y acusó al gobierno de arruinar "varios decenios de dialogo social en nuestro país".
La huelga "no es la solución a la difícil situación del país", consideró en rueda de prensa la vicepresidenta del gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría.
Las huelgas generales son poco frecuentes en España, donde se han convocado cinco desde el regreso de las libertades sindicales en 1977.
La última, el 29 de septiembre de 2010, fue contra de la anterior reforma laboral aprobada por el entonces gobierno socialista de José Luis Rodríguez Zapatero.
Aunque tuvo un seguimiento limitado, numerosas manifestaciones fueron convocadas desde entonces, especialmente a nivel de las regiones, cuyos gobiernos, que gestionan servicios sociales clave como la salud y la educación, ya tuvieron que adoptar severos planes de rigor para intentar sanear sus finanzas públicas.
La nueva reforma movilizó a miles de manifestantes en el país el pasado 19 de febrero y se espera una nueva jornada de movilización este domingo, con protestas anunciadas en todo el país.
Bajo el lema "¡Basta ya!", los trabajadores de varios países europeos, entre ellos Grecia, Portugal y España, se manifestaron contra las políticas de austeridad el pasado 29 de febrero en vísperas de la cumbre de la UE que ratificó un duro pacto de disciplina fiscal.
AFP