China tiene un objetivo de crecimiento económico de 7,5% este año, por debajo del 8% fijado para 2011, según un informe gubernamental que el primer ministro Wen Jiabao presentó ayer ante el Parlamento.
China suele exceder el objetivo anual de crecimiento anunciado cada mes de marzo. La mayoría de los economistas prevé que el PIB chino crezca entre un 8 y un 8,5% este año.
En 2011, el crecimiento chino fue de 9,2%, aunque su ritmo se ralentizó durante el año, pasando del 9,7% interanual del primer trimestre a 9,5% en el segundo, 9,1% en el tercero y 8,9% en el cuarto.
En 2010, el Producto Interior Bruto chino creció 10,4%.
La rebaja del objetivo de crecimiento este año respecto al anterior refleja la expectativa de ralentización de la segunda economía mundial a causa de la crisis de la deuda en la Eurozona y la lenta recuperación de Estados Unidos, que pesarán en la demanda de productos chinos.
El primer ministro de China exhortó ayer a un incremento en el consumo interno en su país a fin de mantener el ritmo de expansión de la economía mientras que los mercados extranjeros se debilitan.
La exhortación de Jiabao se basó en los esfuerzos del gobierno para cambiar el crecimiento económico sobre una base del gasto del consumidor y una industria basada en la tecnología a fin de reducir la dependencia en las exportaciones y el trabajo de bajo costo. Los analistas afirman que ese cambio es esencial para mantener el crecimiento de la economía de China y para aumentar el ingreso de la población.
El gobierno fijó además su objetivo de inflación en 4% para 2012, al igual que el año pasado. En 2011 los precios aumentaron 5,4%.
El jefe del gobierno anunció también que el objetivo de crecimiento del comercio exterior se fijó en 10%.
En 2011, las exportaciones aumentaron 20,3% y las importaciones 24,9%. Al igual que en años anteriores, China anunció que "mantendrá fundamentalmente estable la tasa de cambio del yuan", que los principales socios comerciales de Pekín consideran artificialmente devaluada con el objetivo de favorecer las exportaciones. El gobierno matizó diciendo que hará "más flexible" el régimen cambiario.
REFORMAS. El gobierno dijo también que quiere "garantizar que los ingresos reales de los habitantes urbanos y rurales avanzan tanto como el crecimiento económico". En ese sentido, el ejecutivo quiere reactivar las reformas económicas para reducir el enorme peso del aparato estatal, pero que según numerosos observadores están estancadas desde hace dos o tres años. China quiere además proseguir la reestructuración industrial, "romper los monopolios" y "alentar a los capitales privados a entrar en los ferrocarriles, las administraciones locales, las finanzas, la energía, las telecomunicaciones, la enseñanza y la atención médica", según el informe de Jiabao ante unos 3.000 delegados, muchos de ellos con uniformes militares o con atuendos tradicionales de las minorías étnicas.
En el plano militar, Wen insistió en la necesidad de acelerar la modernización de las fuerzas armadas chinas, con la mente puesta en ganar eventuales "guerras locales", al día siguiente del anuncio de un aumento de 11,2% del presupuesto de defensa.
Cambios: Quieren reactivar las reformas económicas para reducir el peso estatal.