Pescadores de Nuevo Berlín, algunos de los cuales aún trabaja con remos, se agruparon en cooperativa para estandarizar condiciones de trabajo y lograr mejores precios. Lo que pescan se vende en San Pablo.
Un inversor uruguayo, dueño del transporte y de una cámara de frío en Fray Bentos, acaba de comprar un frigorífico en esa ciudad brasileña.
Mientras tanto en Nuevo Berlín, Ariel "Chilo" Silva sale todas las mañanas en canoa a recoger las redes y revisar sus colmenas. El río está dando poco y con las altas temperaturas todo se complica más.
"Me levanto todos los días a las cinco de la mañana y mirá a la hora que vuelvo", dijo minutos antes de las 20 horas el humilde pescador que atracó su canoa en la costa antes de que baje el sol. Es de los pocos que aún se movilizan a remo. No fue un buen día. Tanto esfuerzo físico por llegar a una de las islas cerca del canal de navegación sólo le reportó dos bogas.
Rubén Maidana, otro pescador y uno de los fundadores de la cooperativa, explicó que la organización es básica para mejorar las condiciones de vida de unas 50 familias que viven de los frutos del río. Luego de una serie de inconvenientes pudieron hacer funcionar la cámara de frío que fue financiada por el Proyecto de Producción Responsable (PPR) del Ministerio de Ganadería, con apoyo de la Intendencia de Río Negro y el municipio local. El equipamiento costó $ 500.000 y otro tanto se destinó a la elaboración del proyecto más los honorarios de los técnicos. Además, al no poder empezar a trabajar en los tiempos previstos, esto devino en deudas con UTE y OSE que ahora intentan saldar.
INICIO. "Por no tener experiencia tuvimos una serie de dificultades en el funcionamiento de la maquinaria, pero afortunadamente desde hace un mes la planta comenzó a operar", informó Maidana y destacó el asesoramiento y capacitación por parte de la Oficina de Desarrollo y el apoyo en materiales de la alcaldía.
Comenzaron siendo tres socios y ahora llegaron a 12. El resto, por el momento, se maneja con otro acopiador o comercializa sus pescados de forma independiente.
Diariamente entregan al frigorífico entre 200 y 300 kilos por día, cada pescador obtiene un jornal de entre $ 300 y $ 400 diarios. En Fray Bentos se acopia la pesca artesanal de otros puntos del río Uruguay y se exporta directamente a Brasil.
En el verano, la temperatura conspira con la calidad de las piezas atrapadas en la redes y se deteriora rápidamente si no es sacado a tiempo y llevado a la cámara de frío. Esto genera pérdidas. Entre otoño e invierno la situación es diferente y la producción supera diariamente los 1.000 kilos de pescado.
El objetivo es pagar en el momento de entrega o al día siguiente. "Tenemos que hacer que la cooperativa funcione, respetando las exigencias de los compradores a la hora de clasificar porque será algo que en el futuro nos permitirá mejorar los precios", dijo Maidana.
LA CIFRA
$ 300
Y $ 400 diarios es el jornal que obtiene cada pescador al entregar al frigorífico entre 200 y 300 kilos de pescado por día.