Una mujer de 22 años, con antecedentes penales relacionados a estupefacientes, Catherine Quilimas Gularte, fue procesada luego de ser detenida en posesión de una subametralladora FMK 43, un arma de guerra que perteneció al arsenal de la Base Boiso Lanza de la Fuerza Aérea, donde se registrara un robo en el año 2007.
El procedimiento se inició cuando policías de la División IV, con base en la Comisaría 19ª, detuvieron un automóvil de características sospechosas. El conductor logró bajarse y escapar, pero no la mujer que lo acompañaba. En su poder los uniformados hallaron el arma de guerra, razón por la que quedó detenida.
El caso pasó a la órbita de los detectives del Área de Investigaciones de la División IV, quienes pronto pudieron establecer que la pieza se trataba de una de las robadas a la base de Fuerza Aérea en septiembre de 2007. Si bien las investigaciones en aquel entonces a cargo de la Dirección General de Información e Inteligencia concluyeron con el procesamiento de ocho personas, no todas las armas fueron recuperadas.
La investigación supervisada en 2007 por el juez penal Ricardo Míguez estableció que cuatro soldados de la base habían robado las armas del depósito donde las guardaban los efectivos de Policía Militar. Con el apoyo de tres familiares las vendían a un tercero fuera de la dependencia militar.
Por este medio los soldados robaron 11 fusiles semiautomáticos FAL, dos subametralladoras FMK 43, nueve cargadores FAL y cuatro cargadores (vacíos) de FMK 43. La mayoría de estas piezas fueron recuperadas durante la investigación. Otras, como esta subametralladora que se halló en manos de la mujer, no.
Más allá del fallo judicial por el delito de receptación, la investigación procurará ahora establecer cómo llegó a sus manos y qué destino esperaba darle al arma.